{"id":17722,"date":"2025-09-21T21:28:22","date_gmt":"2025-09-21T21:28:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/?p=17722"},"modified":"2025-09-21T21:28:22","modified_gmt":"2025-09-21T21:28:22","slug":"adios-a-las-armas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/?p=17722","title":{"rendered":"ADI\u00d3S A LAS ARMAS"},"content":{"rendered":"<div>En estos tiempos\u00a0 en que el tema de la violencia es cada vez m\u00e1s reiterativo en el mundo como tambi\u00e9n en nuestra sociedad, se escucharn cada vez m\u00e1s voces focalizando el problema en el uso indiscriminado de armas de alto poder de fuego en manos de terroristas y delincuentes que pululan a nuestro alrededor, argumentando que \u201clas armas le hacen mal a Chile y a nuestra sociedad\u201d.\u00a0 Argumento hasta cierto punto bastante tramposo producto de nuesta exacerbada costumbre de lanzar frases a trav\u00e8s de las cuales se deja\u00a0 el abanico abierto y se encubre al mismo tiempo\u00a0 su verdadero significado al no precisar el contexto en que se deber\u00edan expresar.<\/div>\n<div>Si bien todos sabemos que las armas de fuego son de suyo peligrosas dado que sirven para muchas cosas, como atacar a personas o animales, para defensa personal o patrimonial, para defender al pais de eventuales agresiones externas e incluso para un uso calificado como \u201cuso deportivo\u201d, que de deporte no tiene mucho. Sabemos tambi\u00e8n que involucran un alto riesgo en manos inadecuadas que las utilizan para realizar delitos de diverso tipo, situaci\u00f3n que va desgraciadamente en aumento entre nosotros, sin que hayamos podido ponerle atajo.<\/div>\n<div>Todos quisi\u00e8ramos ponerle atajo y decir \u201cAdi\u00f3s a las armas\u201d, emulando el t\u00edtulo de la famosa novela de Ernest Hewingway, pero no podemos negar que, mal que nos pese, las armas son necesarias en el mundo en que vivimos, acotadas desde luego a un uso estrictamente reglamentado y regulado desde el punto de vista jur\u00eddico socialmente aceptado.<\/div>\n<div>Por otro lado es un hecho innegable que las armas han constituido siempre poderosos instrumentos de poder desde que fueron creadas. Su relaci\u00f3n es m\u00e1s bien simbi\u00f3tica, la que suele ser utilizada para defender o imponer ideas, lo que queda de regla en evidencia en todos los conflictos en que se ven involucradas. Armas y poder se han llevado siempre de la mano, aunque es preciso reconocer que, de acuerdo a las circunstancias, una de ellas suele necesitar m\u00e1s de la otra. El poder no requiere necesariamente de las armas pero las mantiene siempre en suspenso como un \u00faltimo recurso.Las armas estar\u00e1n siempre dispuestas a proporcionar el apoyo al poder en momentos cr\u00edticos.<\/div>\n<div>Decir \u201cadi\u00f3s a las armas\u201d no va a ser en consecuencia nada f\u00e1cil entre nosotros, tal como ha sucedido en todo el mundo. Quien crea que para ello basta el di\u00e1logo corre un alto riesgo de fracasar, e incluso de morir en el intento. Es muy poco probable que alguien acepte renunciar\u00a0 al uso de la armas \u201cde buenas a primeras\u201d, s\u00f3lo porque se lo piden. Dado que lo invadir\u00e0 inevitablemente la sensaci\u00f3n de debilidad, producto tanto de la p\u00e9rdida de poder como de inseguridad al verse privado de un instrumento de defensa y protecci\u00f3n.<\/div>\n<div>Quiz\u00e1s desarmar a civiles comunes y corrientes pueda constituir un camino relativamente expedito siempre que las entreguen voluntariamente y\u00a0 que las armas hayan sido debidamente inscritas. Pero obviamente no lo ser\u00e1 cuando hayan caido en manos de delincuenters, terroristas\u00a0 \u00a0o narcotraficantes, que consideran que prescindir de ellas equivaldr\u00eda a un suicidio al quedar a merced de bandas rivales o en riesgo de ser aprehendidos con facilidad por las fuerzas de seguridad del Estado.<\/div>\n<div>Para ellos las armas constituyen un seguro de sobrevivencia. De modo que una negociaci\u00f3n fundamentada en el juego del \u201cgana-gana\u201d no tiene sentido para\u00a0 ellos. El di\u00e1logo no lo visualizan en absoluto como productivo a sus intereses, de modo que jam\u00e1s se van a sentar a negociar. Saben desde el principio que llevan todas las de perder y nada que ganar.<\/div>\n<div>Otra cosa en cambio es dialogar y negociar con un pueblo originario, pero el problema es la fragmentaci\u00f3n territorial y la falta de organizaci\u00f3n y unidad que los conduce a vivir desperdigados, \u201cmatando cada uno su toro\u201d. Incluso compitiendo entre ellos por adue\u00f1arse de porciones de tierra que pertenecieron a sus ancestros, cuyo dominio perdieron a trav\u00e9s de circunstancias hist\u00f3ricas que ellos no aceptan ni vivieron.<\/div>\n<div>Ambas situaciones son totalmente diferentes y deber\u00edan ser abordades tambi\u00e9n por estrategias adecuadas a cada contexto. Con los segundos se podr\u00e1 dialogar, pero tienen que cumplirse primero determinadas premisas que son de su exclusiva responsabilidad. Buscar un di\u00e1logo fecundo con terroristas, delincuentes y narcotraficantes exclusivamente por amor a la paz equivale a una parodia del\u00a0 amor imposible que nos relata Ernest Hewingway en su famosa novela.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En estos tiempos\u00a0 en que el tema de la violencia es cada vez m\u00e1s reiterativo en el mundo como tambi\u00e9n en nuestra sociedad, se escucharn cada vez m\u00e1s voces focalizando el problema en el uso indiscriminado de armas de alto poder de fuego en manos de terroristas y delincuentes que pululan a nuestro alrededor, argumentando [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":11432,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[124],"tags":[],"class_list":["post-17722","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17722","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17722"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17722\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17723,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17722\/revisions\/17723"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/11432"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17722"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17722"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17722"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}