Sostiene que el presidente de Argentina, Alberto Fernández, se comprometió a conversar con su par chileno, Sebastián Piñera, para activar el proyecto fronterizo de US$1.500 millones. Reuniones en esa provincia y citas en Buenos Aires intentan pretenden reactivar la emblemática obra para la generación de empleo y dinamizar las economías de la región de Coquimbo y la provincia de San Juan. Esto en contexto de pandemia.

“Soy bastante más optimista que hace un tiempo porque afortunadamente se han empezado a alinear las estrellas”.
Así comienza la entrevista por vía telefónica que Semanario Tiempo realizó al ministro de Infraestructura de la Provincia de San Juan, Julio Ortiz Andino, respecto a las proyecciones sobre el emblemático –y dilatado– proyecto del Túnel de Agua Negra.
Se trata de un paso fronterizo binacional que uniría a la región de Coquimbo y esa provincia allende Los Andes que tiene un financiamiento comprometido por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) de US$1.500 millones.
El 20 de julio, con voto unánime el Consejo Regional de Coquimbo aprobó una propuesta para reposicionar y viabilizar el corredor, dada “la importancia que tendrá en el futuro post pandemia y así para aliviar la economía local fragmentada por la crisis sanitaria. Esto a través de una propuesta “Túnel de Agua Negra, esperanza de desarrollo para la Región de Coquimbo”, ideada por los consejeros presidentes de las comisiones de Ordenamiento Territorial; Medio Ambiente, Minería y Energía; y Relaciones Internacionales y Jurídicas, la que fue valorada el resto de sus pares.
“Tenemos que ponerle carácter a la situación del túnel, no nos pueden dejar sin este proyecto, porque sería dejar de soñar a esta región y que muera la esperanza, que es la única manera que tenemos de sacar a la gente de la pobreza y poder construir una región más prospera y más turística”, afirmó el consejero Alberto Gallardo, presidente de la comisión de Relaciones Internacionales y Jurídica.

Julio Ortiz Andino

Dicho antecedente ya estaba en carpeta del Ministro Ortiz, quien asegura que en Argentina también se han realizado citas tanto entre autoridades de la provincia, incluso en Buenos Aires, de manera de comprometer al presidente Alberto Fernández de activar el proyecto con el presidente Sebastián Piñera.
“Creo que hemos perdido la oportunidad de haber empezado. Tuve una videoconferencia con el BID y ellos creen que el crédito no está perdido, pero los países se tienen que mover”, sostiene y agrega que a las últimas reuniones se han sumado el embajador de Argentina en Chile, Rafael Bielsa, además de otra que realizó el propio Gobernador de la provincia de San Juan, Sergio Uñac, con el mandatario argentino.

Impactos
Ortiz sostiene que en el corto plazo, el Túnel de Agua Negra es una oportunidad para generar puestos de trabajo con un proyecto que tiene ya su financiamiento asegurado. Al largo plazo, prevé que es la alternativa real para que ambos países hablen con propiedad de integración.
Sobre el primer punto, admite, está la posibilidad de llegar al Pacífico, a través del puerto de Coquimbo, en un recorrido menor a los 1.200 kilómetros que hoy lo separan del Atlántico. Asimismo, la posibilidad de establecer intercambio comercial con Chile y generar emprendimientos también provoca interés para los empresarios argentinos. “Se ve la posibilidad de intercambiar 7.000 productos”, dice.
En el segundo aspecto, cuenta que “si queremos hablar realmente de integración, tenemos que concretarlo y la única forma de hacerlo es físicamente, que no tengamos impedimentos”.
Finalmente, concluye que en las últimas semanas se han generado conversaciones con integrantes del Consejo Regional de Coquimbo y confiesa que “están muy esperanzados para realmente hablar de integración”.

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