CChC estima pérdida anual de 46.000 empleos y proyecta que la inversión en construcción caería 5,9% en 2023

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Cifras del primer semestre fueron dadas a conocer a nivel regional el pasado viernes 5 de mayo.

Daniel Mas, presidente CChC, La Serena

Unos primeros meses del año con altibajos y un futuro inmediato preocupante reconoció el presidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Juan Armando Vicuña, al presentar el informe Macroeconomía y Construcción, MACh 64. En la actividad también participaron la gerenta general del gremio, Paula Urenda, y el gerente de Estudios y Políticas Públicas de la institución, Nicolás León.
Según el informe, las proyecciones negativas se mantendrían, estimándose que en 2023 la inversión en construcción caería 5,9% anual, principalmente por la importante contracción de las inversiones en infraestructura productiva, tanto del sector privado como de empresas autónomas del Estado.
Esto, a su vez, se traduce en menos empleo. En el primer trimestre del año se destruyeron más de 46.000 puestos de trabajo en la construcción respecto del mismo período de 2022, faltando por recuperar cerca de 60.000 plazas para igualar el mejor registro de la industria.
Una cifra preocupante a juicio del presidente de la CChC, Juan Armando Vicuña, “más allá de discutir si estamos en recesión técnica o no, lo que más nos preocupa es la pérdida en un año de 46.000 empleos en la construcción. Una cifra que, si la comparamos con el peak de la prepandemia, indica que se han perdido 64 mil empleos. Esta situación nos motiva a hacer un llamado a tomar medidas concretas para proteger los puestos de trabajo y crear nuevas plazas. Ahora es el momento de hacerlo”.

Por su parte, el presidente de la CChC La Serena, Daniel Mas agrega “si bien la industria de la construcción, de acuerdo a las últimas cifras entregadas por el Banco Central, ha sido un aporte al incremento del PIB regional, vemos con preocupación como una serie de problemas de fondo siguen afectando a la ejecución de proyectos, a la inversión y lo que es más complejo aún, al empleo. Nuestra región tiene el crecimiento económico más bajo del país, con un estancamiento que golpea fuertemente la posibilidad de responder a las reales necesidades de nuestros habitantes con infraestructura, viviendas y servicios básicos”.
“Como gremio seguimos impulsando reformas que promuevan la inversión, que los proyectos cuenten con certeza jurídica para avanzar con reglas claras y que la tramitología deje de ser una piedra en el zapato en la continuidad de los procesos. Por otro lado, debemos ser capaces de garantizar la seguridad pública en nuestro país, sin esta condición básica no avanzamos en el propósito de contribuir a una mejor calidad de vida de nuestra gente”, destaca Daniel Mas.

FACTORES RELEVANTES
A pesar de esto, el año consolida una noticia positiva: el retroceso de los precios de los materiales e insumos que usa la industria. Así, durante el primer trimestre del año los precios aumentaron 5,9% anual, lo que se compara favorablemente con el alza promedio de 25,1% anual registrada en 2022.
En el otro extremo, las noticias negativas vienen dadas por la incertidumbre ante el comportamiento de los mercados financieros y la tramitación de las reformas en nuestro país; el lento ajuste que está experimentado la actividad económica y la inflación; condiciones de acceso a crédito todavía restrictivas y la falta de certeza jurídica.

COMPORTAMIENTO DE LOS SUBSECTORES
Para este 2023, se proyecta que la inversión en infraestructura caería 5,8% anual por un alza de 1,3% en doce meses de la inversión en infraestructura pública –aunque a marzo la ejecución presupuestaria del Ministerio de Obras Públicas mostraba un retroceso anual de 36% en monto ejecutado– y una severa contracción, de 13,3% en doce meses, de la inversión en infraestructura productiva.
En vivienda, se proyecta una caída anual de la inversión de 6,2%. La inversión en vivienda pública se contraería 4,4% en doce meses, mientras que en la vivienda privada la disminución sería de 6,6% anual.

MIRADA DE MEDIANO PLAZO
El escenario se ve preocupante para la ejecución de nuevos proyectos. Por ejemplo, de enero a marzo de 2023 la superficie acumulada para obras nuevas, vía permisos de edificación autorizados, llegó a 1.536.825 m2, lo que representa una caída de 44% respecto del mismo período de 2022 y una contracción de 56% en comparación con el promedio histórico (período 2000-2023). Estas son las cifras más bajas de las últimas tres décadas.