Autoridad resuelve que obras en tramo interurbano de la Ruta 5 no deberá ingresar a evaluación ambiental

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En medio de la definición que adoptará el Ministerio de Obras Públicas respecto a la eventual ejecución de una circunvalación entre las ciudades de La Serena y Coquimbo (tramo urbano), la directora del SEA en Coquimbo, Claudia Martínez, consideró los antecedentes del MOP, donde se planteó que los trabajos serán básicamente de renovación de infraestructura preexistente.

Tras meses de dudas, las señales para materializar prontamente la ejecución de la segunda concesión de la Ruta 5 entre Los Vilos y La Serena, por unos US$550 millones, adjudicada a la empresa española Sacyr, al fin comienzan a despejarse, luego que la directora del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de Coquimbo, Claudia Martínez, resolviera que el tramo interurbano de la iniciativa no deberá ingresar a evaluación ambiental.
El trazado contempla obras y actividades desde Los Vilos a Coquimbo -incluye faenas en Canela y Ovalle-, entre el kilómetro 229,1 al 457,7. Martínez estimó los antecedentes que proporcionó el director General de Concesiones, Juan Manuel Sánchez, quién a través de una Consulta de Pertinencia (CP), que informó en su momento Semanario Tiempo, planteó que los trabajos son de renovación de infraestructura preexistentes, mejorando el estándar estructural y los niveles de servicio de la arteria, vale decir de “mantención o conservación, reparación y reposición”.

En medio de la inminente definición que se adoptará respecto a la eventual ejecución de una circunvalación entre las ciudades de La Serena y Coquimbo (tramo urbano) o se mantendrá la serie de obras proyectadas en el actual trazado, Sacyr tuvo luz verde para intervenir y renovar los puentes Huentelauquén, Limarí y El Almendro, emplazados en sitios con amplia diversidad biológica, cuya inversión demandará US$10,8 millones en total.
Los nuevos puentes se repondrán mediante la demolición controlada, desarrollándose íntegramente dentro de la faja fiscal. La ampliación supone un incremento de la seguridad vial de los conductores, así como de los peatones, ya que segrega físicamente las calzadas del pasillo peatonal, reemplazando partes que poseen una larga data, y ampliando el ancho conforme el estándar de obras concesionadas (pasillo de circulación peatonal de 1,5 metros de ancho).
Durante la construcción, que se extenderá por 28 meses, se contemplan instalaciones físicas temporales (contenedores modulares), las cuales, una vez terminada la obra, son desarmadas y retiradas. Entre las dependencias estarán estaciones de trabajo; oficina de administración; bodegas de materiales e insumos; baños químicos; contenedores para residuos, comedores, entre otros.

El método constructivo se planificará de manera tal, que se realice en forma tramificada, focalizada y limitada, para mínimamente intervenir la actual operación de la Ruta 5, pues requerirá de desvíos provisorios no solo del tránsito, sino de los cauces de agua. Las etapas de la ejecución consideran excavaciones necesarias para fundaciones; construcción de pilotes -in situ-; moldaje, enfierradura y hormigonado; y relleno y estabilizado.

Consideraciones ambientales
Los suministros básicos como energía eléctrica, combustibles, agua potable y servicios higiénicos y materiales de construcción serán provistos en cantidad suficiente y oportuna por el contratista y suministrados por terceros autorizados de la zona.
Los residuos sólidos asimilables a domésticos se almacenarán en contenedores de 200 litros en los frentes de trabajo, mientras los restos industriales no peligrosos serán llevados a una zona temporal que contará con contendores tipo batea. En tanto, los residuos peligrosos serán acopiados en un sitio destinado particularmente para esta clase. El retiro y disposición final estará a cargo de empresas autorizadas de la zona.
Las principales emisiones para la etapa de construcción corresponden al material particulado, gases de combustión de vehículos y maquinarias que emanan de las actividades de las obras. Dichas emisiones de material particulado y gases, que se generan por efecto del transporte y movimiento de tierra, se estiman en 16.000 m3 aproximadamente, lo que representa un aumento marginal del 1% respecto del volumen total considerado en el proyecto, evaluado 1.600.000 m3.

Durante la fase de operación de la nueva concesión no contempla actividades adicionales a lo ya declarado y aprobado mediante Resolución de Calificación Ambiental, RCA, N°38/1998. Asimismo, no establece requerimientos adicionales de insumos y servicios, ni generación extra de residuos, aguas servidas y emisiones atmosféricas.
“Al comparar la descripción de las obras y acciones que intervienen al proyecto denominado Concesión Internacional Ruta 5 Tramo Los Vilos – La Serena, que consisten en obras de renovación de infraestructura vial existente que modifican el Proyecto original, se concluye que existe una tipología que coincide con la información entregada”, indicó Martínez.
Otras consideraciones aludieron a áreas que ya habían sido evaluadas ambientalmente y que las obras no conllevan contaminantes distintos o en una cantidad mayor a los considerados. Tampoco habrá extracción de agua desde cursos superficiales ni subterráneos.