{"id":1273,"date":"2020-11-23T20:02:28","date_gmt":"2020-11-23T20:02:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.semanariotiempo.cl\/?p=1273"},"modified":"2020-11-23T20:02:29","modified_gmt":"2020-11-23T20:02:29","slug":"lo-ganado-y-lo-perdido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/?p=1273","title":{"rendered":"Lo ganado y lo perdido"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre las preguntas fundamentales que debemos hacernos en torno a los resultados estadisticos relacionados con al plebiscito que hemos vivido recientemente destaca sin duda el preguntarnos que hemos ganado y que hemos perdido a la luz del resultado final de esta convocatoria ciudadana que tuvo la m\u00e1s alta concurrencia a las urnas registrada en los \u00faltimos a\u00f1os en la vida pol\u00edtica de nuestro pa\u00eds.<br>Respuestas nada de f\u00e1ciles de certificar en esta etapa inicial del camino elegido para elaborar una nueva Constituci\u00f3n, en que nadamos en medio de una incertidumbre que tiende a opacar en alguna medida nuestra esperanza en que hemos elegido el mejor camino. No es f\u00e1cil emprender un camino nunca antes recorrido como generaci\u00f3n en el que no visualizamos al menos algunas certezas que act\u00faen como se\u00f1ales de que vamos por buen camino.<br>Ardua tarea nos espera sin duda y para realizarla en la mejor forma posible vamos a requerir de mucha prudencia, paciencia y perseverancia, emprendi\u00e9ndola con la mayor altura de miras, responsabilidad y compromiso que nos sea posible. Para ello vamos a necesitar tambi\u00e9n del apoyo, la comprensi\u00f3n y el respeto absoluto hacia quienes ser\u00e1n lo encargados directos de asumir y emprender en forma directa tan magna tarea.<br>En este sentido ser\u00e1 imprescindible reforzar la unidad ciudadana que se refleja al menos en la contundente voluntad expresada en el resultado del plebiscito, pero no podemos olvidar que refleja un deseo y una esperanza que requiere concretarse en algo tangible que corrobore esta unidad, por ahora te\u00f3rica. Todos sabemos que toda teor\u00eda requiere de una demostraci\u00f3n pr\u00e1ctica para que se transforme en una certeza, en este caso en una realidad concreta y es justamente hacia donde tenemos que enfocarnos en un futuro tanto inmediato como a mediano y largo plazo.<br>Para conseguirlo se requiere aunar esfuerzos y voluntades tan esquivas en nuestro acontecer pol\u00edtico y social en que ha reinado hasta ahora la divisi\u00f3n y el enfrentamiento constante, con y sin argumentos v\u00e1lidos, en busca de una mezquina ventaja circunstancial. Realidad que tiene evidentemente mucho que ver con las circunstancias en que nos encontramos insertos, en que la violencia aflora con extrema facilidad, incluso en \u00e1mbitos ajenos a la pol\u00edtica contingente.<br>En este sentido creo muy positivo no visualizar el resultado del plebiscito desde la perspectiva de un triunfo y una derrota sino m\u00e1s bien desde la \u00f3ptica de lo ganado y lo perdido en torno al proceso. No utilizar las diferencias de opini\u00f3n para aplastar al otro sino cambiar el swicht e ir a su encuentro en busca de acuerdos y consensos, escuchando argumentos y ponder\u00e1ndolos en su verdadero significado y proyecci\u00f3n en beneficio de todos sin excepci\u00f3n.<br>Sobre todo tener en cuenta que la opci\u00f3n elegida por los ciudadanos refleja muchas cosas. Entre ellas la voluntad de que nos rija una nueva Constituci\u00f3n y a la vez un fuerte rechazo hacia los pol\u00edticos que les han demostrado hasta al saciedad que no est\u00e1n a la altura de lo que se espera de ellos y en consecuencia presuponen, no sin raz\u00f3n, que existe la alta probabilidad que contin\u00faen en el mismo juego est\u00e9ril del que han sido testigos. P\u00e9rdida de confianza que se ha extrapolado en el tiempo a otras instituciones del Estado, como tambi\u00e9n hacia las privadas, contaminando incluso las relaciones entre las personas comunes y corrientes, inclu\u00eddas lamentablemente tambi\u00e9n las relaciones familiares y comunitarias.<br>La unidad de criterio reflejada en las urnas requiere afianzarse en una realidad concreta. Queda a\u00fan por verse si se mantendr\u00e1 en las decisiones y los hechos que vendr\u00e1n y que nos demostrar\u00e1n que no se trata de un simple voluntarismo propio de un buen deseo. Comprender que es necesario llenarlo de contenido para que no se transforme con el transcurrir de los d\u00edas en un volador de luces que ilumin\u00f3 fugazmente un espejismo.<br>Lo fundamental en todo caso es que, sea cual sea el camino que emprendamos, vamos todos en el mismo barco y por lo tanto vamos a ganar o perder todos sin apelaci\u00f3n. Nadie va a quedar exento del resultado y sus consecuencias, sean buena o malas, y no solamente nosotros sino tambi\u00e9n las pr\u00f3ximas generaciones. Debemos por ello esforzarnos en actuar en forma responsable y rechazar toda violencia, procurando recorrer el mejor camino hacia la paz y la armon\u00eda social. Desviarnos del camino constituir\u00eda a la postre una conducta inexcusable e imperdonable, que degradar\u00eda nuestra trayectoria y tradici\u00f3n hist\u00f3rica como pa\u00eds y como naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Por Dr. GONZALO PETIT \/ M\u00e9dico<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre las preguntas fundamentales que debemos hacernos en torno a los resultados estadisticos relacionados con al plebiscito que hemos vivido recientemente destaca sin duda el preguntarnos que hemos ganado y que hemos perdido a la luz del resultado final de esta convocatoria ciudadana que tuvo la m\u00e1s alta concurrencia a las urnas registrada en los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":"","_wpscppro_dont_share_socialmedia":false,"_wpscppro_custom_social_share_image":0,"_facebook_share_type":"","_twitter_share_type":"","_linkedin_share_type":"","_pinterest_share_type":"","_linkedin_share_type_page":"","_instagram_share_type":"","_medium_share_type":"","_threads_share_type":"","_google_business_share_type":"","_bluesky_share_type":"","_mastodon_share_type":"","_selected_social_profile":[],"_wpsp_enable_custom_social_template":false,"_wpsp_social_scheduling":{"enabled":false,"datetime":null,"platforms":[],"status":"template_only","dateOption":"","timeOption":"","customDays":"","customHours":"","customDate":"","customTime":"","schedulingType":""},"_wpsp_active_default_template":true},"categories":[],"tags":[25],"class_list":["post-1273","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","tag-wordpress-themes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1273","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1273"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1273\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1273"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1273"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.semanariotiempo.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1273"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}