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El valor transformador de la minería

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La minería ha sido, históricamente, la columna vertebral del desarrollo económico y social de Chile. Más allá de su innegable peso en las exportaciones y en el producto interno bruto, la actividad extractiva constituye un engranaje estratégico para la estabilidad fiscal del país y la movilidad social de millones de familias. Sin embargo, el impacto más significativo de esta industria no se mide únicamente en toneladas producidas, sino en su capacidad para transformar de manera tangible los territorios donde opera.
En la Región de Coquimbo, esta vocación transformadora adquiere una relevancia particular. La zona no solo alberga una tradición minera centenaria que abarca la gran, mediana y pequeña escala, sino que ha sabido consolidarse como un polo de innovación e inclusión dentro del sector. El aporte de la minería regional se despliega en múltiples dimensiones, comenzando por su capacidad para generar empleo formal, de alta cualificación y con estándares salariales sustancialmente superiores al promedio regional. Esta dinamización del mercado laboral impacta directamente en la calidad de vida local y en la retención de talento joven en las provincias de Elqui, Limarí y Choapa.
Un pilar fundamental de esta contribución radica en el fortalecimiento de la cadena de valor local. La presencia de las faenas mineras impulsa un robusto ecosistema de proveedores de bienes y servicios, promoviendo el encadenamiento productivo con pequeñas y medianas empresas de la zona. Desde servicios de mantención, innovación tecnológica y transporte, hasta alimentación y logística, la demanda del sector minero actúa como un catalizador para la diversificación y sofisticación del tejido empresarial coquimbano. Asimismo, la industria ha liderado avances pioneros en materias de equidad de género, conciliación laboral y adopción de tecnologías sustentables, como el uso de agua de mar desalada para preservar los recursos hídricos continentales.
A este impacto operativo se suma el renovado esquema de retribución pública a través del Royalty Mineroque aporta directamente a las arcas regionales y municipales, con libre disposición para financiar infraestructura crítica, obras de agua potable rural, seguridad ciudadana, conectividad y programas sociales de alto impacto. Junto con la tributación general de primera categoría, el royalty representa una herramienta de justicia territorial que descentraliza la inversión pública, asegurando que la riqueza del subsuelo se traduzca en un legado perdurable de bienestar, equidad y progreso para toda la comunidad de Coquimbo.

Víctor H. Villagrán
Editor Semanario Tiempo

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