
“El fallo nos sorprende y desilusiona, ya que llevamos 12 años en tramitación siendo uno de los casos icónicos de la permisología en Chile que sigue sin solución”. Con esta frase comenzó un comunicado -con seis puntos- enviado por la empresa Andes Iron, luego del pronunciamiento de la Corte de Apelaciones de Antofagasta que devolvió el estatus del proyecto Dominga a “rechazado”.
La compañía explicó que en ningún caso la decisión del tribunal de alzada “nos desanima ni altera nuestra convicción de seguir adelante con el Proyecto”, puesto que la resolución “es estrictamente procedimental y no se pronuncia sobre la validez técnica y ambiental del proyecto, a la suficiencia de los antecedentes aportados o el mérito de las consideraciones sustantivas previamente discutidas, las cuales siguen plenamente vigentes”.
“El Proyecto ha superado rigurosas revisiones por parte de organismos especializados, incorporando exigentes estándares ambientales y compromisos sociales concretos para la Región de Coquimbo. La justicia ambiental y todos los procesos ambientales han señalado que Dominga cumple con la normativa”, mencionó.
Incluso, agregó que la resolución de la Corte de Apelaciones mantiene a firme la sentencia del Primer Tribunal Ambiental de Antofagasta (1TA) de diciembre de 2024, que declaró nulo lo resuelto por el Comité de Ministros por considerarlo ilegal”.
En este contexto, argumentó que Andes Iron “analizará con detención todas las alternativas jurídicas que la institucionalidad contempla, convencidos de que el fallo de la Corte de Apelaciones no está respaldado ni por el fallo de la Corte Suprema de septiembre de 2025 ni por la legislación aplicable” (ver nota central).
“Reiteramos nuestro compromiso con el desarrollo sostenible, promoviendo el empleo local y el progreso de la Región de Coquimbo y de Chile, cuidando el medioambiente. Seguiremos trabajando con transparencia, diálogo y apego estricto a la normativa”, sentenció.









