Minera Los Pelambres en pandemia: aplica disminución temporal de 700 trabajadores y reprogramará actividades centrales de “mantención mayor”

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En entrevista con Mauricio Larraín, gerente General de la cuprífera, menciona que espera que en 2025, el principal yacimiento de la región de Coquimbo deje –definitivamente– utilizar agua del río Choapa. Esto pues, se considera la ampliación de la planta desalinizadora actualmente en construcción y un nuevo sistema de transporte de concentrado, entre otros trabajos.

Prescindir temporalmente de 700 trabajadores de la dotación de Minera Los Pelambres (MLP) y del proyecto de Infraestructura Complementaria (INCO) –sin afectar su situación contractual, ni sus remuneraciones–; reprogramar las actividades centrales de la “mantención mayor” que se iba a realizar en mayo; habilitar una nueva residencia sanitaria y fortalecer el plan de Búsqueda Activa de Casos son algunas medidas de la empresa para prevenir los contagios por coronavirus.
Desde marzo de 2020, la compañía ha puesto en práctica diversas medidas, las que son evaluadas y fiscalizadas por los trabajadores propios, empresas colaboradoras, y las autoridades sectoriales y sanitarias. Una de ellas, está en contar con médicos y asistentes de la salud para aumentar la capacidad para detectar casos sospechosos. Otra consiste en establecer convenios con una red de laboratorios privados con el objetivo de no ocupar la capacidad pública en estos exámenes PCR. “En estos días estamos sumando también test de antígenos, lo que va a reforzar la búsqueda de casos de COVID-19 entre personas asintomáticas”, dice el gerente General de la compañía, Mauricio Larraín. A la fecha ya alcanzan más de 2.500 exámenes semanales.
“Ha quedado demostrado que la cultura en este ámbito es fundamental para que la operación pueda ser exitosa y eso se refleja en nuestros resultados de producción del primer trimestre de este año, donde pudimos dar cumplimiento a nuestro plan y alcanzar las 84.900 toneladas de cobre”, agrega el alto ejecutivo.
Uno de los cambios ha sido el mejoramiento de los procesos de digitalización, y hoy la cuprífera mantiene no solo el trabajo a distancia, sino que algunas tareas propias de la operación de forma remota, como el funcionamiento de las perforadoras, lo que “nos permite reducir la exposición a riesgos de sus operadores y, al mismo tiempo, ser más eficientes”.
En línea con la realización de una mayor cantidad de testeos, la cuprífera implementará una segunda residencia sanitaria, que al igual que la primera, es íntegramente financiada por la compañía. Ésta contará con personal médico y se mantendrá disponible para trabajadores propios y colaboradores que requieran utilizarla.
Además, se reprogramarán las principales actividades de la mantención mayor, desarrollando trabajos estrictamente necesarios. “Vamos a mantener aquellos trabajos indispensables para la seguridad y continuidad de nuestras operaciones. Y cuando la pandemia lo permita, retomaremos el resto”, sentencia.

PAO y otros proyectos para más allá del 2035
Finalmente, el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de la región de Coquimbo declaró –el 19 de abril en 2021 – admisible la evaluación del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto Adaptación Operacional (PAO) de Minera Los Pelambres. La iniciativa considera una inversión de US$1.000 millones para ampliar la planta desalinizadora que hoy se construyen en Los Vilos.
Según la empresa, que aporta al 25% del PIB Regional, PAO comenzaría su construcción en 2023 y considera además un nuevo sistema para el transporte del concentrado de cobre entre la planta ubicada en Chacay y el puerto Punta Chungo, lugar donde se embarca, mediante un trazado alejado de las zonas más pobladas y donde hoy exista mayor actividad económica, de manera que disminuyan las posibles interferencias y molestias para los vecinos.
Las obras del PAO generá hasta 2.000 puestos de trabajo durante el período peak de construcción.
“El año pasado presentamos la siguiente etapa en el desarrollo de nuestra compañía, la que denominamos Pelambres Futuro. Contempla una serie de proyectos con los que queremos adaptar nuestras operaciones a los cambios que ha vivido la provincia del Choapa y la región y, de esta forma, proyectamos más allá del año 2035”, asegura Larraín. Con la ampliación de la planta desalinizadora, actualmente en construcción, se dejará de usar agua del río Choapa el año 2025.

Sin embargo, debido a las restricciones impuestas por la pandemia, el SEA decidió suspender la tramitación de PAO hasta que existan las condiciones sanitarias adecuadas para realizar la participación ciudadana. “El Proyecto Adaptación Operacional ingresó al SEA tras un proceso de participación ciudadana anticipada, que incluyó una serie de instancias de presentación y conversación con la comunidad, además del desarrollo de diversos estudios ambientales”, precisa.
Paralelamente, MLP realizando los estudios necesarios para la presentación del Proyecto Extensión Vida Útil hacia finales de este año o principios del próximo. Para ello, se requiere renovar todos los permisos que hoy le permiten funcionar a Minera Los Pelambres: “estamos desarrollando los estudios ambientales y técnicos indispensables para poder presentar un proyecto al Sistema de Evaluación Ambiental”, dice.
En el caso del tranque El Mauro, antes de plantear definiciones, la idea es conversar primero con los habitantes del valle de Pupío y especialmente de Caimanes, “tal como está comprometido en el acuerdo que firmamos con dicha comunidad en el año 2016. Nos interesa actuar de forma transparente y dialogar con la comunidad sobre las características que tendría su operación futura”, concluye.