{"id":994,"date":"2020-10-13T14:52:41","date_gmt":"2020-10-13T14:52:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.semanariotiempo.cl\/?p=994"},"modified":"2020-10-13T14:53:29","modified_gmt":"2020-10-13T14:53:29","slug":"la-antartida-y-el-pueblo-magallanico-ii-1948","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/?p=994","title":{"rendered":"La ant\u00e1rtida y el pueblo magall\u00e1nico II (1948)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEllos me contar\u00edan las islas de la danza p\u00e1vida en torno al remate del mundo y despu\u00e9s de ellas, \u201clas Mayores\u201d, a las que \u201cno se daba fin\u201d. Estas ser\u00edan la tierra y el llamado \u201cCasquete del Mundo\u201d. Y todo lo daban, revuelto con las aventuras de percances polares, en seguimiento del \u201clobo de dos pelos\u201d y de bestias que casi veo, pero que no se mentar despu\u00e9s de los treinta y tantos a\u00f1os\u2026<br>Cuando la Ant\u00e1rtica sac\u00f3 su busto como la sirena, y fue aprendida de golpe por el mundo, como las \u201canticipaciones\u201d de Wells, me acord\u00e9 de aquellas conversaciones que fueron las mayores f\u00e1bulas y las mejores \u201cveras\u201d que me regalar\u00eda el pa\u00eds del viento y de la hierba.<br>Era aquello un mundo casi rebanado por la indiferencia de las geograf\u00edas primarias y a la vez pose\u00eddo y virg\u00edneo para nosotros; la posesi\u00f3n ven\u00eda de la legalidad de nuestra posesi\u00f3n, y la virginidad, del olvido que le d\u00e1bamos los chilenos de Llanquihue arriba\u2026 Y no digo \u201cChilo\u00e9\u201d, porque tambi\u00e9n andaban los chilotes corta-mares en la persecuci\u00f3n de la noche austral y de la \u201caurora austral\u201d, que, aunque valga menos que la boreal, harto espl\u00e9ndida fue para mis ojos que la gozar\u00edan muchas veces.<br>S\u00ed, Chile vivi\u00f3 de siempre la esquiva y hoy zarandeada Ant\u00e1rtida. La ha hurgado y trajinado, no a lo pirata ni a lo descubridor que otea y deja, que toma y suelta, sino en ruta sabida, en explotaci\u00f3n peque\u00f1a y constante y en una convivencia que dar\u00eda para libros de muchos Conrads o Sven Hedins del oc\u00e9ano.<br>Solamente la burgues\u00eda magall\u00e1nica se hab\u00eda quedado sin la \u201csaga\u201d hiperb\u00f3rea. Satisfecha ella con el hierbal y el pastoreo ovejuno, apenas ten\u00eda contactos con el otro Chile que, en chalupas o barcas a lo polinesio, angostas como el pez espada, cabalgaban el mar fren\u00e9tico y mal afamado desde los tiempos del gran portugu\u00e9s. Chilenos y argentinos eran y son todav\u00eda aquellos hombres cuya piel ensalmuerada llega a emparentarse con la de la ballena, y todos ellos se vuelven a estas horas los superamericanos por haber guardado \u00edntegro el \u00e1nimo aventurero de la raza que dom\u00f3 el desierto de Atacama y tambi\u00e9n las agriuras de los Andes. Son ellos la brava gente quemada de yodo marino, la del ojo agudo que ve en la peor borra de bruma, y la muy arisca para contar, esto s\u00ed, por \u201cno soltar prenda\u201d, respecto de las cacer\u00edas furtivas.