
En el primer día del delegado presidencial Víctor Pino se dio tiempo para saludar y recibir en su desapacho a dirigentes y personalidades locales, alcaldes y gremios. Dispuesto a escuchar y de trato afable.
Aunque se sabe que políticamente “no la tiene tan fácil” al menos se ve está logrando instalarse… Con el pie derecho.






