
Este viernes 3 de julio, la delegación inicia su viaje rumbo a Australia, y en ese marco, este concierto permite probar el repertorio en una acústica similar y recargar energías junto a familiares y amigos.
Con un concierto cargado de emoción y energía, realizado en la Sala Mecesup del Departamento de Música de la Universidad de La Serena, la Orquesta Filarmónica Antena, bajo la dirección de Daniel Flores Bennett, se despidió de la región junto a familiares, amigos y autoridades en la antesala de su participación en la XXXIV versión del Festival Internacional de Música de Sídney, Australia, que se desarrollará entre el 5 al 12 de julio, y que la convierte en el primer elenco latinoamericano en presentarse en la mítica Opera House.
Entre los asistentes estuvieron presente los consejeros regionales Valeria Chacana, Pedro Valencia y Belén Auger, mostrando el apoyo del Consejo Regional y el Gobierno Regional de Coquimbo, encabezado por el gobernador Cristóbal Juliá, que aprobaron de manera unánime una asignación directa de 84 millones de pesos para financiar el traslado de la delegación de la Academia de Música Pedro Aguirre Cerda.
Si bien el programa del concierto se centró principalmente en las venas de América Latina con piezas como Libertango, de Astor Piazzolla; Huapango, de José Pablo Moncayo; la obertura de Nabucco, de Giuseppe Verdi; Danzón N.º 2 y Conga del fuego, de Arturo Márquez; Tico-Tico no Fubá, de Zequinha de Abreu; Malambo, de Alberto Ginastera; Alma llanera, de Pedro Elías Gutiérrez; entre otros, el repertorio incluye la música nacional con piezas de Violeta Parra, Gabriela Mistral y Víctor Jara.
Este viernes 3 de julio, la delegación inicia su viaje rumbo a Australia, y en ese marco, este concierto permite probar el repertorio en una acústica similar y recargar energías, tal como lo señala el director Daniel Flores, “un concierto que para nosotros es muy importante, porque aprovechamos de cargar la energía con todos nuestros familiares, amigos y gente cercana, y que nos permite, también, probar en una acústica como en el Salón Mecesup, una acústica muy buena para la orquesta, ya que allá nos enfrentaremos a lugares similares, así que nos ha permitido trabajar muy en detalle, […] trabajar cosas sutiles, de balance, y más aún, cuando el concierto estuvo muy enérgico, y estamos con muchas ganas de emprender el viaje”.










