La aprobación ambiental extiende la vida útil hasta 2037 (más tres años de cierre) y entrega una base de proyección para escalar empleo, exportaciones de cátodos y poder de compra a la pequeña minería, en un mercado del cobre con proyecciones al alza y tensión de oferta.
Por Joaquín López Barraza
La aprobación de la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) del proyecto de continuidad operacional de Compañía Minera Tres Valles (CMTV) abre una ventana de largo plazo para la operación del Choapa: continuidad hasta 2037, más tres años destinados al plan de cierre, lo que proyecta presencia en la región al menos hasta 2040.
El hito es relevante para una faena que, hasta antes de esta resolución, miraba un horizonte acotado: la compañía sostenía que su autorización vigente llegaba solo hasta diciembre de 2026, un límite que estrechaba decisiones de inversión y planificación. “Esta nueva RCA nos da la tranquilidad de poder operar nuestros proyectos hasta diciembre de 2037, considerando tres años de cierre más”, señaló el gerente general, Sebastián Cortés.
En esa línea, el ejecutivo reforzó que el valor de una extensión así es financiero y operativo: “Tener una licencia ambiental por 12 a 15 años, considerando el cierre, es una tremenda noticia para cualquier proyecto minero como este”. A la vez, explicó el esfuerzo detrás del proceso: “La tramitación de esta RCA demoró cerca de un año y medio y significó un esfuerzo técnico y económico importante, del orden de US$ 300 mil. Hoy nos entrega certeza jurídica para operar de acuerdo a estándares claros”.
Un activo que cambió de manos y quedó asociado a una tesis de “minerales críticos”
La extensión ambiental se produce tras un cambio relevante de propiedad y estrategia. En abril de 2025, el inversionista austríaco Cevdet Caner, a través de NIU Group, anunció la adquisición de Minera Tres Valles y un plan de inversión estimado entre US$ 750 millones y US$ 1.000 millones para expandir operaciones.
En ese anuncio se transparentaron cifras para dimensionar el activo: 8,2 millones de toneladas en reservas probadas y probables; una proyección de producción que desde 2026 apuntaría a 13.000–15.000 toneladas anuales de cátodos; y una estimación de ingresos entre US$ 1.300 millones y US$ 1.500 millones “a precios actuales del cobre”, considerando reservas y procesamiento de terceros.
Cortés subrayó que la RCA no cambia el “qué” del proyecto, sino el “cuándo”. “Es el mismo proyecto original. Lo que se iba a hacer en 15 años, finalmente se ejecuta en un horizonte más largo”, precisó.
Empleo e impacto: de 210 actuales a un peak cercano a 800 directos
En el plano local, el efecto más inmediato se juega en empleo e industria de proveedores. La compañía ha planteado que hoy opera con una dotación directa cercana a 210 personas, con proyección de escalar hasta cerca de 800 empleos directos una vez alcanzada la plena producción, sin contar el empleo indirecto ligado a servicios y contratistas.
“Estamos hablando de un impacto económico muy relevante. Solo en empleo directo son cerca de 800 personas, sin contar los empleos indirectos asociados a servicios, transporte, proveedores y contratistas”, señaló Cortés.
El anuncio de NIU Group, por su parte, planteó que la dotación podría superar 750 trabajadores directos y que en el punto más alto de operación podría generar hasta 5.000 empleos indirectos, reforzando la lectura de encadenamientos productivos (contratistas, transporte, mantención, alimentación, servicios).
El poder de compra y la pequeña minería: la arista territorial
Más allá del volumen propio, Tres Valles tiene un efecto directo sobre la pequeña y mediana minería del territorio, al consolidar una alternativa local de poder de compra en la provincia del Choapa.
Desde la Asociación Gremial Minería Salamanca, su presidente Fredy Muñiz valoró la extensión operacional por la estabilidad que entrega a productores locales: “es una gran noticia” porque da “proyección de futuro” y consolida una alternativa para comercializar mineral en un contexto en que —según planteó— el poder de compra enfrenta dificultades operativas.
En números que ayudan a dimensionar esa arista: la asociación agrupa a cerca de 90 socios, con alrededor de 40 productores activos, y reporta del orden de 12 mil toneladas mensuales de cobre óxido, con leyes cercanas al 1%. Eso, en cobre contenido, equivale a un orden de 120 toneladas al mes (antes de mermas y recuperaciones), es decir, alrededor de 1.440 toneladas/año que requieren canales de compra y procesamiento estables.
Proyección: permiso largo, mercado tensionado y señal a inversionistas
Con la RCA aprobada, Tres Valles consolida un modelo basado en producción de cátodos, continuidad regulatoria y encadenamiento productivo local, justo cuando el cobre vuelve a instalarse como activo estratégico por demanda estructural y restricciones de oferta.
“Esta resolución nos permite planificar con confianza, invertir y seguir aportando al dinamismo económico de la Región de Coquimbo”, concluyó Cortés.








