Concesiones estima que este semestre ingresará proyecto de desaladora a tramitación ambiental

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Sin embargo, los parlamentarios de la región de Coquimbo dudan de esos plazos, especialmente aquellos referidos a su licitación, construcción y posterior puesta en marcha. “El 2028 no vamos a tener desaladoras, es mejor no engañarnos en esto”, dice el diputado Ricardo Cifuentes”, mientras Victor Pino califica los anuncios como “titulares”.

Obras, partes y actividades. Plazos y montos de inversión. Estas son solo algunas características que ha ido revelando Semanario Tiempo respecto al proyecto para construir una planta desaladora en la región de Coquimbo, iniciativa clave para asegurar el abastecimiento del consumo humano por la persistente sequía que afecta a la zona.
Son antecedentes que no se conocían desde al anuncio que realizó el propio presidente de la República, Gabriel Boric, sobre la materia, pero que la Dirección General de Concesiones del Ministerio de Obras Públicas ha ido acercando conforme avanza su eventual licitación, programada -tal cual lo indicó este medio- el segundo semestre de este año.
De acuerdo a los datos, la adjudicación al privado que construya el complejo será a fines del 2025. Y aún falta por definir si este proyecto -pensado para La Serena y Coquimbo- llegará a la ciudad de Ovalle, así como su potencial expansión a fines agrícolas y otros productivos.

Según Concesiones, la desaladora se ubicará a 10 kilómetros al sur de la comuna de Coquimbo, en el sector El Panul. Y es que debido a algunas inquietudes esgrimidas por algunas comunidades, su ingreso al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), se realizará de dos formas, pues primero, se entrará una Consulta de Pertinencia (CP) al Servicio de Evaluación Ambiental por las obras de la conducción de distribución y estanque de agua potable.
En tanto, los trabajos asociados a la construcción de la planta y sus obras marinas se medirán, a través de un Estudio de Impacto Ambiental (EIA), estimado a ingresar este primer semestre. Durante la segunda mitad del año, se efectuará reuniones de Participación Ciudadana. Desde Concesiones, la proyección es obtener la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) el primer semestre del 2026.
Respecto a estos plazos y los previstos para su operación (2028), los parlamentarios de la región de Coquimbo se han mostrado desconfiados en que ello se materialice. Para el diputado, Ricardo Cifuentes, la desaladora está muy fuera del horizonte. “Hay que hacer desaladoras, pero el 2028 no vamos a tener desaladoras, es mejor no engañarnos en esto. Cualquier desaladora de 1.200 litros por segundo como se está planteando, se demora 4, 5 o seis años”, indicó.

Su par, Víctor Pino, planteó que “aún falta concretar. dar soluciones y entregar los recursos”. “No tenemos soluciones a corto, mediano, ni largo plazo, solo tenemos titulares, pero no hay anuncios concretos. Recién cuando tengamos en marcha la licitación de la planta desaladora, vamos a poder decir que esto está marchando. Todavía no tenemos nada en concreto, y a medidas que eso no avance, no hay certezas”, criticó.
En tanto, el senador Matías Walker opinó que, si bien todos tenemos claro los diagnósticos, los problemas, hay que concentrarse en las soluciones de corto, mediano y largo plazo. “Se habla del segundo semestre, ahora se habla del último trimestre, pero lo importantes es que se incluya una planta multipropósito en Limarí”.

Cualidades
La planta desaladora para la región de Coquimbo beneficiará a 460 mil personas, y entre sus características está habilitar un estanque de distribución de agua potable de 8.000 m3, preliminarmente ubicado a cerca de 21 km de la planta. El proyecto incluye obtención de agua de mar por medio de una captación abierta en profundidad. Se estima un periodo de concesión de 30 años.