{"id":17895,"date":"2025-10-11T02:03:45","date_gmt":"2025-10-11T02:03:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/?p=17895"},"modified":"2025-10-11T02:03:45","modified_gmt":"2025-10-11T02:03:45","slug":"entre-lo-mas-vergonzoso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/?p=17895","title":{"rendered":"ENTRE LO M\u00c1S VERGONZOSO"},"content":{"rendered":"<p>Como pa\u00eds tenemos muchas cosas de qu\u00e9 avergonzarnos y la lista es tambi\u00e9n vergon-zosamente exhaustiva entre la que cuesta discernir con claridad aquella que merece encabezar tan deleznable encabezamiento. Es indudable que tenemos tambi\u00e9n una larga lista de cosas de la que sentirnos orgullosos pero hay un problema indesmentible: no hemos aprendido a valo-rarlas como realmente se merecen y no hemos hecho en absoluto lo necesario para corregir aquello que nos averg\u00fcenza simplemente debido a que no le hemos dado la importancia que tienen realmente para nuestro desarrollo como pa\u00eds y que no se relacionan necesariamente con aspectos relacionados estrechamente con la econom\u00eda pero que s\u00ed repercuten sobre ella.<br \/>\nAunque recientemente hemos rasgado vestiduras ante la corrupci\u00f3n en aumento que se ha ido ense\u00f1oreando a pasos agigantados como una pr\u00e1ctica ante la que reparamos de regla tard\u00edamente cuando estalla un esc\u00e1ndalo de proporciones como ha sucedido con la ex-tensi\u00f3n masiva de licencias m\u00e9dicas mal utilizadas en forma descarada por sus beneficiarios, no hemos atinado en absoluto en buscar la forma de revertir la disgregaci\u00f3n progresiva de las familias como la principal causante de una cantidad innumerable de males crecientes de los que nos lamentamos y que nos afectan inevitablemente a todos como ciudadanos.<br \/>\nEl evidente deterioro tanto en la estructura como en la funci\u00f3n aglutinadora que cum-plen en toda sociedad nos ha pasado inadvertido y hoy estamos pagando las consecuencias de una cantidad de ni\u00f1os desarraigados y violentos que han ingresado al campo de la delin-cuencia en busca de necesidades que no han sido adecuadamente cubiertas como corres-ponde desde su primera infancia en el seno de una familia responsable y bien estructurada tanto en su origen como en una din\u00e1mica propia destinada a establecer fuertes v\u00ednculos afecti-vos de por vida.<br \/>\nA consecuencia de ello vivimos hoy una de las mayores verg\u00fcenzas: durante el a\u00f1o 2024 por primera vez el n\u00famero de ni\u00f1os y adolescentes ingresados al sistema de protecci\u00f3n menores super\u00f3 a los ni\u00f1os nacidos durante el a\u00f1o y actualmente 41 mil ni\u00f1os, en su mayor\u00eda de escasos a\u00f1os, esperan un cupo en programas estatales de protecci\u00f3n mientras se cierran residencias especialmente en el \u00e1rea privada ante las crecientes dificultades de financiamiento.<br \/>\nAnte esta realidad cuesta un gran esfuerzo encontrar una realidad m\u00e1s vergonzosa que la descrita. Necesitamos con urgencia el nacimiento de una mayor cantidad de ni\u00f1os para aumentar nuestra poblaci\u00f3n y no hemos sido capaces de proporcionarles los cuidados ade-cuados a todos aquellos que han nacido y para m\u00e1s remate estamos promoviendo una ley que promueva el aborto libre. Una cosa de locos insensibles y sin coraz\u00f3n, y todo ello producto de no habernos preocupado de proteger a nuestras familias como corresponde a todo pa\u00eds civili-zado.<br \/>\nEs evidente que invertir dinero en estimular y proteger a las familias resulta en el largo plazo infinitamente m\u00e1s rentable como sociedad que invertir ahora dinero en un saco sin fondo en busca de rescatar los miles de ni\u00f1os que han ido quedando en el camino a lo largo de los a\u00f1os. En su mayor\u00eda da\u00f1ados psicol\u00f3gicamente y con una salud mental deplorable extrema-damente dif\u00edcil de revertir, posiblemente m\u00e1s que intentar rehabilitar delincuentes en nuestras c\u00e1rceles, lugar donde a la larga van a llegar una gran mayor\u00eda de los ni\u00f1os y adolescentes hoy abandonados.<br \/>\nLamentablemente todo ha sido hasta ahora manejado en forma soterrada, limit\u00e1ndo-nos a echar lo que nos averg\u00fcenza debajo de la alfombra de la vida. No he escuchado nunca a un candidato a la presidencia o al poder legislativo a ponerse pie y llamar a una lucha decidida e incansable en busca de conformar las mejores familias posibles para nuestro pa\u00eds.<br \/>\nEs cierto que la contingencia suele ser inesperada y apremia tanto dedicaci\u00f3n como soluciones urgentes, pero ello no deber\u00eda constituir necesariamente un motivo para perder el rumbo y no dedicar los esfuerzos necesarios en un plan de largo plazo como un faro que ilu-mine cada uno de nuestros pasos. No obtendremos un mejor futuro ni una cohesi\u00f3n social indestructible si no transformamos a las familias en el verdadero espejo de nuestra naci\u00f3n.<br \/>\nEs imposible en la pr\u00e1ctica construir un mejor pa\u00eds si no se fundamenta en mejores familias que den vida a mejores ciudadanos, no solamente desde el punto de vista natural sino sobre todo a personas de bien que hayan adquirido a su alero un profundo amor hacia la tierra que los vio nacer y les proporcion\u00f3 los medios para encaminarles en el camino hacia la felici-dad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como pa\u00eds tenemos muchas cosas de qu\u00e9 avergonzarnos y la lista es tambi\u00e9n vergon-zosamente exhaustiva entre la que cuesta discernir con claridad aquella que merece encabezar tan deleznable encabezamiento. 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