Dominga reitera voluntad de compartir infraestructura portuaria, mientras CAP desarrolla primeras obras de Cruz Grande

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La Compañía Minera del Pacífico, filial del Grupo CAP, proyecta su puesta en marcha de la terminal marítima para el periodo 2025-2026. Recursos se destinaron específicamente para tramitar la declaración de un área de protección privada de 400 hectáreas ricas en biodiversidad, y se conformó una mesa de trabajo con los sindicatos de pesca para generar planes de fomento al turismo y mejorar la infraestructura en la localidad de Chungungo, en la costera de La Higuera.

Para el periodo comprendido entre el 2025-2026 es la proyección que realiza la Compañía Minera del Pacífico (CMP), filial del Grupo CAP, para poner en marcha el puerto minero Cruz Grande en la costa de La Higuera, al norte de la región de Coquimbo. Así lo estipula la empresa en el XIII Reporte de Sostenibilidad, donde la empresa ha destinado una inversión de US$1,5 millones.
Y es que las primeras obras datan del año pasado. Entre ellas está el mejoramiento vial y la infraestructura de apoyo, y otras iniciativas de compensación ambiental. Entre ellas, se encuentra la declaración de un área de protección privada de 400 hectáreas con alto valor en biodiversidad, y se conformó una mesa de trabajo con los sindicatos de pesca locales para generar planes de fomento al turismo y mejorar la infraestructura en la localidad de Chungungo, una de las localidades costeras que posee la comuna de La Higuera y cercano a Cruz Grande.
“El diseño del nuevo puerto se basa en los más altos estándares de la industria en materia de seguridad y medioambiente. Su puesta en marcha está planificada para 2025-2026”, sostiene CMP en el documento. Además, se estructuró el plan maestro de construcción, se realizaron modernizaciones a su ingeniería y comenzó el desarrollo de la etapa FEl1 del proyecto minero que lo alimentará, junto con la materialización de otros compromisos ambientales y comunitarios.

Los avances es Cruz Grande, distante a 25 kilómetros de la Reserva Nacional del Pingüino de Humboldt (RNPH) coincide con la reciente aprobación que otorgó la Comisión de Evaluación Ambiental de Coquimbo al Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto minero-portuario Dominga. La iniciativa de US$2.500 millones para la extracción de hierro y cobre considera un puerto en el sector de Totoralillo Norte, distante a 30 kilómetros de la RNPH, y con la votación de la Comisión puede levantarse si así lo determina su titular, Andes Iron.
En ese sentido, la empresa reiteró la propuesta que viene vociferando desde los alegatos en el Tribunal Ambiental de Antofagasta, donde anunció que acepta la idea que La Higuera cuente con un solo puerto.
“Creemos que siempre hay que maximizar los esfuerzos por compatibilizar de la mejor manera el necesario desarrollo económico y social con el indispensable cuidado de nuestro patrimonio natural. Por ello, estamos dispuestos al desafío de compartir infraestructura y nos sumamos al llamado de intentar construir un solo puerto en La Higuera. Para que esto sea posible, se necesita diálogo y buena voluntad de todas las partes involucradas”, dice Andes Iron en una inserción en distintos medios regionales y nacionales.
Se estima que el tráfico naviero por las áreas protegidas consta de unos 1.600 barcos al año. Además, cabe recordar que el Plano Regulador Intercomunal (PRI) Elqui, aprobado en 2017 por el ex Intendente Claudio Ibáñez, reconoce tres zonas con vocación portuaria en las costas de La Higuera: Barrancones; Cruz Grande y Totoralillo Norte.

Cruz Grande
Según la Compañía Minera del Pacífico, Cruz Grande considera US$ 250 millones para brindar servicios de recepción, acopio y embarque de graneles minerales para el futuro distrito minero El Tofo. El terminal marítimo estará emplazado en la misma ubicación que ocupó durante seis décadas otro puerto del mismo nombre que atendía al distrito El Tofo original, que debió cerrar en 1974 por razones comerciales, pero que durante su existencia, a juicio de la compañía, “fue uno de los más modernos de la época e impulsó el desarrollo de la zona”.
Cruz Grande considera una vida útil por 50 años. El proyecto consiste en una instalación portuaria, capaz de atender naves graneleras de hasta 300.000 DWT, cuyo propósito inicial es brindar los servicios de recepción, acopio y embarque de graneles minerales requeridos por el titular y, eventualmente, por otros proyectos mineros interesados, permitiendo el embarque de 13,5 millones de toneladas de minerales a granel al año.

En febrero del año pasado, la organización ambientalista Oceana solicitó la caducidad de la Resolución de Calificación Ambiental, por supuestos incumplimientos de la Resolución de Calificación Ambiental por no haber iniciado la ejecución del proyecto, dentro del plazo de cinco años. Sin embargo, fue la propia Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) quien resolvió no acoger la petición de la ONG y confirmó la legalidad de las obras que se desarrollan en Cruz Grande.

Actualmente, existe una causa en el Segundo Tribunal Ambiental por esta última controversia. Al cierre de esta edición, CMP no quiso referirse al tema.

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