¿Mentalidad Global? Puede ser.

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Al menos como premisa pareciera que todos deberíamos asumir una forma de pensar global. No tan solo respecto a los mercados, como a la cultura, al turismo, la política, los deportes o la educación.
Pero veamos, hay que tener ciertos resguardos o mejor dicho ciertas visiones estratégicas para poder ser coherente con esa forma de enfocarnos.
En primer lugar, para ser global debemos ser conscientes de que competimos con el mundo y que hoy, por ejemplo en el turismo, el visitante mira su computadora, mira su celular y define su destino de mil formas diferentes. Hoy no se puede competir solo por precio y, a la vez, debemos ser conscientes de que existen miles de destinos muy atractivos que resultan mucho más baratos que venir a la región de Coquimbo.
El asunto entonces se debería centrar en lo que ofrecemos, y ahí necesariamente debemos posicionarnos y compararnos con otros cientos o miles de destinos competitivos.
En este sentido, llama la atención que hace más de una decena de años se invierten recursos regionales para promover turísticamente a nuestra región en ferias europeas o norteamericanas.
La pregunta es cuánto ha variado la aguja turística producto de esas promociones. ¿Será una estrategia adecuada?. Pareciera que de todas formas se debe hacer, pero si buscamos un efecto real, debe ser complementado con otro tipo de estrategias.
En fin, hoy los destinos no pueden funcionar de manera aislada, es necesaria la sinergia entre todos los operadores, el cooperativismo y principalmente una visión y liderazgo común que permita dar coherencia al destino. Un solo hotel o restaurant no hace nada solo. Quizás podrá “salvar la temporada”, pero de manra aislada no avanzaremos en transformarnos en ese destino referente latinoamericano que tanto hemos soñado.

De la misma forma llama la atención en esta edición que por primera vez desde nuestro puerto de Coquimbo se exporten productos del mar, y nada más y nada menos que jureles. Simples jureles que viajan a Togo, en Africa. Un país ínfimo, aparentemenre pobre, vecino a Benin y Ghana.
Pero, ¿Y por qué no?. Siempre miramos a Estados Unidos, China o Europa y quizás si tuviéramos realmente mentalidad global nos daríamos cuenta de que hay muchos otros mercados en los cuales penetrar.
Los desafíos de la mentalidad global son muchos, pero quizás lo primero sea levantar la mirada. Dejar de mirar la punta de los zapatos y entender que el desafío es mayor.

Víctor H. Villagrán
Editor Semanario Tiempo