Sexto retiro: expertos acusan efectos en la inflación y empleo, y al menos el 70% de los cotizantes de la región se quedaría sin saldo

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Especialistas aseguran que la economía se vería seriamente afectada por la propuesta, debido a la presencia de mayor dinero circulante, lo que aumentaría la demanda de productos de consumo, generando un alza en los precios. Facilidades para acceder a fuentes de financiamiento (crédito) también se volvería más restrictivo.

El pasado martes 18 de abril se cumplió un año del rechazo al entonces proyecto de ley que establecía un quinto retiro de fondos de las AFP, lo que obligaba al Congreso Nacional a impedir cualquier tramitación de alguna iniciativa relacionada con la extracción de los ahorros previsionales, tal como establece la actual Constitución.
De acuerdo a datos de la Superintendencia de Pensiones (SP), recogidos en la Ficha Estadística Regional del Sistema de Pensiones, en la región de Coquimbo existen 222.701 personas cotizando en el régimen en la región de Coquimbo, de los cuales unos 159 mil 911 se adscribieron al último retiro permitido por Ley, estos es el 71,8% del total.
Finalizado el veto legislativo, la comisión de Constitución de la Cámara de Diputadas y Diputados inició la discusión de las seis medidas que buscan un sexto retiro. De concretarse, los especialistas aseguraron que provocaría un efecto perjudicial en la economía del país, y que indicadores como la inflación, la inversión y el empleo serían fuertemente golpeados.

Gonzalo Valdés, economista de la Universidad de Tarapacá, aseguró que conllevaría un efecto muy negativo. “La inflación no ha estado cediendo como se esperaba y, por lo tanto, un nuevo retiro de fondos de las AFP le va a inyectar más liquidez a la economía y va a aumentar la demanda, y esto podría generar un nuevo aumento en los precios o una persistencia de la inflación por más tiempo”, argumentó.
Para Valdés, incluso, podría existir una consecuencia aún peor, un efecto combinado. “Un efecto de la inflación en el cortísimo plazo y una persistencia de esta inflación para el resto del año e incluso el próximo”, indicó.
El especialista, en todo caso, señaló que, de aprobarse un nuevo retiro, se podría adoptar medidas que aminoren las repercusiones negativas. “Tal vez si se tomaran definiciones en la discusión parlamentaria que permitieran que el retiro fuera, por ejemplo, para pagar deudas de tipo hipotecaria, que no incentiven el consumo, este sexto retiro podría tener un efecto menos nocivo”.

En tanto, Rodrigo Montero, Decano Facultad de Administración y Negocios en Universidad Autónoma de Chile, afirmó tajante que “un retiro de fondos de pensiones sería una muy mala noticia para nuestro país”, porque, primero existiría “un daño importante en los fondos provisionales, que están destinados para financiar la jubilación de las personas”.
El experto agregó que, en segundo lugar, “se provocaría un daño importante al mercado de capitales, puesto que el retiro de recursos disminuiría la oferta de fondos prestables, restándole profundidad al mercado financiero y, consecuentemente, encareciendo el acceso al financiamiento”.
A su juicio, también se vería afectada la imagen de país, que podría traducirse en un aumento de los niveles de riesgo país, lo cual también traería como consecuencia un encarecimiento del acceso a los fondos internacionales.
“En este mismo sentido, sería factible observar una depreciación importante del peso, que podría significar un dólar en un piso de 900 pesos. Eso, sumado a la importante inyección de liquidez que habría en la economía, reactivaría con fuerza las aún elevadas presiones inflacionarias, dificultando al Banco Central su labor de combatir la inflación”, dijo el economista.
“En consecuencia, la política monetaria restrictiva no sólo debiera plantearse con un mantenimiento de elevadas tasas de interés por más tiempo, sino que muy probablemente, habría que pensar en aumentos mayores de la tasa de política monetaria. Lo anterior con efectos adversos en términos de actividad, y en consecuencia en términos de un mayor desempleo”, añadió.

Para Esteban Viani, académico de la Universidad Autónoma, un nuevo retiro “desencadenaría un choque inflacionario de similares características a los tres retiros porque es una emisión de dinero a la economía real, es decir, a cada uno de nosotros, y que antes estaban invertidos, es decir, en términos simples: tendríamos más inflación”.
Por otro lado – según su visión- la inversión sería más cara. “Tenemos que recordar que los fondos de pensión son el stock de fondos prestables, por lo tanto en ausencia o detrimento de éstos, lo que veremos será un alza del tipo de interés, que posteriormente llevará a que la inversión se detenga, en momentos en que más necesitamos de ésta, para impulsar el empleo en el país”, detalló.

Eduardo Pérez de Castro, quien es economista y cofundador de Uper, cuestionó primero a la “ausencia total de políticas públicas orientadas a educar financieramente a las personas, y luego se refirió a quienes serían los más afectados: “Sin lugar a dudas serán las personas más vulnerables, precisamente los segmentos que más lo necesitan. Los emprendedores también, debido a que este tipo de acciones propician alzas en las condiciones inflacionarias”.