{"id":23391,"date":"2026-10-14T01:03:16","date_gmt":"2026-10-14T01:03:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/?p=23391"},"modified":"2026-10-14T01:03:16","modified_gmt":"2026-10-14T01:03:16","slug":"correteando-entre-ananucas-y-lirios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/?p=23391","title":{"rendered":"CORRETEANDO ENTRE A\u00d1A\u00d1UCAS Y LIRIOS"},"content":{"rendered":"<div>Recuerdo con nostalgia como se fu\u00e9 rauda mi infancia. Hasta los 8 a\u00f1os fui tan libre como un pajarillo que volaba por aqu\u00ed y por all\u00e1, recorriendo cerros y mont\u00edculos entre piedras y pircas, entre gorriones y picaflores, que reaparec\u00edan en una determinada estaci\u00f3n del a\u00f1o, entren\u00e1ndome en el deplorable arte del pe\u00f1ascazo, generalmente como arma de defensa m\u00e1s que de agresi\u00f3n vengativa, espantado al levantar una piedra bajo la que se escond\u00eda una ara\u00f1a \u201cpachona\u201d, inocente como un beb\u00e9 pero aterradora en su presencia, sobre todo por su feo aspecto y tama\u00f1o como porque se camuflaba astutamente cambiando no solamente de forma sino de color para protegerse y pasar desapercibida, como tambi\u00e9n arrancando despavorido cerro debajo de una iguana enfurecida por perturbar su prole, todo lo contrario a lo que ocurr\u00eda con las serpientes del cerro que se desplazaban perezosamente como si la despertaran de un largo sue\u00f1o.<\/div>\n<div>De verdad que en esos cerros no llov\u00eda mucho, pero la sempiterna neblina\u00a0 y sus lloviznas consecuentes manten\u00edan la tierra f\u00e9rtil durante pr\u00e1cticamente todo el a\u00f1o y explicaba sin duda la explosi\u00f3n primaveral en que abundaban las flores silvestres encabezadas por su alteza la \u201cA\u00f1a\u00f1uca\u201d que reinaba por todos lados acompa\u00f1ada por su cohorte: los lirios, el vinagrillo, las infaltables campanitas de oro y tantas otras cuyo nombre no podr\u00eda definir dada mi ignorancia perenne sobre la bot\u00e1nica, asignatura escolar de la que nunca pude desentra\u00f1ar sus secretos.<\/div>\n<div>Hubo un a\u00f1o en que las lluvias deben haber sido muy generosas dado que en la amplia explanada cerros abajo y m\u00e1s all\u00e1, se produjo en forma el mismo maravilloso fen\u00f3meno, ahora en forma explosiva, hecho no habitual por lo que acudimos a apreciarlo en familia, encontr\u00e1ndonos con algo que nunca hab\u00eda observado: la presencia de a\u00f1a\u00f1ucas no solamente de su color rojo habitual sino que tambi\u00e9n a\u00f1a\u00f1ucas amarillas. Es algo que en su momento consider\u00e9 asombroso\u00a0 que nunca he olvidado, aunque ignoro si en otras zonas o momentos haya sido algo habitual.<\/div>\n<div>Lo que nunca he podido olvidar es la inmensa alegr\u00eda que me causaba recoger este generoso regalo de la naturaleza y me encargaba de llevarlas a casa donde mi madre las colocaba en floreros que adornaban toda nuestra casa con su rutilantes colores y olores, aunque creo que se me pasaba la mano por lo que ella me pidi\u00f3 que por favor no recogiera m\u00e1s flores, no por razones ecol\u00f3gicas, como\u00a0 suplicar\u00edan los ambientalistas actuales, sino simplemente porque eran demasiadas y ya no ten\u00eda lugar donde colocarlas.<\/div>\n<div>De seguro hoy ser\u00eda acusado de \u201cecocidio\u201d por destrucci\u00f3n del medio ambiente en forma intencionada, aunque lo hac\u00eda indudablemente en forma recreativa gozando de lo que la naturaleza pon\u00eda a mi alcance con tal de agradar a mi madre, por lo que creo que ning\u00fan tribunal ambiental me condenar\u00eda si consideramos la edad del presunto delincuente.<\/div>\n<div>Situaci\u00f3n que retrae a mi memoria mis primeros contactos con la Ecolog\u00eda, un poco m\u00e1s all\u00e1 de mediados del siglo XX, en que cay\u00f3 a mis manos un texto relacionado con el tema. Fue entonces que me inform\u00e9 por primera vez de su significado sin imaginar en aquel entonces el explosivo desarrollo que presenciar\u00edamos en las siguientes d\u00e9cadas que ha abarcado, sea para bien, sea para mal, pr\u00e1cticamente todos los \u00e1mbitos humanos y que requerir\u00e1 indudablemente de resguardos adecuados dentro de un marco que regule tanto la protecci\u00f3n de la naturaleza como el bienestar de la humanidad. Equilibrio que es evidente que todav\u00eda nos encontramos bastante lejos de avizorar, aunque estoy seguro que llegar\u00e1 el esperado momento en que lo conseguiremos.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Recuerdo con nostalgia como se fu\u00e9 rauda mi infancia. 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