
El gremio de transportistas de Coquimbo advierte un escenario “caótico” en la conexión hacia el norte. Acusan viajes de más de 14 horas, choferes varados sin servicios básicos y productos agrícolas echados a perder bajo las carpas.
Por Joaquín López Barraza
Los severos daños en las carreteras tras el paso del sistema frontal están provocando un silencioso colapso en la cadena de abastecimiento del país.
Así lo alertó Jorge Aquea, presidente de la Asociación Gremial de Dueños de Camiones de la Región de Coquimbo, quien calificó de “caótica” la situación que enfrentan cientos de transportistas en la Ruta 5, especialmente en el tramo que conecta a la zona con la Región de Atacama.
El dirigente explicó que las restricciones de tránsito y el mal estado de las vías han multiplicado los tiempos de traslado, dejando a choferes varados por días.
“Hoy salieron a las 8 de la mañana para el norte y los viejos van llegando a las 10 de la noche. No hay baños, no tienen agua ni nada”, denunció Aquea, advirtiendo el desgaste físico y los problemas sanitarios que genera la espera en los terminales y en la carretera.
Esta parálisis logística ya comenzó a pasar una factura económica millonaria al sector agrícola y de carga. Según detalló el líder gremial, muchos transportistas que llevaban frutas y verduras hacia el norte perdieron la totalidad de su carga al quedar atrapados. “Con las temperaturas y las carpas se les coció toda la verdura. Tuvieron que botarla porque ya no sirve para el consumo, las pérdidas son enormes”, afirmó.
El freno en la Ruta 5 no solo afecta a los pequeños productores, sino que amenaza con desabastecer puntos clave del norte del país, desde supermercados e insumos para la construcción hasta los casinos que alimentan a los trabajadores de las grandes faenas mineras.
Desde el gremio señalan que, si bien reconocen el trabajo de las concesionarias locales por reabrir vías en sectores como El Panul o La Arrayán, el problema de coordinación se agudiza al cruzar hacia la Tercera Región.
Ante esta contingencia, Aquea hizo un llamado al Ministerio de Obras Públicas a establecer vocerías diarias y coordinadas para las regiones de Coquimbo y Atacama.
Asimismo, cuestionó que las autoridades locales los hayan dejado fuera de las mesas de seguridad de la emergencia. “Nosotros mantenemos la cadena logística y somos los que sabemos dónde hay peligro. Una cosa es andar arriba de un helicóptero y otra muy distinta es estar arriba de un camión”, concluyó.










