Destiempos

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Cuántos años en prensa venimos informando sobre la escasez hídrica, sequía, bonos, decretos de emergencia. Ya parecen demasiados como para que estemos en uno de los meses más secos de la historia reciente, tratando de improvisar algunas medidas para enfrentar la crisis extrema por falta de agua.
Pero en fin, es la historia de nuestro país y de nuestra propia cultura local. La previsión y la plani-ficación definitivamente no es lo nuestro y siempre se espera hasta el último día “por si ocurre” algo especial que salve de llegar el límite.
Y claro, puede que algunos se sientan ofendidos con estas apreciaciones, porque efectivamente hay algunos grupos, personas, afectados directos que han reiterado constantemente el discurso, pero sin el suficiente eco en las personas y autoridades que manejan los recursos y definen prio-ridades. Hay científicos, organizaciones de regantes, empresas que han hecho esfuerzos, pero en el nivel actual de gravedad del escenario parece que no son ni suficiente ni eficaces.
Por esto mismo, también, corresponde felicitar el esfuerzo que está haciendo la Junta de Vigilan-cia del Río Elqui de hacerse acompañar por CEAZA y viajar a verificar en terreno la experiencia de siembra de nubes en México. Ese es sin duda el camino correcto, un trabajo consistente y cohe-rente, en que se evalúen lo más técnicamente las posibles variables y alternativas, aunque en este caso lo más probable es que no se haya llegado a tiempo para poder apalancar recursos públicos vinculados a esta iniciativa.
Y en este punto volvemos al discurso de siempre. La poco valorada instancia de construir una Estrategia Regional de Desarrollo (proceso actualmente en curso) debería ser el espacio para definir estas políticas de largo plazo, para que se desarrollen en períodos de tiempo suficientes y con recursos asignados porque “así lo direcciona nuestra estrategia”.
Los próximos meses serán críticos. Probablemente ni siquiera lo dimensionamos. Pero la lección ya está bueno que la aprendamos. Llueva o no llueva debemos ser capaces de planificar con tiempo, con espacio, con visión de futuro.

Víctor H. Villagrán
Editor Semanario Tiempo