Triple hélice

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La idea de que la interacción y la cooperación son indispensables para alcanzar el desarrollo ha sido estudiada teóricamente y ampliamente comprobada en diversos países que sirven a Chile como referencia de prosperidad económica y calidad de vida.
Se trata de una idea que se puede plasmar en la figura de una hélice de tres aspas. La primera de ellas representa al Estado, la segunda a la academia (principalmente universidades) y la tercera al mundo privado. De esa fusión, de esa interacción virtuosa, se puede produce la fuerza, la energía necesaria para avanzar hacia el desarrollo duradero. Más todavía su sumamos los componentes ambientales y sociales en esta ecuación.
En principio el Estado mediante diversas instituciones, planes y programas busca fomentar el crecimiento y sustentabilidad de las empresas, la innovación y la competitividad. En teoría, si a las empresas les va bien se recaudan más impuestos para cumplir con las metas de gobierno. Pero si esa labor estatal no se trabaja de manera adecuada puede quedar en la lógica asistencialista o incluso de desincentivo hacia los verdaderos proyectos que generan más riqueza y trabajo.
De la misma forma, desde las universidades se evalúa constantemente la denominada “interacción con el medio”, pero que puede quedar en puras formalidades si no se trabaja con un foco bien direccionado hacia resultados concretos.
Por último, la empresa privada individualmente considerada puede hacer todos los esfuerzos por mejorar, innovar, competir, pero sin duda sus logros serán más relevantes si lo intenta de manera colaborativa, por ejemplo a través de buenas organizaciones gremiales y organizaciones que puedan aglutinar intereses, demandas y esfuerzos.
En este tiempo de crisis que se nos viene encima, es cuando esta forma de trabajo colaborativa, con objetivos claros y con la adecuada interacción entre el Estado, la academia y la empresa se hace indispensable. Definitivamente si tratamos de avanzar solos, de manera aisladas, los resultados no son tan significativos como si lo hiciéramos de manera colaborativa. Esa es una de las claves virtuosas de las grandes economías del mundo.
Es momento de revisar y promover las sinergias colectivas. Es momento de actuar en conjunto para mover la economía y generar riqueza.

Víctor H. Villagrán
Editor Semanario Tiempo