Innovador programa reduce en un 63% los trastorno conductuales en personas con alzheimer

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La doctora Claudia Ríos Stephens, autora del libro “Cuidar con Sentido a las Personas Mayores con Demencias”, destaca que si bien aún no existe cura para esta enfermedad, un buen manejo clínico y una compañía afectuosa, junto a terapias con música, aromas o “bebés terapéuticos”, pueden conectar a quienes padecen Alzheimer con remanentes emotivos, produciendo calma y mejorando su calidad de vida. Los efectos en los cuidadores también resultan positivos.

Este jueves 21 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Alzheimer, enfermedad que afecta a un creciente número de personas, especialmente mayores de 65 años y que representa un gran desafío para la ciencia y la sociedad en su conjunto. A nivel mundial se estima que cerca de 60 millones de personas la padecen, mientras en Chile afectaría a unas 130 mil personas aproximadamente.
“El Alzheimer es devastador, puede prolongarse por muchos años y producir gran impacto en quien la padece y también en su familia, amigos o cuidadores; sobre todo si no existe información o herramientas adecuadas. Muchas veces desconocemos qué hacer, cómo hablarles o cómo enfrentar trastornos de la conducta que pueden resultar difíciles de abordar, como irritabilidad, desinhibición o alteraciones del sueño”, explica la doctora de Fundación Las Rosas, Claudia Ríos.
Ella agrega que desde hace dos años en la Fundación evaluaron la necesidad de contar con un Programa de Salud Mental que permitiera, tanto a sus cuidadoras como a las familias en general, enfrentar de mejor forma el inevitable avance de la enfermedad. “Lo que sabemos hasta ahora es que el Alzheimer no tiene cura; sin embargo, contar con un manejo clínico y farmacológico adecuado, sumado a terapias como la música, los aromas o la ‘bebéterapia’ los conecta con remanentes emotivos, les produce calma; lo mismo ocurre con la ‘terapia biográfica’, en la que el cuidador, conoce la historia de vida de cada persona y así puede empatizar y comprender mejor sus necesidades o formas en las que intenta comunicar algo”.
Junto con lo anterior, la doctora Ríos también destaca que un 73% de las cuidadoras que han participado del Programa ya no se siente “sobrecargadas” o “estresadas” al saber qué hacer para poder ayudar a las personas que padecen esta dura enfermedad. “Ellas siempre han sido atentas y dedicadas en el cuidado, pero ahora tienen un fundamento técnico para su labor y cuentan con instrumentos, como las “mantas terapéuticas o los muñecos bebés” para probar los efectos que estos producen en las personas mayores con deterioro cognitivo y Alzheimer, que son cerca de un 75% del total de residentes de la Fundación”.

Cuidar con Sentido
El libro “Cuidar con Sentido a las Personas Mayores con Demencias” espera llegar también a los Establecimiento de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM) y a todos quienes tengan la responsabilidad de cuidar y acompañar a las personas mayores con Alzheimer, así explica la doctora Claudia Ríos: “Reconocemos el gran impacto que esta enfermedad produce; pero al mismo tiempo, con este Programa de Salud Mental queremos transmitir esperanza. Saber más sobre Alzheimer y descubrir nuevas herramientas que nos permitan enfrentarla, permite seguir valorando y respetando la dignidad de las personas tras este “velo”; respetar también sus creencias y valores y, en suma, reconocer que permanece ahí, que están presentes y que de una forma distinta, sigue reaccionando, sintiendo, aunque ya no puedan expresarlo”.

Siete Señales que advierten sobre posible Alzheimer*
1.- Dificultad para aprender y retener nueva información
(repetitivo, olvida citas, cambia objetos de lugar)
2.- Dificultad para realizar tareas complejas
(le cuestan labores de varios pasos)
3.- Deterioro en la capacidad de razonar
(no puede resolver problemas, no le importan las reglas de conducta social)
4.- Desorientación espacial
(se pierde, aun en lugares desconocidos; problemas para manejar)
5.- Deterioro en el lenguaje
(crecientemente “no encuentra la palabra adecuada”)
6.- Alteraciones en el comportamiento
(pasividad, irritabilidad o problemas con ciertos estímulos)
7.- Cambio en sus hábitos
(desaseado, desordenado, llega tarde)

*Extraídas del libro: “Cuidar con Sentido a las Personas Mayores con Demencias”.