{"id":4155,"date":"2021-12-14T21:41:55","date_gmt":"2021-12-14T21:41:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/?p=4155"},"modified":"2021-12-14T21:41:55","modified_gmt":"2021-12-14T21:41:55","slug":"brotes-de-sensatez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/?p=4155","title":{"rendered":"Brotes de sensatez"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hemos ingresado una nueva etapa eleccionaria en la que como ciudadanos, cansados y desilusionados por los nefastas consecuencias de la violencia, confiamos en comenzar a observar a la brevedad la reaparici\u00f3n de la sensatez, aquella virtud propia del esp\u00edritu humano que la R.A.E. define escuetamente como \u201ccualidad de sensato\u201d, aclarando a continuaci\u00f3n que corresponde a quien act\u00faa en forma cuerda, prudente y con buen juicio, caracter\u00edsticas que no definen precisamente el pensar y el actuar de muchos de aquellos que hemos elegido como nuestras autoridades, en especial entre quienes nos representan en el parlamento.<br>Es que los prejuicios, la intolerancia y la falta de racionalidad no solamente se ha enraizado en el coraz\u00f3n de quienes dirigen nuestro destino sino que se ha esparcido lamentablemenrte como un reguero de p\u00f3lvora enraiz\u00e1ndose tambi\u00e9n en el coraz\u00f3n y el esp\u00edritu de muchos ciudadanos contribuyendo a aumentar el desorden y la disgregaci\u00f3n progresiva de nuestro tejido social con las consecuencias que todos podemos percibir en nuestro entorno.<br>Afortunadamente a la luz de los resultados de la primera fase eleccionaria se observan al menos dos cosas fundamentales. Por un lado el alejamiento, que ojal\u00e1 sea defintivo, del \u00e1nimo de refundar nuestro pa\u00eds mediante un borr\u00f3n y cuenta nueva, y por otro lado que los ciudadanos de nuestro pa\u00eds no est\u00e1n dispuestos a renunciar a una vida en democracia en la que resolvamos nuestros problemas en base al di\u00e1logo y los acuerdos, descartando de plano la violencia como medio de presi\u00f3n y participaci\u00f3n en la vida pol\u00edtica.<br>De otra manera no se comprende el elevado inter\u00e9s de los ciudadanos a concurrir en forma masiva a depositar su voto en un acto eleccionario durante el cual no falt\u00f3 quien no pudo participar al no respetar los horarios de votaci\u00f3n llegando demasiado tarde a emitir su sufragio, situaci\u00f3n de la que muchos fuimos testigos.<br>Si bien todos deseamos cambios estos deber\u00e1n ajustarse a lo que los ciudadanos han determinado democr\u00e1ticamente. Por lo tanto debe quedar atr\u00e1s el esp\u00edritu refundacional que ha invadido a muchas mentes afiebradas, en especial en la de aquellos que integran la Convenci\u00f3n Constitucional que si insisten en ello corren el alto riesgo de que el nuevo texto constitucional que se elabore sea al final rechazado por los ciudadanos.<br>Sabemos que no son solamente ellos los llamados a cambiar de actitud. Tendr\u00e1n que hacerlo de partida quienes se enfrentar\u00e1n de cara a la meta eleccionaria final, en que se ver\u00e1n obligados a abandonar sus r\u00edgidas posturas ideol\u00f3gicas si aspiran a contar con los votos necesarios para ser elegido. En este sentido existe amplio consenso en que tendran necesariamente que moderar sus expectativas comenzando por sus programas de gobierno con el objeto de adecuarlos a la realidad que les tocar\u00e1 vivir en el caso de ser elegido.<br>Pues, tal como se dice, \u201cdel dicho al hecho hay un buen trecho\u201d y todo puede suceder en el camino. En pol\u00edtica, tal como sucede en muchas cosas en la vida, nunca est\u00e1 todo dicho. Siempre habr\u00e1 imponderables que nos obliguen a cambiar el rumbo o la estrategia. Piedras es lo que m\u00e1s abunda en nuestro planeta, y aunque la mayor\u00eda permanece firmemente enraizada en su sitio original no faltan aquellas que cambian bruscamente de lugar o bien son utilizadas como proyectiles para agredir en el momento y el lugar donde menos se espera.<br>Sabemos que la sensatez no se har\u00e1 presente como tocada por una varita m\u00e1gica. Quien la porta o la escolta ha tenido que vivir necesariamente un largo proceso de reflexi\u00f3n-maduraci\u00f3n interior y no habr\u00e1 tiempo necesario para ello, de modo que es poco probable que se manifieste en todo su esplendor, pero confiamos en recibir la gracia de contemplar al menos los brotes iniciales, que vamos a tener necesariamente que cuidar con esmero para que se desarrollen.<br>Todos tendremos necesariamente que colaborar activamente. Si bien la esperanza arde en nuestros corazones, su lumbre no prosperar\u00e1 al menos que todos aportemos con nuestro granito de arena. Especialmente aquellos que contribuyen a conformar la opini\u00f3n p\u00fablica,cuidando tanto las formas como su lenguaje,dejando atr\u00e1s insultos, descalificaciones, trampas y actitudes solapadas ni farandulizar el actuar de nuestras instituciones fundamentales, desvaloriz\u00e1ndolas hasta el extremo de transformarlas en inoperantes, desfigurando su origen y naturaleza hasta extremos destructivos y claramente inconcebibles para la estabilidad de una democracia sana.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"background-color:#f5d7d5\" class=\"has-background wp-block-paragraph\"><strong>Dr. Gonzalo Petit<\/strong><br>M\u00e9dico<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hemos ingresado una nueva etapa eleccionaria en la que como ciudadanos, cansados y desilusionados por los nefastas consecuencias de la violencia, confiamos en comenzar a observar a la brevedad la reaparici\u00f3n de la sensatez, aquella virtud propia del esp\u00edritu humano que la R.A.E. define escuetamente como \u201ccualidad de sensato\u201d, aclarando a continuaci\u00f3n que corresponde a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":"","_wpscppro_dont_share_socialmedia":false,"_wpscppro_custom_social_share_image":0,"_facebook_share_type":"","_twitter_share_type":"","_linkedin_share_type":"","_pinterest_share_type":"","_linkedin_share_type_page":"","_instagram_share_type":"","_medium_share_type":"","_threads_share_type":"","_google_business_share_type":"","_bluesky_share_type":"","_mastodon_share_type":"","_selected_social_profile":[],"_wpsp_enable_custom_social_template":false,"_wpsp_social_scheduling":{"enabled":false,"datetime":null,"platforms":[],"status":"template_only","dateOption":"","timeOption":"","customDays":"","customHours":"","customDate":"","customTime":"","schedulingType":""},"_wpsp_active_default_template":true},"categories":[],"tags":[25],"class_list":["post-4155","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","tag-wordpress-themes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4155","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4155"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4155\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4155"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4155"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4155"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}