
El gobernador regional, Cristóbal Juliá, y el delegado presidencial, Víctor Pino, sostuvieron reuniones por separado a nivel central. Juliá busca habilitar la ruta el 1 de diciembre para el Comité de Integración, mientras Pino apura con Vialidad el complejo despeje del camino.
La inminente temporada estival y la necesidad de reactivar el turismo y la economía en la Región de Coquimbo han puesto la apertura del Paso fronterizo Agua Negra en el centro de la agenda de las autoridades locales. Durante esta semana, a través de agendas paralelas y gestiones individuales en Santiago, tanto el gobernador regional, Cristóbal Juliá, como el delegado presidencial, Víctor Pino, han concentrado sus esfuerzos en agilizar los trabajos que permitan habilitar el tránsito internacional hacia San Juan.
El gobernador apuntó a una meta concreta: abrir las barreras el próximo 1 de diciembre. Para ello, se reunió con el subsecretario del Interior, Máximo Pavez. La premura tiene un motivo estratégico: los días 2 y 3 de diciembre La Serena será sede del Comité de Integración Paso Agua Negra, un encuentro bilateral clave que ya ha sido pospuesto en dos ocasiones.
“Necesitamos que haya un esfuerzo mayúsculo del nivel central. El subsecretario se comprometió a hacer todas las gestiones para cumplir con la fecha. Vamos a venir a Santiago las veces que sea necesario para que los argentinos disfruten de nuestra región”, enfatizó Juliá. Las cifras respaldan su urgencia: durante la temporada estival 2025-2026, el paso registró 73.317 personas y 12.317 vehículos, un flujo que dinamiza fuertemente la hotelería, gastronomía y servicios.
En una arista más operativa, el delegado presidencial Víctor Pino centró sus gestiones en la urgente recuperación estructural de la Ruta Internacional 41-CH, afectada durante el invierno por intensas nevazones y aludes. Tras constatar en terreno los daños, Pino se reunió con el director nacional (s) de Vialidad, Jaime Huidobro, para coordinar los trabajos y el presupuesto de emergencia.
“Estamos trabajando activamente para recuperar la ruta lo más pronto posible y existe el compromiso de Vialidad de colocar todos los recursos que sean necesarios”, indicó el delegado presidencial. Pino subrayó que estas acciones buscan “dar tranquilidad a los gremios y autoridades de que estamos haciendo nuestro trabajo”, y prometió entregar reportes semanales sobre el avance de las labores.
Desde Vialidad advirtieron que el desafío técnico es enorme. Según detalló Huidobro, la ruta presenta complejidades topográficas al ser “bastante encajonada” y hoy enfrenta acumulaciones de nieve que alcanzan los siete metros. Sin embargo, ratificó el apoyo: “Considerando la importancia para la actividad económica estival de Coquimbo, el compromiso es disponer los máximos recursos”, aseguró.
Ambas autoridades coinciden en que la habilitación del paso no es solo una conexión vial, sino el motor fundamental para la reactivación de la región durante el próximo verano.







