Crianceros del Choapa y ULS se unen para trabajar en nuevos productos en torno a la Cabra Criolla

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En la Comunidad Agrícola de Canela Baja (30.700 ha y 668 comuneros), ha surgido una iniciativa para fomentar la actividad criancera y procesadora de cabras con fines cárnicos, como alternativa al desarrollo lechero impulsado en la Región por Corfo e INDAP.

Ante la escasez hídrica y la falta de alimentos para el ganado caprino, muchos de los crianceros y agrupaciones han tenido que reorientar sus recursos hacia otras oportunidades que les permita seguir creciendo económicamente.
Es por esto que desde la resiliencia propia de la comunidad criancera del Choapa y el apoyo que han recibido recientemente como el Programa Territorial Integrado (PTI) Caprino de Corfo, nacen iniciativas propias de la comunidad como soluciones a largo plazo para desarrollar investigación e innovación desde el recurso caprino.
“Unidades Productivas de Cabra Criolla y Cárnicos” es el nombre que recibe el proyecto que lidera el académico de la Universidad de la Serena Dr. Ronny Martínez quien, a través del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC) y junto a la Comunidad Agrícola de Canela Baja y un equipo profesional, busca rescatar y dar valor a la cabra criolla como recurso cárnico, a través de la innovación alimentaria con la finalidad de diversificar las alternativas de productos y así lograr ser un aporte para la reactivación económica y trabajar junto a los capricultores de la Región de Coquimbo.

Comunidad informada
Durante el mes de enero, en la localidad de Canela Baja, más de 80 crianceros participaron en la primera charla informativa sobre este proyecto, instancia en la cual los asistentes pudieron conocer de cerca las actividades que se desarrollarán en el territorio.
Referente a esto, el Dr. Ronny Martínez mencionó que “esta primera reunión fue muy interesante y sentó las bases para una colaboración fructífera y sostenible entre la Comunidad Agrícola y el proyecto, informando a los comuneros. Los comuneros de Canela Baja expresaron sus inquietudes y compartieron con entusiasmo los objetivos del proyecto, destacando la importancia de trabajar juntos para fortalecer la industria y aprovechar de mejor manera los recursos de la región. Además, compartieron experiencias y conocimientos sobre las prácticas actuales de manejo de cabras y se exploraron nuevas oportunidades para mejorar la calidad y la diversidad de los productos elaborados en relación con la cabra criolla”.

Daniel Contreras, comunero de Canela Baja, mencionó que estas instancias y proyectos “permiten generar nuevos valores y productos a la actividad tradicional que normalmente se ve en el campo, como lo es el queso y el cabrito. Para muchos esto significa innovación y existen altas expectativas respecto a lo que se puede ir creando en torno a esto”.
Según mencionó el Dr. Martínez, actualmente se están realizando diferentes pruebas para llegar a la elaboración correcta de productos, que sean atractivos y beneficiosos desde el área alimentaria, además de lograr un equilibrio entre el desarrollo económico, la sustentabilidad ambiental y la preservación de la cultura y tradiciones de los comuneros de Canela Baja.