Camila Flores, Hospital de La Serena: “Trabajamos en el hospital (de La Serena) y podemos entregar opiniones con fundamentos”

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Nueva directiva interina dice que el objetivo es “apoyar y entregar una opinión” en cuanto a la construcción del nuevo nosocomio, que la próxima semana debería entregar noticias en cuanto a si se incorporan más metros cuadrados a las obras.

Camila Flores, presidenta del capítulo médico del Hospital de La Serena.

En la comisión del MOP del Senado es justamente donde han agilizado las obras de la construcción del nuevo Hospital de La Serena, que hoy se encuentran suspendidas. El objetivo es lograr posiciones con la concesionaria para retomar las obras del recinto.
Por ejemplo, incorporar más metros cuadrados, lo que debería confirmarse este mes, seguramente la otra semana, después de una reunión entre parlamentarios, Obras Públicas y Colegio Médico.
Un pre acuerdo que se acordó precisamente el miércoles 6 de septiembre, y que el Colegio Médico -que presentó 589 observaciones al diseño del nuevo hospital- observó en el mismo salón en el Congreso, al igual que el capítulo médico del hospital, “aunque en el fondo estamos a la espera de ver en qué quedó y cómo se irán a distribuir, pero esperemos que salga todo bien”, cuenta la doctora Camila Flores, ginecóloga y presidenta interina del capítulo médico del Hospital de La Serena.
Para los profesionales de la salud, un tema que se arrastra hace meses, y que surgió porque los médicos comenzaron a darse cuenta de que el proceso del nuevo hospital se estaba demorando más de lo establecido.
“Veíamos que estaba muy lenta la cosa, entonces todos los médicos del hospital de La Serena, los que estamos colegiados y lo que no, nos reunimos para realizar algún tipo de gestión y colaborar con el proceso. Con ese movimiento surgió la posibilidad de intentar a través del capítulo y obviamente con el Colegio Médico Regional, colaborar en todo lo que pudiéramos con el doctor Carvajal, que es el presidente, y en el fondo hacer gestión y que pudiera funcionar, ya que el hospital de Coquimbo estará pronto en marcha y con el de La Serena todavía no tenemos una fecha clara”, avisa.
De esta manera, esgrime que “quisimos comenzar a colaborar, pero también ejercer un poco de presión, dado que entendemos lo que significa”.
Pero no todo fue desde un inicio, porque como gremio no se tuvo acceso de inmediato a los planos y las distribuciones, pero en el momento que sí se tuvieron la entrada, “los diferentes jefes se servicio se dieron cuenta de que estaba mal planteado y ahí comenzó esto, obviamente primero por los canales regulares que fue intentar generar los cambios que se pudieran y cuando no funcionó, agruparnos como médicos y utilizar las instancias”, afirma la profesional, que junto a la directiva (Francisco Rodríguez, cirujano digestivo, vicepresidente; Camila Geraldo, anestesista, secretaria y el doctor Alberto Torres, director) recién esta semana asumieron el reto.
Los desafíos son muchos, pero todo relacionado con las obras del futuro hospital, del que, asegura, deberían ellos como gremio ser consultados.
“Quizás los arquitectos e ingenieros no tienen la idea de cómo funcionan las cosas in situ, entonces que nosotros trabajemos en el hospital, que veamos cuáles son los déficits, hace que podamos entregar opiniones con fundamentos de cómo tiene que funcionar todo. Y tal vez nosotros no preguntar, pero sí apoyar, decir y entregar una opinión: ver que se debe rectificar, lo mismo con los representantes de esta asociación gremial que aún no tiene nombre, pero que son muy preparados en gestión. Por ejemplo, el doctor Alberto Torres, que ahora funciona como director de nuestro capitulo médico, es uno de los elegidos en representar a los colegiados y no colegiados”.

Parte de la directiva con diputados.


En cuanto a si deberían ser consultados los médicos al momento de comenzar las obras, Flores apuntó: “se supone que había una comisión que estuvo colaborando y que se les preguntó, pero como estamos recién haciéndonos cargos, desconozco un poco de las reuniones y del proceso que hubo, pero la percepción como gremio es que no se consideró mucho. Al parecer, las cosas en el hospital de Coquimbo funcionaron mucho más rápido, porque desde acá esa es la percepción”.
El nuevo hospital considera 15 pabellones, 85 box de consultas médicas, dentales y clínicas y 6 salas de parto integral, incorporando nuevas especialidades como cardiología infantil, traumatología y medicina reproductiva.