
Parece que en el caso de La Serena no era nada llegar y ponerse a mover la arena de la playa con maquinaria para poder limpiarla. Hay ambientalistas preocupados por el daño que se pueda producir.
Y en el caso de Coquimbo fueron más delicados y mandaron cuadrillas que recogen uno a uno los palos y basuras. Sin maquinaria “para no dañar la playa…”






