{"id":4085,"date":"2021-12-03T21:45:59","date_gmt":"2021-12-03T21:45:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/?p=4085"},"modified":"2021-12-03T21:45:59","modified_gmt":"2021-12-03T21:45:59","slug":"agentes-del-cambio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/?p=4085","title":{"rendered":"Agentes del cambio"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de las palabras que m\u00e1s se repite en nuestro pa\u00eds durante los \u00faltimos tres a\u00f1os es la urgente necesidad de cambios en pr\u00e1cticamente todos los \u00e1mbitos de nuestra sociedad, sea en la pol\u00edtica, la educaci\u00f3n, la interacci\u00f3n social, las instituciones p\u00fablicas y privadas, en la organizaci\u00f3n social e incluso en la intimidad del alero familiar, especialmente en cuanto a miradas y decisiones relacionados con los valores que mantienen a la familia unida.<br>Curiosamente la mayor\u00eda anhela y espera que a trav\u00e9s de una elecci\u00f3n popular sean elegidos agentes oficiosos que contribuyan a realizar todos aquellos cambios tan largamente anhelados mientras una mayor\u00eda silenciosa toma palco para opinar sobre la marcha del proceso, en especial para criticar, muchas veces con rudeza, sea a trav\u00e9s de declaraciones o manifestaciones p\u00fablicas no siempre pac\u00edficas, todo aquello que no va de acuerdo con sus expectativas, se trate de los tiempos establecidos o decisiones acordadas.<br>Olvidando que ser agentes de cambio no significa exclusivamente propiciar cosas novedosas sino tambi\u00e9n corregir aquellos errores por todos conocidos que han conducido a un perjuicio plenamente demostrado., Uno de ellos lo constituye sin duda la decisi\u00f3n de aumentar excesivamente el n\u00famero de parlamentarios bajo la creencia de que propiciando una mayor participaci\u00f3n de las diferentes corrientes de opini\u00f3n se iba a obtener una mayor eficiencia en el sentido de cubrir mejor el espectro de necesidades de los ciudadanos.<br>Lamentablemente la realidad nos ha demostrado porfiadamente lo contrario. La acentuada deficiencia de la labor paralamentaria se encuentra a la vista de todos y ha cundido el desorden a causa de la excesiva fragmentaci\u00f3n pol\u00edtica que bloquea constantemente la b\u00fasqueda de acuerdos que permitan destrabar el sistema y sacar adelante proyectos emblem\u00e1ticos largamente anhelados por quienes permanecen frustados en sus expectativas.<br>Un factor muy importante lo constituye sin duda la edad de los candidatos a parlamentarios. La experiencia nos demuestra una y otra vez que una persons inicia en promedio su proceso de maduraci\u00f3n hacia la vida adulta entre los 25 y los 30 a\u00f1os, el que alcanza su plenitud entre los 35 y 40 a\u00f1os, para lo que no hay que recurrir a sesudos estudios para confirmarlo, basta simplemente con la experiencia que nos depara la vida. Es necesario reconocer en todo caso que existen a veces no siempre honrosas excepciones; si bien hay quienes maduran precozmente los hay tambi\u00e9n aquellos que no maduran nunca y que siguen actuando como adolescentes todo el transcurso de su vida.<br>Factor fundamental son los profesores, que permanecen habitualmente cobijados bajo el paraguas del adagio que afirma que \u201clo que por sabido se calla, por callado se olvida\u201d, a quienes pocas veces se le reconoce su tremenda responsabilidad de formar a los ciudadanos del futuro. Es algo que por obvio se calla y justamente por ello se olvida, no solamente como concepto sino tambi\u00e9n en el apoyo que requieren en su misi\u00f3n fundamental para el desarrollo humano y social.<br>\u201cLa ense\u00f1anza de los ni\u00f1os es tal vez la forma m\u00e1s alta de buscar a Dios; pero es tambi\u00e9n la m\u00e1s terrible en el sentido de tremenda responsabilidad\u201d (Gabriela Mistral).<br>Es por ello que los profesores deben constituir siempre los agentes de cambio m\u00e1s poderosos con que cuenta una sociedad. Ello requiere desde luego de una buena formaci\u00f3n para que tomen plena conciencia de esa tremenda responsabilidad que portan sobre sus hombros como profesionales dignos del m\u00e1s amplio aprecio y respeto en su cometido. No como simples funcionarios instructore sino como formadores de las futuras generaciones, y para ello necesitan formarse primero en una cantera adecuada.<br>Constituye una realidad incuestionable que requiere ser ampliamente reconocida y valorada no solamente por los pol\u00edticos sino sobre todo por los padres y apoderados como tambi\u00e9n por la ciudadan\u00eda entera. Si bien los profesores no son los \u00fanicos agentes de cambio; a cada cual le corresponde lo suyo, sin olvidar un concepto b\u00e1sico que rige para toda persona en su relaci\u00f3n con otro: si espero que el otro cambie debo comenzar por cambiar yo primero y no presionar y exigirle al otro que lo haga. Es la \u00fanica manera de tener \u00e9xito para conseguir un cambio en una relaci\u00f3n entre unos y otros; en el fondo de madurar en la relaci\u00f3n interpersonal. Olvidarlo puede constituir un error con graves e impredescibles consecuencias en el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"background-color:#ffe7e2\" class=\"has-background wp-block-paragraph\"><strong>Dr. Gonzalo Petit<\/strong><br>M\u00e9dico<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una de las palabras que m\u00e1s se repite en nuestro pa\u00eds durante los \u00faltimos tres a\u00f1os es la urgente necesidad de cambios en pr\u00e1cticamente todos los \u00e1mbitos de nuestra sociedad, sea en la pol\u00edtica, la educaci\u00f3n, la interacci\u00f3n social, las instituciones p\u00fablicas y privadas, en la organizaci\u00f3n social e incluso en la intimidad del alero [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":"","_wpscppro_dont_share_socialmedia":false,"_wpscppro_custom_social_share_image":0,"_facebook_share_type":"","_twitter_share_type":"","_linkedin_share_type":"","_pinterest_share_type":"","_linkedin_share_type_page":"","_instagram_share_type":"","_medium_share_type":"","_threads_share_type":"","_google_business_share_type":"","_bluesky_share_type":"","_mastodon_share_type":"","_selected_social_profile":[],"_wpsp_enable_custom_social_template":false,"_wpsp_social_scheduling":{"enabled":false,"datetime":null,"platforms":[],"status":"template_only","dateOption":"","timeOption":"","customDays":"","customHours":"","customDate":"","customTime":"","schedulingType":""},"_wpsp_active_default_template":true},"categories":[],"tags":[25],"class_list":["post-4085","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","tag-wordpress-themes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4085","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4085"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4085\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4085"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4085"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4085"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}