<br>Ten\u00edan de todo, y con raz\u00f3n aquellos de mi grupo nocturno: de la explotaci\u00f3n a la moderna, con grandes dineros y maquinarias rompehielos, que pod\u00edan arribar llevando capataces extra\u00f1os al pa\u00eds del largo silencio y barrerlos como a pajuelas, o bien atarles en cuanto a galeotos polares a su cl\u00e1sica explotaci\u00f3n: Grandes libres eran y son ellos, ll\u00e1meseles aventureros o p\u00edcaros de aquella picaresca oce\u00e1nica que Inglaterra se sabe m\u00e1s que pueblo alguno. El mar crea su pasta y su costumbre; \u00e9l les da el espinazo de acero el\u00e1stico para la zambullida abisal, y les hace el rompeolas los pectorales. A pesar del rostro color de alga sancochada y de la desnudez de tritones, su \u00e9lan cuenta tanto como el de los dem\u00e1s saqueadores de la entra\u00f1a oce\u00e1nica. La proximidad a los polos los emparenta con el ballenero escandinavo, como que los adjetivos \u201c\u00e1rtico\u201d y \u201cant\u00e1rtico\u201d dicen casi lo mismo: la gente del arp\u00f3n y las tretas sobre el hielo y el agua amarga, medio tiburones y algas: la haza\u00f1a es id\u00e9ntica en los dos confines polares, a la vez opuestos y semejantes. Hasta hace poco m\u00e1s de un siglo, la empresa de romper el sello de los Polos ha estado en manos de estos remeros libres, ajenos a los almirantazgos ilustres, sin gorras marinas blanquidoradas, ayunos de escafandras y lanchas a vapor. \u00a1Pobrecillos! Grandes pobres por su coraje y su desvalimiento de equipo t\u00e9cnico, pero ello no les resta honra ni derechos.<br>Texto<br>Gabriela anda por el mundo. Roque Esteban Scarpa.<br>&#8212;- o &#8212;&#8211;<br>\u00bfD\u00f3nde estaba Gabriela por esos a\u00f1os de su texto LA ANT\u00c1RTIDA Y EL PUEBLO MAGALL\u00c1NICO?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEn mayo de 1948 visita el High School de Santa B\u00e1rbara y dicta una charla: \u201cPalabras para la paz\u201d.<br>Viaja por segunda vez a M\u00e9xico invitada por el Presidente M. Alem\u00e1n y el Secretario de Educaci\u00f3n P\u00fablica, Jaime Torres Bodet. Tiene 59 a\u00f1os, llega a M\u00e9rida el 12 de noviembre, v\u00eda a\u00e9rea, acompa\u00f1ada de Doris Dana.<br>Sufre un ataque card\u00edaco y estuvo al borde de la muerte. Ello le va a impedir ir a ciudad de M\u00e9xico. Una vez que se repone visita Chich\u00e9n Itz\u00e1, complejo arqueol\u00f3gico maya que le causa gran impresi\u00f3n.<br>En M\u00e9rida, recibe diversas delegaciones escolares, entre ellas a Nelly Sansores, Directora del Jard\u00edn de ni\u00f1os Domingo Castro Pastrana y dicta la conferencia: \u201cEl oficio lateral del maestro\u201d en el Departamento de Educaci\u00f3n P\u00fablica.<br>Se traslada v\u00eda a\u00e9rea a Veracruz el 30 de noviembre, donde junto a diversos personeros la espera su amiga Palma Guill\u00e9n. Se instala en Fort\u00edn de Flores, donde reinicia su rol consular. Empieza a recibir la visita de diversos personeros y amigos chilenos y mexicanos: Alfonso Reyes, Diego Rivera, Pablo Neruda, Carmen Err\u00e1zuriz, Olaya Err\u00e1zuriz de Tomic, ente otros.<br>Dicta en Veracruz una conferencia sobre Chile en la Biblioteca del Pueblo, solicitando Gabriela que se invite especialmente a los maestros y a los alumnos de las escuelas superiores.<br>En diciembre hace alocuci\u00f3n \u201cA la juventud de M\u00e9xico\u201d, donde se refiere entre otros a la Reforma Educacional de Vasconcelos.\u201d<br>Texto<br>El pensar y sentir de Gabriela Mistral sobre la educaci\u00f3n de la primera infancia, sus educadores e instituciones. M. Victoria Peralta Espinosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">CONOCIENDO A GABRIELA MISTRAL<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por Rodrigo Marcone<br>Corporaci\u00f3n LatiSUR30<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEllos me contar\u00edan las islas de la danza p\u00e1vida en torno al remate del mundo y despu\u00e9s de ellas, \u201clas Mayores\u201d, a las que \u201cno se daba fin\u201d. Estas ser\u00edan la tierra y el llamado \u201cCasquete del Mundo\u201d. 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