
En el marco de la asamblea de la AChM, el mandatario protagonizó un duro cruce con los ediles de Puente Alto y Tierra Amarilla. Mientras la oposición advierte riesgos en el financiamiento municipal, el jefe de Estado cerró la puerta a un impuesto territorial para ciudades puerto como Coquimbo.
Lo que comenzó el martes como una cumbre de unidad municipalista en La Serena bajo la consigna de enfrentar los problemas locales “sin colores políticos”, terminó este jueves en un enfrentamiento entre el Ejecutivo y los representantes de los gobiernos locales de oposición.
Porque la presencia del Presidente José Antonio Kast en marco de la asamblea de la Asociación Chilena de Municipalidades (AChM), en la capital regional, lejos de calmar las aguas tras los anuncios de eventuales ajustes presupuestarios, exacerbó los ánimos de los ediles, quienes acusan una falta de apertura real para discutir el financiamiento de las comunas.
Royalty portuario: un “no” tajante
Uno de los puntos que generó mayor desazón entre los jefes comunales de zonas costeras fue la postura del Ejecutivo frente al “royalty portuario”. Al ser consultado por el alcalde de San Antonio, Omar Vera, sobre la posibilidad de un proyecto de ley que permita a las ciudades recibir compensaciones por la carga y mejorar la seguridad tecnológica contra el narcotráfico, Kast fue categórico.
“En el tema del proyecto nosotros no tenemos intención de avanzar”, sentenció. Si bien reconoció que el debate sobre un pago adicional está “abierto” y que se debe conversar sobre la calidad de vida en comunas como San Antonio, Valparaíso y Coquimbo -mencionando incluso la idea de los trenes de acercamiento-, enfatizó que la prioridad de su administración está en la protección de servicios y la seguridad de los entornos portuarios, sin establecer nuevas cargas tributarias.
“Les pido respeto”
Otro duro momento ocurrió debido a los gritos de los alcaldes Matías Toledo (Puente Alto) y Cristóbal Zúñiga (Tierra Amarilla), quienes exigieron el cese de los recortes presupuestarios. Visiblemente molesto, Kast replicó: “Les pido respeto. A mí me invitaron para poder hacer una exposición, y si alguien no quisiera estar presente, nadie lo obliga a estarlo, señor alcalde. Esto es libre”, manifestó el jefe de Estado entre aplausos y pifias en el Teatro Centenario.
Kast subió al estrado a las 15:13 horas y bajó tipo 16:40. En su discurso, indicó que “la gran duda es cuánto van a ser afectados los municipios en el tema del Fondo Común Municipal y de los otros aportes que se realizan hacia los distintos municipios. Claro, hemos ido haciendo un detalle de cómo se va afectando el tema municipio por municipio, de los Fondos Comunes Municipales y de los otros ingresos de los municipios. Sí, hay 42 municipios que se ven afectados en más del 1% de su presupuesto”, estimó.
En ese sentido, mencionó que el Ejecutivo efectuó una categorización entre los distintos municipios e invitó a cada alcalde después a sentarse también con los expertos en (el Ministerio de) Hacienda”.
Críticas
Tras el término, los alcaldes –en el frontis del Teatro Centenario- improvisaron un punto de prensa donde volcaron su frustración. La alcaldesa de La Pintana, Claudia Pizarro, calificó como un “diálogo de sordos” la instancia.
“Esperamos que el día de mañana realmente se sienten a pensar el daño que están haciendo con los recortes a los municipios en todo el país. Es descabellado”, afirmó Pizarro, cuestionando que el relato presidencial no coincide con la realidad que viven sus comunidades.
Por su parte, Karina Delfino, alcaldesa de Quinta Normal y vicepresidenta de la AChM, puso el foco en la estabilidad financiera. “Lo que está en riesgo es el Fondo Común Municipal (FCM). Le planteamos al presidente que se ponga un límite a los recortes, porque hoy la autonomía de los gobiernos locales está amenazada”, advirtió.
Uno de los discursos más duros fue justamente el de Matías Toledo, al asegurar que la visita presidencial fue un “mero trámite” y que los puntos básicos planteados por los municipios fueron rechazados de plano.
“No vemos que haya una apertura al diálogo. Acá no es un capricho que tengamos los alcaldes; estamos hablando de los recursos que utilizamos para mantener la salud, para apoyar a los adultos mayores, para los pañales y la asistencia básica”, concluyó.


