{"id":6261,"date":"2022-08-22T22:00:03","date_gmt":"2022-08-22T22:00:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/?p=6261"},"modified":"2022-08-22T22:07:56","modified_gmt":"2022-08-22T22:07:56","slug":"sin-filtros-desde-la-distancia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/?p=6261","title":{"rendered":"Sin filtros desde la distancia"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si hubo algo sorprendente en el acto de entrega del borrador para una futura Constituci\u00f3n para nuestro pa\u00eds no lo constituye precisamente su contenido avizorado por todos desde mucho antes, sino lo moderado, sobrio y breve de la ceremonia con que los convencionales concluyeron la labor encomendada. De la solemnidad durante este acto de innegable significado republicano es mejor no comentar, excepto que fue sorprendente la conducta de los convencionales. Todos disciplinados y ordenaditos como si se tratara de alumnos de b\u00e1sica de un colegio de monjas bajo el severo control y mirada de la madre superiora. Es en el fondo el papel que jug\u00f3 nuestra m\u00e1xima autoridad pol\u00edtica quien evit\u00f3 ex profeso destacar un aspecto tan pol\u00e9mico como la proposici\u00f3n de transformarnos en un Estado plurinacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Qued\u00f3 claramente en evidencia una clara intenci\u00f3n de contrarrestar su deteriorada imagen p\u00fablica. Nada que ver con el desorden, la algarab\u00eda, los gritos y la agitaci\u00f3n de numerosas banderillas, entre las que destacaba la notoria ausencia de nuestro emblema nacional, como si se tratase de un tropel en camino hacia la toma de la Bastilla que dio en su tiempo t\u00e9rmino al antiguo r\u00e9gimen, lo que no estaba en todo caso ausente en la intenci\u00f3n de muchos convencionales a quienes inspiraba claramente un esp\u00edritu refundacional para nuestro pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En relaci\u00f3n al texto mismo, del que todos hemos escuchado o le\u00eddo fragmentos de una especie de mamotreto de 178 p\u00e1ginas y 388 art\u00edculos que pretende reemplazar a la Constituci\u00f3n de 1980, cuyo texto original alcanza apenas 112 p\u00e1ginas y 119 art\u00edculos,exceptuando los transitorios. Ante esta realidad es interesante escuchar la opini\u00f3n de una persona que ha sido autoridad en nuestro pa\u00eds y que en la actualidad se encuentra ejerciendo funciones acad\u00e9micas en el extranjero y que ha sido siempre un severo detractor de la Constituci\u00f3n que nos rige hasta la actualidad, de modo que no se le puede se\u00f1alar como una persona interesada en defenderla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una entrevista reciente publicada en un diario de circulaci\u00f3n nacional expres\u00f3 \u201csin filtro\u201d su visi\u00f3n acerca de la propuesta constitucional. En un contexto general afirm\u00f3 que \u201cel texto es como una casa con los muros torcidos y las vigas corridas\u201d, reforzando la idea de que los derechos son letra muerta y que la arquitectura constitucional no est\u00e1 bien dise\u00f1ada, destacando a continuaci\u00f3n que los convencionales no entendieron nunca la naturaleza de la tarea que les fue encomendada multitudinariamente por la ciudadan\u00eda.<br>Agrega que en el medio en que actualmente se desenvuelve se preguntan extra\u00f1ados \u201cque le pas\u00f3 a Chile\u201d para estar en la situaci\u00f3n en que nos encontramos, se\u00f1alando al respecto que ello es producto de la mezcla de obcecaci\u00f3n ideol\u00f3gica y frivolidad que han conducido a aplastar la esperanza que los ciudadanos depositaron mayoritariamene en los convencionales en el plebiscito de entrada y que ha sido reemplazada por la deseperanza y la frustraci\u00f3n reinante en la actualidad en que nos encontramos a pocas semanas del plebiscito de salida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En relaci\u00f3n a lo espec\u00edfico comparte que la pega principal de los convencionales era producir un texto constitucional que le diera gobernabilidad, estabilidad y justicia social a Chile, a lo que lamentablemente el texto propuesta no contribuye en absoluto y que ha constituido en el fondo una oportunidad desperdiciada debido a una pol\u00edtica tribal, de la patota, en que se exige a sus integrantes decir lo mismo que sus vecinos y no lo que cree cada uno en lo personal.<br>En su opini\u00f3n lo m\u00e1s peligroso es que deforma las reglas constitucionales en relaci\u00f3n al ejercicio del poder y sus contrapesos que si son sensatas nos van a permitir tomar buenas decisiones colectivas, que es el prop\u00f3sito fundamental de la pol\u00edtica. Si esta arquitectura pol\u00edtica en cambio es errada dar\u00eda a origen a m\u00e1s conflictos que a actitudes de colaboraci\u00f3n y dejar\u00eda la puerta abrierta para los populismos cortoplacistas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una arquitectura pol\u00edtica mal dise\u00f1ada afectar\u00eda inevitablemente a todos los ciudadanos, incluidos derechos como el de propiedad y las eventuales expropiaciones en que el pago del mencionado \u201cprecio justo\u201d puede constituir una falacia desde el momento en que la autoridad pol\u00edtica podr\u00eda alterar a su ama\u00f1o las condiciones. En relaci\u00f3n a la propuesta sobre plurinacionalidad afirma que\u201del reconocimiento de una multiplicidad de identidades es el inicio de la construcci\u00f3n de una naci\u00f3n y no un fin en s\u00ed mismo. Se debe apuntar a lo que nos une como naci\u00f3n. Es el paraguas bajo el cual todos nos cobijamos, es el simbolo que nos identifica a todos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"background-color:#fce5e2\" class=\"has-background wp-block-paragraph\"><strong>Dr. Gonzalo Petit<\/strong><br>M\u00e9dico<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si hubo algo sorprendente en el acto de entrega del borrador para una futura Constituci\u00f3n para nuestro pa\u00eds no lo constituye precisamente su contenido avizorado por todos desde mucho antes, sino lo moderado, sobrio y breve de la ceremonia con que los convencionales concluyeron la labor encomendada. 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