La zona debe abandonar la inercia geográfica y articular sus ventajas comparativas para posicionarse como un polo estratégico de inversión internacional.
Vivimos tiempos en los que el capital global ya no busca únicamente rentabilidad: busca estabilidad, sustentabilidad y socios estratégicos de largo plazo. Mientras diversas naciones compiten activamente por instalar en sus territorios empresas tecnológicas, centros de datos, plantas de alimentos y proyectos de energías limpias, la Región de Coquimbo se enfrenta a una oportunidad histórica que no puede dejar pasar. No se trata simplemente de esperar a que la inversión llegue por inercia geográfica, sino de construirla, atraerla y retenerla mediante una sólida visión de futuro.
La Inversión Extranjera Directa (IED) no es un concepto abstracto de manual económico. Cuando una corporación extranjera decide instalarse en un territorio, aporta mucho más que capital: transfiere conocimiento, impone estándares internacionales de operación, genera empleo de alta calidad y estimula encadenamientos productivos fundamentales para el desarrollo de las pymes locales. Todo esto redunda en un bienestar directo para las familias y proyecta una señal inequívoca al mercado internacional sobre la confiabilidad del ecosistema regional.
Un territorio con ventajas
La Región de Coquimbo posee una combinación de activos que la hacen sumamente atractiva en el Cono Sur. Cuenta con un sistema portuario en expansión, una matriz energética cada vez más limpia, cielos privilegiados para la generación solar y eólica, y una matriz productiva diversificada. Esta abarca desde una agroindustria de exportación consolidada —donde uvas, paltas y cítricos actúan como verdaderos embajadores en los mercados globales— hasta una acuicultura de alto nivel y una minería que representa la columna vertebral de la economía nacional.
Sin embargo, el verdadero salto cualitativo reside en la capacidad de ofrecer soluciones integrales. En la actualidad, las grandes empresas no buscan solo un lugar físico donde producir, sino territorios que garanticen una logística eficiente, talento capacitado, energía competitiva y una elevada calidad de vida para sus colaboradores. En todos estos factores, la Región de Coquimbo cuenta con argumentos sólidos para marcar una diferencia sustancial.
La frontera como oportunidad, no como límite
Un activo estratégico que aún no ha sido suficientemente ponderado es su condición de puerta de entrada y salida al Pacífico Sur, junto a su conexión natural hacia el interior del continente mediante el paso de Agua Negra y la integración histórica con la provincia argentina de San Juan. Esta relación trasandina no constituye un mero dato geográfico, sino una auténtica plataforma logística para consolidar a la región como un hub de comercio bilateral.
Existe un potencial real para impulsar corredores productivos binacionales en alimentos, minería, logística y turismo. Formalizar y potenciar esta relación compartida a través de mesas de trabajo conjuntas, ferias comerciales binacionales y proyectos de infraestructura o minería compartida permitirá posicionar a toda la zona como un nodo estratégico tanto para el Mercosur como para los mercados del Pacífico.
Energías limpias: el nuevo imán del capital global
En el ámbito de la transición energética, Coquimbo tiene condiciones naturales excepcionales para liderar el panorama nacional. Su territorio soleado, sus vientos sostenidos y sus extensas costas actúan como laboratorios naturales para la generación de hidrógeno verde, energía solar a escala industrial y sistemas avanzados de almacenamiento. Las corporaciones multinacionales y los fondos de inversión focalizados en la carbono neutralidad buscan activamente emplazamientos sustentables para sus operaciones.
Para consolidar este imán de capitales, no basta con generar megawatts: es indispensable estructurar un ecosistema integral que articule centros de investigación, formación técnica especializada, red de proveedores locales y marcos regulatorios estables que otorguen certeza jurídica a los inversionistas. La transición energética no representa una amenaza para la industria tradicional, sino la mayor oportunidad en décadas para reconvertir y potenciar el tejido productivo regional.
La economía del conocimiento: el talento como recurso estratégico
La economía del conocimiento es un modelo productivo donde la creación de riqueza no depende principalmente de los recursos naturales o del trabajo físico, sino del uso intensivo de la ciencia, la tecnología, la innovación y el talento humano calificado. Esta es una arquitectura que muchas regiones no poseen y que nuestra zona debe poner de relieve a través de su principal activo intangible: su capital humano. Sus universidades, institutos y centros de formación técnica son piezas clave para formar y retener el talento joven, así como para atraer capital de ultramar.
Las empresas extranjeras dedicadas al desarrollo de software, inteligencia artificial, biotecnología aplicada a la agricultura y servicios tecnológicos avanzados buscan constantemente lugares donde establecerse con costos competitivos y alta calidad de vida. Un reflejo del dinamismo empresarial local fue la Expo Asoinco 2025, la feria comercial e industrial más grande de la zona con más de 170 expositores, articulada con iniciativas como la plataforma “Emplea Asoinco” desarrollada junto a la Universidad de La Serena.
Un llamado a la acción colectiva
Atraer inversión extranjera no es tarea de un solo actor. Requiere la coordinación articulada del sector público, la proactividad del mundo empresarial, la visión estratégica de nuestras universidades y el compromiso de la sociedad civil.
Es tiempo de dar un paso más allá y pasar de una coordinación reactiva a una planificación estratégica proactiva. La Región de Coquimbo ya no puede seguir siendo la región de las oportunidades potenciales: es hora de transformar ese potencial en proyectos concretos de inversión junto a empresas extranjeras que vengan a producir, innovar y generar un futuro próspero para toda la comunidad.
Por Jimena Castillo
Consultora internacional
Directora de Corpan
