La investigación aplicada por la Universidad Católica del Norte a 196 visitantes determinó que la valoración ambiental influye directamente en el gasto, aunque persisten brechas en seguridad y señalética digital.
Un estudio de mercado desarrollado por la Universidad Católica del Norte (UCN) a 196 visitantes en el Valle del Elqui y el eje costero Pichidangui–Quilimarí arrojó que tres de cada cuatro personas consideran determinante el cuidado del entorno natural al momento de elegir su destino. Asimismo, un 80% de los encuestados manifestó su disposición a incrementar su presupuesto de viaje al regresar si los prestadores de servicios garantizan estándares de sostenibilidad y calidad.
La investigación fue ejecutada por la Escuela de Ciencias Empresariales de la UCN mediante el Fondo Regional para la Productividad y el Desarrollo del Gobierno Regional de Coquimbo. La directora del proyecto de Formación y Gobernanza para el Turismo Sostenible, Karla Soria Barreto, sostuvo que los datos demuestran que la sostenibilidad no representa un costo financiero adicional para el sector, sino un atributo que el consumidor está dispuesto a financiar. En esa línea, el gobernador regional, Cristóbal Juliá de la Vega, enfatizó que los insumos métricos orientarán las decisiones de fomento comercial para elevar los ingresos de las familias vinculadas al rubro.
PERFIL Y BRECHAS
El levantamiento métrico construyó un índice de valoración sostenible a partir de seis variables de consumo, identificando a un turista atraído por el descanso, la gastronomía local, la compra de productos territoriales y actividades complementarias como el astroturismo, las caminatas y el patrimonio cultural en el caso de la figura de Gabriela Mistral. La empresaria de Pisco Elqui, Jazmina Molina, y la coordinadora de la Oficina de Turismo de Los Vilos, Yocelyn Toro, coincidieron en que la caracterización coincide con la afluencia de viajeros procedentes de Santiago, Valparaíso y la conurbación La Serena-Coquimbo.
VALOR DEL ENTORNO
El informe técnico detectó brechas operativas entre las expectativas del cliente y la infraestructura receptiva actual. En el Valle del Elqui, las deficiencias críticas se concentran en la seguridad pública y la actualización de información digital. En tanto, en la zona de Pichidangui–Quilimarí las demandas insatisfechas apuntan a la protección ambiental, la señalética vial y la oferta gastronómica, datos que se utilizarán para diseñar planes de capacitación y gobernanza en ambas comunas.
