A más de un año de su cierre, Salud autoriza la operación de gimnasios desde Fase 2

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Una vez que se publique el decreto en el Diario Oficial, los recintos cerrados podrán incluso hacer uso de duchas, camarines y baños, y la asistencia deberá programarse en bloques horarios. Los usuarios se sacarán la mascarilla solamente al hacer ejercicio y no deberán moverse de la estación de trabajo, ni menos intercambiar máquinas o llevar bolsos.

Fue anunciado en la región de Coquimbo como una forma de “propiciar la actividad deportiva y avanzar en la reactivación de la economía”. Lo cierto es que desde el miércoles 24 de febrero, el Ministerio de Salud (Minsal) decidió autorizar el funcionamiento de todos los gimnasios que se encuentren en comunas desde la Fase 2.
Para ello, el Minsal elaboró un protocolo que establece los aforos limitados para cada etapa del Plan Paso a Paso. Los recintos cerrados, ubicados en comunas en Fase 2, no podrán recibir a más de cinco personas en las salas de actividades y en espacios de máquinas, mientras que el aforo máximo será de una persona cada 8 m2.
En espacios abiertos, en tanto, el aforo máximo será de 10 personas.

El anuncio fue realizado por el Intendente de Coquimbo, Pablo Herman, en compañía de los Secretarios Ministeriales del Deporte y Economía, Juan Carlos Fritis y Carlos Lillo, respectivamente, a un recinto para verificar las condiciones de apertura.

“El deporte es salud y los gimnasios generan fuentes de trabajo y su reapertura es una buena señal de reactivación, ya que muchos usuarios y los trabajadores han estado esperando hace más de un año para retomar sus actividades. Al igual que el turismo, este sector ha sido muy golpeado por la pandemia, y estamos poniendo todo de nuestra parte para seguir reactivando nuestra economía, de forma segura y poniendo siempre por delante la salud de todos”, dijo el Intendente Herman.

El protocolo aún debe ser publicado como decreto en el Diario Oficial. Así, los recintos, respetando el aforo máximo por actividad, podrán hacer uso incluso de duchas, camarines y baños. La asistencia de las personas deberá programarse en bloques de horarios.
Francisco Ruiz Tagle, propietario de Sportlife, señaló que el protocolo significa un alivio para el rubro de los gimnasios. “Nos permite trabajar relativamente tranquilos y con una probabilidad de cierre muy baja. En Fase 2 ya podemos operar y es un gran anuncio tanto para la comunidad, nuestros profesores y empleados que trabajan con nosotros, que han estado durante un año muy complicados”, sostuvo.
En la Región de Coquimbo existían cerca de 300 gimnasios y el 40% de ellos dejó de funcionar completamente, impactando en la generación directa de empleo de 2.000 puestos y en forma indirecta a cerca de otros mil más.
Por ello, el seremi de Economía, Carlos Lillo, indicó que todo lo que sea reactivación es bienvenido, pues “significa puestos laborales e ir tomando el dinamismo que tiene la economía”.

Otras medidas
El protocolo se complementa con otras medidas sanitarias básicas, como sacarse la mascarilla al hacer ejercicio, realizar limpiezas de las máquinas posterior a utilizarlas y respetar el distanciamiento entre los asistentes, no moverse de la estación de trabajo ni menos intercambiar máquinas o llevar bolsos.
Ello sumado a los ya reiterados llamados del lavado de manos, higienización y ventilación de los espacios.
En la etapa de Preparación (Paso 3), las actividades físicas en lugares abiertos se podrán realizar con un aforo de una persona cada 6 metros cuadrados. En lugares cerrados, las clases dirigidas se podrán dictar con un máximo de 8 personas por sala y en las salas de máquinas se permitirá una persona cada 6 metros cuadrados.
En la etapa de Apertura (Paso 4), las actividades físicas en lugares abiertos se podrán realizar con un aforo de una persona cada 4 metros cuadrados. En el caso de los lugares cerrados, las clases dirigidas se realizar con un máximo de 12 personas por sala de actividades, y en las salas de máquinas se permitirá una persona cada cuatro metros cuadrados.