{"id":17826,"date":"2025-10-03T02:20:35","date_gmt":"2025-10-03T02:20:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/?p=17826"},"modified":"2025-10-03T02:20:35","modified_gmt":"2025-10-03T02:20:35","slug":"la-tortilla-corredora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/?p=17826","title":{"rendered":"LA TORTILLA CORREDORA"},"content":{"rendered":"<p>En estos d\u00edas que corren ha venido a mi mente impulsada por la imaginer\u00eda, esa picara y juguetona hada que Santa Teresa de Jes\u00fas llamaba \u201cla loca de la casa\u201d en referencia a la imaginaci\u00f3n que visualizaba como una poderosa facultad de nuestra mente pero tambi\u00e9n potencialmente desordenada y distra\u00edda que consideraba en ocasiones muy \u00fatil y creativa pero en otras extremadamente perjudicial y dispersa.<br \/>\nYa estoy percibiendo que muchos se preguntar\u00e1n a qu\u00e9 viene todo esto. Momentito, \u201cque la est\u00e1n peinando\u201d. Para ello tendr\u00eda que recordarles que durante el siglo XX, especialmente hasta mediados de siglo, las mujeres experimentaban la desagradable situaci\u00f3n de ser infravaloradas y mal vistas en lo que respecta a la creaci\u00f3n intelectual y aquellas que ten\u00edan estas inquietudes se ve\u00edan obligadas a ocultar la autor\u00eda de sus escritos bajo pseud\u00f3nimos o nombres masculinos para que fueran aceptados en revistas, incluidas aquellas destinadas al mundo femenino. Realidad que ven\u00eda de siglos y que afect\u00f3 a tantas escritoras famosas como las hermanas Bront\u00e9, George Eliot, George Sand y tantas otras que tuvieron que ocultar su verdadero nombre para ser aceptadas.<br \/>\nUna de estas mujeres, aunque desde luego muy lejos de ser tan famosa como ellas, fue una hermana de mi padre que publicaba en la d\u00e9cada de los a\u00f1os 40 diferentes cuentos y art\u00edculos de su autor\u00eda en una de las revistas de la \u00e9poca que no me atrevo a identificar, en respeto a su memoria y a la m\u00eda propia, debido a que no la conoc\u00ed en persona debido a que lamentablemente falleci\u00f3 de una enfermedad incurable en aquella \u00e9poca a mediados de esa d\u00e9cada dej\u00e1ndonos como herencia sus libros y escritos originales a los que nunca tuve acceso directo y que al parecer se dispersaron con el correr del tiempo quedando como \u00fanico recuerdo familiar solamente la autor\u00eda del cuento que se ha transformado en una tradici\u00f3n: \u201cLa tortilla corredora\u201d, la que nunca dej\u00f3 registrada seguramente por pudor en tiempos en que nadie se preocupaba de este tipo de cosas sino simplemente a dar rienda a sus inquietudes literarias.<br \/>\nEn todo caso como familia podemos sentirnos orgullosos de su vocaci\u00f3n y es muy posible que de alguna manera hayamos compartido aquellos genes que me han impulsado a compartir tantas cosas por escrito, aunque sinceramente me siento muy lejos a alcanzar la creatividad e imaginer\u00eda que la caracterizaba como persona. Lo considero simplemente como un precioso legado que recuerdo con respeto y que anhelo ojal\u00e1 permanezca para siempre inserto en el esp\u00edritu de mi familia, pese a que ella no tuvo la gracia de tener hijos.<br \/>\nNo puedo negar en cambio las ganas de volver a leer el cuento, que desconociendo su autor\u00eda, le\u00ed en forma fragmentada en revistas de mi infancia, y que la \u201cloca de la casa\u201d insiste en invitarme una y otra vez a recrear para m\u00ed mismo una historia engarzada en los tiempos actuales, que no me atrevo a abordar, incorporando como protagonista principal a la \u201cdemocracia\u201d como la mam\u00e1 que confeccion\u00f3 la tortilla para alimentar a sus siete hijos.<br \/>\nClaro que en este nuevo cuento los hijos ser\u00edan mucho m\u00e1s numerosos si consideramos a todos los candidatos a presidente y los candidatos a diputados y senadores que corren detr\u00e1s de la que suponen una muy sabrosa y milagrosa tortilla que los alimentar\u00e1 durante el devenir de los pr\u00f3ximos a\u00f1os, en los que todos esperamos sean muy venturosos para todos los ciudadanos. Aunque nadie podr\u00eda asegurarles a estas alturas que la tortilla sea tan sabrosa como esperan.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En estos d\u00edas que corren ha venido a mi mente impulsada por la imaginer\u00eda, esa picara y juguetona hada que Santa Teresa de Jes\u00fas llamaba \u201cla loca de la casa\u201d en referencia a la imaginaci\u00f3n que visualizaba como una poderosa facultad de nuestra mente pero tambi\u00e9n potencialmente desordenada y distra\u00edda que consideraba en ocasiones muy [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":11432,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":"","_wpscppro_dont_share_socialmedia":false,"_wpscppro_custom_social_share_image":0,"_facebook_share_type":"","_twitter_share_type":"","_linkedin_share_type":"","_pinterest_share_type":"","_linkedin_share_type_page":"","_instagram_share_type":"","_medium_share_type":"","_threads_share_type":"","_google_business_share_type":"","_bluesky_share_type":"","_mastodon_share_type":"","_selected_social_profile":[],"_wpsp_enable_custom_social_template":false,"_wpsp_social_scheduling":{"enabled":false,"datetime":null,"platforms":[],"status":"template_only","dateOption":"today","timeOption":"now","customDays":"","customHours":"","customDate":"","customTime":"","schedulingType":"absolute"},"_wpsp_active_default_template":true},"categories":[124],"tags":[],"class_list":["post-17826","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17826","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17826"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17826\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17827,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17826\/revisions\/17827"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/11432"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17826"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17826"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17826"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}