
El estallido social en 2019 y la pandemia del coronavirus golpeó fuertemente a la compañía tras la caída de ingresos, dificultades financieras e incluso el cierre de algunas plazas, que la llevaron a un default técnico. Hoy, sus acreedores son los dueños de un negocio que se sustenta en el arrendamiento en formatos comerciales.
La operadora de centros comerciales Vivo SpA, titular del imponente local en la comuna de Coquimbo, informó a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) que sus acreedores certificaron -por unanimidad- el procedimiento para constatar el cumplimiento de las condiciones del Acuerdo de Reorganización Judicial para efectos de acreditar su alzamiento.
Ello, luego de casi cinco años de una dura crisis en la compañía, gatillada por el estallido social del 2019 la pandemia que provocó la caída de ingresos, dificultades financieras e incluso el cierre de algunas plazas, que la llevaron a un default técnico.
Vivo SpA nació ligada al desarrollo y administración de la propiedad de los supermercados y aseguradoras de SMA, CorpVida y CorpSeguros del empresario Álvaro Saieh. El negocio se sustentó en el arrendamiento de locales y formatos comerciales.
La compra de Ripley del Mall del Centro, el Mall Panorámico y el Mall del Centro de Rancagua, en 2009 marcó ese paso. Luego, la compañía desarrolló el Outlet Maipú, Los Trapenses en Los Barnechea y CasaCostanera en Vitacura. La expansión también llego a San Fernando, Temuco y Coquimbo.
Justamente, en la ciudad puerto se estrenó Mall Vivo Coquimbo oficialmente en el 2018 -su puesta en marcha comenzó en septiembre del 2017- con más de 100 tiendas comerciales, cuatro marcas ancla, una cadena de cine, un patio de comidas, estacionamientos y espacios para emprendedores locales, en una superficie de 36.000 metros cuadrados distribuidos en cuatro pisos para comercio. Su inversión se empinó en los US$80 millones.
Acreedores pasan a ser los dueños
A través de un Hecho Esencial enviado a la CMF, firmado por su gerente General, Rodrigo de Diego, la operadora de centros comerciales informó que el acuerdo con sus acreedores quedó “íntegramente cumplido y alzado”, sin necesidad de una declaración judicial.
La decisión se tomó el 2 de octubre, cuando la Comisión de Acreedores revisó las condiciones y covenants fijados para cerrar el proceso. Tras constatar que la compañía había cumplido todas las exigencias, acordó por unanimidad emitir el certificado que acredita ese cumplimiento.
En 2022 reestructuró su negocio separando los activos inmobiliarios del resto de sus operaciones y canjeó sus bonos con inversionistas institucionales.
Entre los requisitos operacionales estaba terminar las obras que estaban en curso en Vivo Outlet Chillán y Mall Panorámico al momento de firmarse el acuerdo. En lo financiero, la empresa refinanció a condiciones de mercado sus obligaciones con Scotiabank asociadas a Vivo Outlet Chillán y a un terreno en Coyhaique, y resolvió las obligaciones de un leasing entre su filial Inmobiliaria Vivo Santiago y Confuturo.
También debió cumplir durante dos trimestres consecutivos un covenant que relaciona sus activos inmobiliarios libres de gravámenes con la deuda financiera neta sin garantías, además del indicador de deuda financiera neta sobre valor de los activos, este último verificado por Deloitte. A ello se sumó el pago de la totalidad de los impuestos derivados de las ventas de activos que realizó en 2021.
Outlets para terceros
Con el proceso cerrado, Vivo buscará seguir reduciendo su endeudamiento y fortalecer su patrimonio, combinando proyectos propios con la administración y desarrollo de activos para terceros. En esa línea, trabaja en dos nuevos outlets en Quilpué y Osorno para inversionistas institucionales.
Hoy su portafolio suma cuatro centros comerciales, dos outlets, 14 strip centers y 29 locales stand alone. Uno de sus proyectos más recientes es Vivo Outlet Parque Los Toros, en Puente Alto, inaugurado a fines de 2025 con una inversión de US$35 millones y más de 24 mil metros cuadrados construidos.














