
La iniciativa, impulsada inicialmente con recursos del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC) del Gobierno Regional, busca transformar desechos de la industria marina en productos de alto valor, promoviendo la innovación y el desarrollo productivo en la Región de Coquimbo.
Hasta la Universidad de La Serena llegó la comisión de Fomento Productivo del Consejo Regional para conocer en terreno los avances de una innovadora experiencia científica que busca transformar residuos de la industria marina en productos de alto valor, impulsando el desarrollo tecnológico en la región.
La visita se centró en el laboratorio SATREPS ReBiS, iniciativa que combina financiamiento institucional con cooperación internacional, y que tiene como eje la valorización de subproductos provenientes del procesamiento de recursos del mar, como la jibia, algas y conchas de ostión.
El académico del Departamento de Ingeniería en Alimentos y Biotecnología, Rony Martínez, explicó que este trabajo ha permitido desarrollar diversos productos a partir de desechos que tradicionalmente no tenían uso.
“Hemos trabajado en la extracción de quitina y quitosano, que pueden utilizarse como aditivos en materiales, cosméticos o alimentación animal, incluso con potencial en consumo humano. También obtenemos colágeno, gelatina, aceites e hidrolizados proteicos desde la jibia, además de estudiar algas no valorizadas en la región”, señaló.
Uno de los aspectos clave del proyecto es su orientación hacia la transferencia tecnológica, buscando que estos desarrollos no queden solo en el ámbito académico, sino que puedan ser utilizados por empresas, pymes y emprendimientos regionales.
“Queremos generar capacidades para que las empresas puedan validar sus productos, identificar compuestos activos y desarrollar nuevas líneas de negocio, reduciendo costos de inversión y fomentando la creación de empresas de base tecnológica”, agregó Martínez.
Rol clave del Gobierno Regional
Esta iniciativa tiene su origen en un proyecto financiado en 2018 a través del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC) del Gobierno Regional, instrumento precisamente orientado a impulsar proyectos de universidades y centros tecnológicos con impacto productivo.
Ese primer financiamiento permitió sentar las bases del trabajo actual, generando vínculos con la industria, adquiriendo equipamiento y desarrollando los primeros productos derivados de la jibia. Posteriormente, este avance facilitó la adjudicación de un proyecto de cooperación internacional con Japón.
Desde el Consejo Regional valoraron el impacto de este tipo de iniciativas en el desarrollo local.
“Es una excelente experiencia, donde con financiamiento del Gobierno Regional se están generando productos biotecnológicos a partir de residuos del mar. El desafío ahora es transferir estos desarrollos a empresas y microempresas de la región”, destacó Ximena Ampuero, presidenta de la Comisión de Fomento Productivo.
La consejera además enfatizó la importancia de seguir impulsando la innovación desde el territorio.
“Queremos seguir innovando y aplicando tecnología en la región de Coquimbo, porque la descentralización también pasa por fortalecer estas capacidades”, indicó.
En la misma línea, la consejera Valeria Chacana, relevó el valor estratégico de este tipo de proyectos.
Señaló que “este trabajo permite no solo avanzar en investigación científica, sino también poner ese conocimiento al servicio del desarrollo regional, generando oportunidades para empresas y emprendedores”.
Ciencia con impacto regional
La visita permitió constatar cómo la inversión pública, a través del FIC, puede traducirse en soluciones concretas para desafíos productivos y ambientales, como el manejo de residuos de la industria pesquera.
De esta forma, la experiencia liderada por la Universidad de La Serena se posiciona como un ejemplo de articulación entre ciencia, sector público y desarrollo productivo, con miras a diversificar la matriz económica regional y promover la innovación desde el territorio.







