{"id":17981,"date":"2025-10-17T01:57:37","date_gmt":"2025-10-17T01:57:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/?p=17981"},"modified":"2025-10-17T01:57:37","modified_gmt":"2025-10-17T01:57:37","slug":"franquicia-tributaria-del-dinero-perdido-a-la-inversion-en-formacion-tecnica-del-futuro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/?p=17981","title":{"rendered":"Franquicia Tributaria: del dinero perdido a la inversi\u00f3n en formaci\u00f3n t\u00e9cnica del futuro"},"content":{"rendered":"<p>El \u00faltimo tramo del a\u00f1o no solo es tiempo de balances, tambi\u00e9n representa la oportunidad para que las empresas decidan si transforman recursos en inversi\u00f3n o que estos se pierdan en excedentes. En Chile, esta decisi\u00f3n es m\u00e1s relevante que nunca: hablamos de millones de pesos que pueden marcar la diferencia entre desaprovechar un beneficio o multiplicar su valor en capital humano, innovaci\u00f3n y desarrollo social.<br \/>\nUna discusi\u00f3n que ha cobrado fuerza en los \u00faltimos meses gira en torno a una herramienta que puede marcar esa diferencia: la Franquicia Tributaria de SENCE. Es una herramienta concreta que permite generar capacitaciones para potenciar habilidades, construir trayectorias laborales m\u00e1s s\u00f3lidas, cerrar brechas de g\u00e9nero y generar proyectos con impacto directo en comunidades. Cada peso invertido en capacitaci\u00f3n significa apostar por el futuro de las personas y por la competitividad de las industrias.<br \/>\nLos ejemplos del impacto social que se puede obtener con el uso de esta herramienta abundan. A trav\u00e9s de programas de formaci\u00f3n temprana, por ejemplo en Casablanca, FLS, el Liceo Manuel de Salas y Vetas de Talento, han podido capacitar y acercar a m\u00e1s de 400 estudiantes a la miner\u00eda como opci\u00f3n real de desarrollo profesional. Mientras que en Antofagasta, empresas como SQM y Minera Centinela han permitido entregar herramientas de empleabilidad a habitantes de la zona e impulsar la incorporaci\u00f3n de mujeres en equipos hist\u00f3ricamente masculinizados todo por medio de programas que se financian por este medio.<br \/>\nLa evidencia demuestra que la franquicia puede ser un verdadero motor de transformaci\u00f3n. Solo en 2024, alrededor de 524.000 personas participaron en cursos financiados a trav\u00e9s de este mecanismo, lo que represent\u00f3 una inversi\u00f3n de m\u00e1s de $164.000 millones, seg\u00fan datos de la Direcci\u00f3n de Presupuestos (DIPRES). No se trata de gasto p\u00fablico directo, sino de recursos que las propias empresas reinvirtieron en capacitaci\u00f3n gracias a este incentivo tributario.<br \/>\nEste volumen de beneficiarios refleja la magnitud de los programas de formaci\u00f3n que se ejecutan cada a\u00f1o y confirma que la franquicia no solo fortalece capacidades laborales, sino que tambi\u00e9n puede traducirse en innovaci\u00f3n social y desarrollo territorial. Hoy, la miner\u00eda lidera en el uso de este mecanismo, pero la invitaci\u00f3n es a que otros sectores productivos den el paso. Porque mientras algunos a\u00fan pierden recursos a\u00f1o tras a\u00f1o, otros ya han comprobado que la capacitaci\u00f3n genera productividad, inclusi\u00f3n y un futuro compartido.<br \/>\nLa pregunta entonces no es cu\u00e1nto se pierde al no usar la franquicia tributaria. La verdadera interrogante es cu\u00e1nto dejamos de ganar como pa\u00eds al desaprovecharla. En un contexto donde la productividad y la equidad son m\u00e1s urgentes que nunca, la respuesta no puede ser dejar que el dinero se esfume: la respuesta debe ser invertir en las personas. Porque creer en ellas es construir futuro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El \u00faltimo tramo del a\u00f1o no solo es tiempo de balances, tambi\u00e9n representa la oportunidad para que las empresas decidan si transforman recursos en inversi\u00f3n o que estos se pierdan en excedentes. En Chile, esta decisi\u00f3n es m\u00e1s relevante que nunca: hablamos de millones de pesos que pueden marcar la diferencia entre desaprovechar un beneficio [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":17982,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[124],"tags":[],"class_list":["post-17981","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17981","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17981"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17981\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17983,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17981\/revisions\/17983"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/17982"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17981"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17981"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17981"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}