Sin duda en la temporada de verano se nota mucho el esfuerzo y trabajo de los municipios. Los vecinos ocupan los espacios públicos y los turistas esperan con alta expectativas que “sus ahorros” sean bien aprovechados en una buena experiencia.
En este sentido, es valorable los esfuerzos de los municipios de La Serena, Coquimbo y Ovalle por reactivar zonas que quedaron muy dañadas después del trauma social del estallido. El Barrio Inglés de Coquimbo, el centro de La Serena, la vida nocturna en Ovalle.
Si bien no están definidas entre los roles primordiales de los municipios, el facilitar el desarrollo de eventos, usos del espacio público y servicios necesarios para mantener el aseo y ornato si lo son. Y ahí las cuadrillas municipales deben realizar doble esfuerzo debido al exceso de población flotante.
Sin embargo y a pesar de todo lo bueno que se ha visto en las últimas semanas, es indispensable que para próximas temporadas exista una exigencia mayor de coordinación y preparación, no sólo por los temas logísticos, sino para poder presentara una programación de actividades consistentes a quienes nos visitan. Y probablemente hay muchas actividades que llevan meses programándose, pero se conocen solo un par de días antes de que se realicen. El contar el cuento, el realizar un relato consistente también es parte de la historia.
Usted mismo cuando sale a cualquier ciudad como turista, espera información clara, disponible fácilmente que permitan seducir y organizar el paseo familiar que tanto ha esperado. Y para que eso se logre es indispensable el trabajo público privado.
Y más todavía con las tecnologías disponibles. Sin duda ciudades que se jactan de ser referentes del turismo nacional deben tener mayor capacidad de organizar información y utilizarla a su favor dentro de un tiempo prudente y estratégicamente útil. No sirve de mucho avisar unos pocos días antes cuando las personas muchas veces organizan sus vacaciones con meses de anticipación.
En fin, se notan los esfuerzos los resultados que avanzan, pero sin duda hay que observar aquello que se puede mejorar.
Víctor H. Villagrán
Editor Semanario Tiempo





