{"id":18333,"date":"2025-12-05T03:37:48","date_gmt":"2025-12-05T03:37:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/?p=18333"},"modified":"2025-12-05T03:37:48","modified_gmt":"2025-12-05T03:37:48","slug":"telefonos-y-tecnologia-en-educacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/?p=18333","title":{"rendered":"Tel\u00e9fonos y tecnolog\u00eda en educaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Hasta hace unos a\u00f1os atr\u00e1s la tecnolog\u00eda lo era todo. Sin cuestionamientos acept\u00e1bamos esta ola que se fue posicionando de cada espacio de nuestra vida. Sin embargo poco a poco han ido apareciendo aspectos que son necesarios de controlar o al menos de reflexionar.<br \/>\nUno de ellos es la relaci\u00f3n entre la infancia, la ni\u00f1ez y los dispositivos tecnol\u00f3gicos. Es un hecho cierto, de com\u00fan observaci\u00f3n, aquellos ni\u00f1os que est\u00e1n embobados y controlados por un tel\u00e9fono, que muchas veces van sentados en el carro de supermercado totalmente absortos repitiendo una y otra vez la seria de animados. Literalmente drogados y dependientes. Lo cual es f\u00e1cil de comprobar cuando el padre se anima a sacar el tel\u00e9fono y deriva en un fuerte cuadro de abstinencia inmediata, con bravatas y berrinches sin igual.<br \/>\nEst\u00e1 suficientemente analizado y hay evidencia suficiente para entender que las alteraciones en el crecimiento mental, neuronal y por lo tanto actitudinal de los ni\u00f1os se ve dram\u00e1ticamente alterado por el uso constante y descontrolado de dispositivos electr\u00f3nicos. Por ello pareciera que es una buena medida la reciente ley aprobada que reduce y restringe su uso en establecimientos educacionales. Prohibici\u00f3n que por lo dem\u00e1s ya estaba siendo implementada especialmente en colegios particulares, que dieron cuenta de este impacto hace ya varios a\u00f1os.<br \/>\nPero, el problema en estricto rigor no es el implemento, el instrumento, el dispositivo en s\u00ed mismo. El problema tampoco es el ni\u00f1o, inocente e irresponsable de sus actos. Sin lugar a dudas el problema es del adulto que tiene el deber de cuidado de ese ni\u00f1o. De la misma forma que a un ni\u00f1o no se le deja en una cocina para que experimente con frituras, cuchillos o materiales t\u00f3xicos, del mismo modo a un ni\u00f1o no se le puede dejar a su suerte frente a un universo reducido en una pantalla.<br \/>\nHoy el tel\u00e9fono es m\u00e1s potente que un tete. Hoy el tel\u00e9fono reduce la interacci\u00f3n, socializaci\u00f3n, desarrollo neuromotriz. Hoy el tel\u00e9fono es una herramienta inevitablemente necesaria para el mundo, pero tanto ni\u00f1os como adultos necesitamos aprender a utilizar esa herramienta.<br \/>\nTodav\u00eda faltan miles de estudios m\u00e1s, pero la experiencia europea, por ejemplo la de Suiza o pa\u00edses n\u00f3rdicos nos se\u00f1ala el camino. Ellos vienen de regreso y nosotros estamos reci\u00e9n visualizando los estragos. Al igual que la comida chatarra o el uso de pl\u00e1sticos, en tecnolog\u00eda nos falta un gran camino por recorrer. Mientras tanto, la responsabilidad seguir\u00e1 siendo de los padres y tutores responsables del adecuado desarrollo del ni\u00f1o.<\/p>\n<p><span style=\"color: #800000;\"><strong>V\u00edctor H. Villagr\u00e1n<\/strong><\/span><br \/>\nEditor Semanario Tiempo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hasta hace unos a\u00f1os atr\u00e1s la tecnolog\u00eda lo era todo. 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