
De acuerdo con el Índice de Calidad de Vida Urbana (ICVU) 2025, tanto La Serena y Coquimbo como Ovalle evidenciaron una caída en ítems como el ambiente de negocios y las condiciones laborales y socioculturales.
Por: Bastián Álvarez Pardo
Una disminución en la calidad de vida evidenciaron La Serena y Coquimbo según el más reciente Índice de Calidad de Vida Urbana (ICVU) 2025, presentado este jueves por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y el Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales UC.
El informe mide la calidad de vida urbana en seis dimensiones, Conectividad y Movilidad; Vivienda y Entorno; Condiciones Laborales; Ambiente de Negocios; Salud y Medio Ambiente y Condiciones Socioculturales.
Y las tres comunas estudiadas en la Región de Coquimbo, La Serena, Coquimbo y Ovalle, evidencian retrocesos en su calidad de vida, sobre todo en materia de Conectividad y Movilidad; Ambiente de Negocios y Condiciones Socioculturales. Esto, en comparación con los resultados obtenidos en la anterior medición, correspondiente a 2015.
Detalle regional
En el caso de La Serena, disminuyó su calidad de vida en los aspectos de Conectividad y Movilidad; Ambiente de Negocios y Condiciones Socioculturales y evidenció mejoras en Condiciones Laborales y Salud y Medio Ambiente.
Por su parte, la ciudad-puerto de Coquimbo solo mostró avances en el ítem de Condiciones Laborales y evidenció retrocesos en las dimensiones de Conectividad y Movilidad; Ambiente de Negocios; Salud y Medio Ambiente y Condiciones Socioculturales.
Además, en el ítem de Áreas Metropolitanas, La Serena-Coquimbo es una de las que más vio mermada su calidad de vida.
Y la situación no es mucho mejor en el caso de la otra ciudad de la región estudiada, Ovalle, que forma parte del conjunto de Ciudades Intermedias. La capital de la Provincia de Limarí solo evidenció mejoras en Vivienda y Entorno, mientras que disminuyó en Salud y Medio Ambiente y Condiciones Socioculturales y mantuvo su nivel en las otras tres dimensiones.
Brechas en conectividad y movilidad
El Dr. Alejandro Orellana McBride, director del Departamento de Arquitectura de la Universidad de La Serena, precisa que “La Serena y Ovalle se mantienen en su nivel de calidad de vida Bajo y es Coquimbo la que baja más todavía. En materia de negocios, por la región de Coquimbo no circula mucho capital, no hay industrias y hay un sector de servicios muy fuerte, y eso hace que no sea un buen lugar para hacer negocios”.
Por otra parte, el proceso de metropolización de La Serena y Coquimbo va de la mano con un aumento en la población, sobre todo aquella que vive en zonas periurbanas y, derivado de ello, un aumento sostenido en el parque automotriz, factores que llevan a tener recorridos más largos y mayores tiempos de desplazamiento.
“Esto afecta tanto la eficiencia de la conectividad urbana, como la percepción y la experiencia de la calidad de la movilidad. Es decir, me demoro más y el recorrido lo siento como más desagradable”, plantea Orellana.
Revitalizar el ambiente de negocios y comercio
Para Carlos Orrego Torrico, presidente de la Cámara de Comercio y Turismo de La Serena, en tanto, un factor fundamental es la evidente merma en la actividad comercial, que se acentuó desde la pandemia, con negocios que cierran más temprano, lo que reduce el flujo de personas en el centro de las ciudades, sus polos comerciales y en consecuencia, la frecuencia del transporte de pasajeros.
Y, de la mano con ello, señala Orrego, ha crecido el parque automotriz; no así, las mejoras en el urbanismo y la vialidad.
Respecto del ambiente de negocios, Orrego plantea que “es necesario mejorar las condiciones para atraer inversiones, para que nuevos operadores se instalen en los centros y ocupen locales que están desocupados, ya que hay una cantidad preocupante de locales vacíos. Las plataformas online permiten llegar antes al consumidor y eso merma las empresas locales”.
Y un factor determinante que afecta el clima de negocios e inversión es la seguridad.
El componente crucial: La seguridad
Marcos Carrasco Barahona, presidente de la Multigremial Regional, plantea que “el alza del costo de la vida y la inseguridad hacen que la situación se ponga cuesta arriba para las pymes. Hoy, tenemos que implementar cámaras de seguridad, alarmas, rejas y guardias de seguridad, que aumentan los costos y que antes no eran necesarios”.
Por otra parte, un mejor clima de negocios tiene directa relación con variables estructurales, como la excesiva burocracia y los largos tiempos de espera, lo que ha llevado al cierre de empresas. “Lamentablemente, las instituciones del Estado no entienden el valor de emprender y el apoyo que necesitan las ideas de negocio. Es muy importante que las autoridades se hagan cargo de estos resultados, ya que les impone tareas. Cada gobierno debe esmerarse por dar una mejor calidad de vida a sus habitantes”, agrega Carrasco.







