{"id":4019,"date":"2021-11-30T21:20:17","date_gmt":"2021-11-30T21:20:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/?p=4019"},"modified":"2021-11-30T21:20:18","modified_gmt":"2021-11-30T21:20:18","slug":"ciegos-y-desorientados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/?p=4019","title":{"rendered":"Ciegos y desorientados"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No encontramos recorriendo un camino muy incierto, que duda cabe. El gusano de la duda nos corroe por dentro. No sabemos hacia donde vamos; vagamos desorientados en medio de un camino invadido por la incertidumbre que ignoramos hacia donde nos conducir\u00e1. Es repetir el mismo camino que recorrimos al elegir a los integrantes de la Convenci\u00f3n Constitucional en que no sab\u00edamos a ciencia que es lo que realmente representaban los postulantes.<br>En relaci\u00f3n al resultado y hechos posteriores, muchos ya comienzan a preguntarse: \u00bfEra realmente necesario elegir a 155 personas para que redactaran una nueva Constituci\u00f3n con todo el gasto y la incertidumbre que ello significa?. \u00bfNo habr\u00eda sido m\u00e1s productivo elegir a determinadas personas representativas de todo el espectro social y pol\u00edtico que contaran efectivamente con los conocimientos necesarios para asumir tan magna responsabilidad?.<br>Sobre todo al observar como se repiten a nivel convencional los mismos vicios y polarizaci\u00f3n que percibimos desde hace a\u00f1os en nuestro sistema parlamentario y que tanto da\u00f1o han causado a nuestra vida social. Es como si nuestro sistema pol\u00edtico hubiese regresado a \u201cla era del hielo\u201d, congelados y entrampados en un c\u00edrculo vicioso del que han sido incapaces de salir. Aunque es necesario reconocer que ya algunos parlamentarios con m\u00e1s experiencia han comenzado a reconocer honestamente, aunque sea t\u00edmidamente, como tanteando el terreno, que se han quedado sin ideas para resolver los problemas del siglo XXI.<br>Todo ello en medio de una pandemia que nos obliga a no bajar la guardia, caminando a ciegas sin saber por donde nos puede atacar este nuevo virus que no da se\u00f1ales de irse en retirada. Pero lamentablemente no es el \u00fanico virus que nos amenaza y nos tiene a su merced. Existe un sinn\u00famero de virus de otro tipo en medio de nosotros que nos amenazan a cada paso que damos, entre ellos los virus cibern\u00e9ticos e ideol\u00f3gicos que circulan en completa libertad por internet a trav\u00e9s de las redes sociales, que adquieren tambi\u00e9n nuevas formas de expresi\u00f3n que nos amenazan igual que las nuevas cepas del coronavirus.<br>A tal extremo que muchos recuerdan las tribulaciones de la que nos habla la Biblia en sus diferentes libros, a trav\u00e9s de profec\u00edas o par\u00e1bolas, debido a que nos encontramos constantemente en riesgo, consecuencia directa de los errores o inconsistencias en neutro decir y actuar, lo que ha dado pie para que algunos comiencen hablar que en la actualidad la humanidad no vive solamente una pandemia sino en un verdadero Pandem\u00f3nium, que la R.A.E. define como la \u201ccapital imaginaria de un reino infernal\u201d.<br>En otras palabras, piensan que la pandemia que vivimos nos ha puesta a las puertas de un infierno terrenal, dando lugar a un pandemonio que la R.A.E. define a su vez como un \u201clugar donde reina el ruido y la confusi\u00f3n\u201d. \u00bfAlguien puede tener a estas alturas alguna duda en cuanto a la similitud con la realidad que vivimos?\u2026\u00bfNo tendr\u00e1n raz\u00f3n quienes sospecha que nos encontramos en realidad en la antesala de la \u201cGran Tribulaci\u00f3n?\u201d. Momento b\u00edblico anunciado, en que el Mes\u00edas regresar\u00e1 a impartir justicia (\u201cYo llegar\u00e9 pronto llevando la paga para dar a cada uno lo que merecen sus obras\u201d, Apocalipsis 22,12), al constatar como hemos ido destruyendo progresivamente nuestro ambiente social y nuestro planeta, \u00fanica casa-hogar para todos.<br>Hemos vivido recientemente un proceso eleccionario en que ha reinado justamente el ruido y la confusi\u00f3n. En que hemos votado pr\u00e1cticamente a ciegas, con nuestro esp\u00edritu invadido por el temor que genera la duda ante lo que verdaderamente representaban los candidatos, por lo que creo que la mayor\u00eda ha asistido a las urnas con desgano y con la adhesi\u00f3n menos sincera que se recuerde, con la esperanza de que suceder\u00e1 lo mejor para el futuro de nuestro pa\u00eds.<br>Desde su propia perspectiva, cada cual tendr\u00e1 que evaluar si quien y quienes resultaron elegidos cumpl\u00edan o no sus expectativas. Si le dieron con el \u201cpalo al gato\u201d o tendr\u00e1n que adaptarse a una realidad que no esperaban, producto de la elecci\u00f3n de resultados m\u00e1s inciertos de que las \u00faltimas generaciones tengan noticia, lo que ojal\u00e1 nos motive a ser m\u00e1s reflexivos y a madurar como ciudadanos.<br>Aprender sobre todo a no dejarnos encantar y atrapar por cantos de sirena cuya melod\u00eda puede ser muy atractiva a nuestros oidos, pero muy amarga a la hora de descubrir y de vivir de acuerdo a lo que encierra la partitura. No todo lo que brilla es oro, las apariencias suelen enga\u00f1ar.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"background-color:#f3e1dd\" class=\"has-background wp-block-paragraph\"><strong>Dr. Gonzalo Petit<\/strong><br>M\u00e9dico<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No encontramos recorriendo un camino muy incierto, que duda cabe. El gusano de la duda nos corroe por dentro. 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