
En el congreso 2026 de la Asociación Chilena de Desalación y Reúso A.G., el secretario de Estado abordó la suspensión de la evaluación de la iniciativa clave, de US$318 millones, para asegurar el abastecimiento del recurso a las comunas de La Serena y Coquimbo. Ante empresarios y representantes públicos y privados, el titular de OO.PP. indicó que espera no solo visitar la región, sino también responder las exigencias en agosto.
“Vamos a ver que sea la menor ‘afectación espiritual’ posible para poder sacar adelante el proyecto”. Con esas palabras el ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, abordó la suspensión en la evaluación ambiental de la iniciativa “Desaladora de Coquimbo”, cuya inversión alcanza los US$318 millones para construir un complejo en el sector El Panul, que abastecerá de agua potable a las comunas de La Serena y Coquimbo.
Los dichos del secretario de Estado se produjeron esta semana en una intervención en el Congreso 2026 de la Asociación Chilena de Desalación y Reúso A.G. (ACADES), donde afirmó a la audiencia conformada por parlamentarios, empresarios, y representantes del sector del ámbito público y privado que el desarrollo de la desalación es una de las prioridades relevantes de la cartera durante su gestión.
En ese sentido, complementó que espera apoyar la agilización de iniciativas y trabajar en un entorno de mayor certidumbre para este tipo de inversiones.
Cabe recordar que el director del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) en Coquimbo, Erwin Gajardo, resolvió suspender el plazo de evaluación del proyecto “Desaladora de Coquimbo” hasta el 31 de agosto del 2026. La decisión se produce luego que la Dirección General de Concesiones (DGC), organismo dependiente del Ministerio de Obras Públicas (MOP), solicitara el pasado 24 de febrero pasado -durante el gobierno anterior- detener la tramitación ambiental hasta el 15 de enero de 2027, con el fin de contar con más tiempo para responder el Informe Consolidado de Solicitud de Aclaraciones, Rectificaciones y/o Ampliaciones (ICSARA), emitido por los organismos públicos.
Sin embargo, la autoridad ambiental calificó como “excesivo” el período solicitado por el MOP.
Algunos argumentos esgrimidos por la DGC causaron sorpresa, tal como “complementar y/o profundizar los análisis del componente, incluyendo lo relacionado al uso de hierbas medicinales y la interacción espiritual de la comunidad comunidades indígenas presentes en el área”.
Otras razones se refieren a efectuar una campaña de caracterización arqueológica de los sitios “PA-27” y “Lagunillas” que necesita la autorización previa del Consejo de Monumentos Nacionales (CMN), y la ejecución de pozos de sondeo y otras actividades que dependen, entre otros, de la disponibilidad de arqueólogos especialistas.
Además, se realizarán estudios de biota marina y cadena trófica para capturar la variabilidad biológica de la Ensenada El Panul, además de una modelación de ruido submarino y calidad de aire para evaluar el impacto en cetáceos.
También, se complementarán antecedentes y análisis asociados a la potencial afectación de flora, vegetación y hábitat, incluyendo la revisión de efectos vinculados a obras, sistemas constructivos y actividades del proyecto. Otras consideraciones, se relacionan con un plazo para consolidar las respuestas que surjan de los estudios, efectuar una revisión jurídica final y enviar las aclaraciones.
Visita a la región
El proyecto “Desaladora de Coquimbo” beneficiará a 460 mil habitantes de la conurbación de La Serena y Coquimbo, aportando una nueva fuente de agua en el contexto de la crisis hídrica que afecta a la región hace unos 14 años a la zona. La producción de la planta será de 800 litros por segundo (l/s) y alcanzará su máxima capacidad (1.200 l/s) en 2031.
Durante su alocución en el Congreso de ACADES, Arrau comentó que espera visitar la región próximamente y sostuvo que están trabajando para responder las evaluaciones exigidas en la fecha indicada (agosto 2026).







