Cerca del relleno sanitario El Panul descubren nueva población de arbustos lucumillos (en peligro de extinción)

0
103

Una nueva población de lucumillos (Myrcianthes coquimbensis), arbusto de la provincia del Elqui que habita en áreas rocosas, fue descubierta por investigadores del Banco Base de Semillas del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA Intihuasi) cerca del sector sur del Relleno Sanitario El Panul de Coquimbo, a 4 kilómetros de la costa. Este hallazgo fue posible gracias a un estudio financiado por el Ministerio del Medio Ambiente, para actualizar el rango de distribución de esta especie endémica, única en el mundo, que se ubica en la costa de la zona norte de la Región de Coquimbo.
Esta investigación durará 2 años aproximadamente y busca catastrar (identificar) las poblaciones de Lucumillo para determinar en qué estado se encuentran y generar medidas de conservación y protección de dicha especie.
El Seremi del Medio Ambiente Leonardo Gros indicó que “estamos avanzando en tener un mapeo de las comunas litorales donde esta especie se encuentra en mayor abundancia para implementar políticas para su conservación. Estamos muy agradecimos del aporte de la comunidad y del trabajo que estamos desarrollando en conjunto con el INIA.”

Especie emblemática
El Lucumillo (Myrcianthes coquimbensis) habita desde Barrancones en la comuna de La Higuera, hasta Las Tacas en la comuna de Coquimbo, ocupando tan sólo una franja de 83 km a lo largo de la costa.
El Reglamento para la Clasificación de Especies Silvestres según Estado de Conservación (RCE) del Ministerio del Medio Ambiente, determinó que este arbusto está “En Peligro de Extinción” por la reducida área de distribución que ocupa, la fragmentación de sus poblaciones y la disminución en la calidad del hábitat.
Otras de las amenazas que elevan los riesgos de extinción del Lucumillo son: la extracción de tierra de hojas que se acumula bajo este arbusto, ya que la pérdida de este sustrato produce una disminución de semillas, impidiendo la germinación de nuevos individuos; la proliferación de vertederos clandestinos; la pequeña minería; el cambio climático; la parcelación y la extracción de vegetación para la producción de carbón.
Para Ana Sandoval encargada de la Gestión Técnica del Banco Base de Semillas del INIA Intihuasi este descubrimiento “es una buena noticia para la especie, porque encontramos una población muy sana, vigorosa, se ven individuos añosos. Se nota que era una población que probablemente fue una extensión que conectaba toda la Bahía de La Herradura, pero ahora está un poco alejada del resto de la población.”
Por su parte, Caroline Mondaca encargada de la Oficina de Biodiversidad del Departamento de Gestión Ambiental de la Municipalidad de Coquimbo, informó que “como municipio nos interesa mucho tener una zonificación de esta especie endémica para realzar su valor. En el marco de la actualización del plano regulador comunal, esta información es muy valiosa para incluirla en los instrumentos de planificación territorial.”

Unidos por la conservación del Lucumillo
El año 2015 se inició el Plan de Recuperación, Conservación y Gestión (RECOGE) del Lucumillo, con una meta a 20 años, para mantener la densidad actual de individuos adultos y su estado de conservación. Además, se busca que el 30% de la superficie donde se distribuye este ejemplar, cuente con alguna protección. Para lograrlo, se plantearon dos objetivos; controlar las amenazas identificadas para la especie y realizar acciones para su conservación efectiva.
Este trabajo desarrollado por un grupo de seguimiento liderado por la SEREMI del Medio Ambiente está formado por CONAF, académicos y las Municipalidades de Coquimbo, La Serena y La Higuera. Otros actores locales que colaboran con esta tarea son el Comité Ambiental de Coquimbo, y el Movimiento Ecopanul.
Carolina González presidenta del Movimiento Ecopanul destacó que “nosotros en la Ensenada El Panul tenemos muchos lucumillos que estamos registrando. Este hallazgo es muy interesante, porque amplía su campo de distribución.” Explicó además que, “estamos haciendo un registro con programas por teléfono, en cada caminata que uno hace, tiene que georreferenciar dónde se encontró esta especie, acción que estamos enseñando a nuestros vecinos.”