Cory Fischer-Hoffman: Los desconocidos vínculos que unirían a Estados Unidos y al mundo con la explotación minera de El Tofo

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Existe la posibilidad de que importantes obras de Estados Unidos hayan sido construidas con hierro de la comuna de La Higuera, además de un parecido en la proporción del Canal de Panamá con la dársena del sector de Cruz Grande… Incluso que el mineral sirviera de materia prima para los conflictos bélicos más relevantes del planeta.

tofo2“Estoy haciendo un estudio de Bethlehem en América Latina”, dice Cory Fischer-Hoffman, profesora de Asuntos Internacionales en Lafayette College (Pennsylvania) y con posdoctorado en Estudios Latinoamericanos que hace unas semanas deambuló por diversas áreas de Santiago, La Serena y La Higuera.
Nacida en Philadelphia, Estados Unidos, hoy vive hace cuatro años en Bethlehem, distante a media hora del oeste de Nueva York. Desde allá, decidió realizar un estudio sobre la influencia en América Latina ejercida por la empresa Bethlehem Steel Corporation. La firma llegó a convertirse en el segundo mayor productor de acero y el mayor constructor naval de Estados Unidos, además de representar el poder y liderazgo estadounidense en la manufactura y el sector industrial a nivel mundial.

Pero Bethlehem Steel Corporation también fue la propietaria del tradicional mineral de hierro “El Tofo”, yacimiento emplazado en la comuna de La Higuera que inició su explotación en 1870, pero que sus primeros indicios datan 30 años antes, cuando Ignacio Domeyko realizó un estudio sobre minerales de Chile.
Y es que el complejo minero El Tofo contaba con características favorables y adversas para su explotación. Si bien se encontraba en un lugar de difícil acceso por tierra, la cercanía con el mar otorgaron excelentes condiciones para la explotación de hierro, dice Fischer-Hoffman.

The Bethlehem Steel Corporation arrendó El Tofo y optimizó las instalaciones al introducir tecnología avanzada. Ello no solo se apreció en la infraestructura que incluyó la incorporación del primer ferrocarril eléctrico de Sudamérica, y la instalación de un dique artificial para el atraque de las embarcaciones, conocido como la Dársena. Sino además el campamento minero fue incluso más adelantado que la ciudad de La Serena con tiendas, recintos hospitalarios, escolares, deportivos, y de esparcimiento de primer nivel.
“Algo que me interesa es que El Tofo era un campamento minero muy cerrado, aislado, y cuando se cambiaron para El Romeral no hicieron uno igual que en la mina, sino casas en La Serena”, comenta la investigadora. Agrega que a raíz de los testimonios por los “tofinos” se ha sorprendido del cambio sociocultural de ellos tras el éxodo, pues inmediatamente comienzan a relatar historias que añoran el esplendor de ex poblado, inclusive algunos aún se agrupan y solidarizan entre sí, ante una adversidad.

RIELES, ARMAS Y BARCOS
A la llegada de Bethlehem Steel Corporation, sostiene Fischer-Hoffman, existía una compañía que francesa que se dedicaba a la elaboración de armas. En ese entonces, la gigante estadounidense buscaba otras fuentes de hierro, pero resaltó que El Tofo tuviera una alta calidad del mineral, lo que permitía bajar los costos de producción por la menor utilización de carbón, además que el contacto casi instantáneo con el Pacífico ayudaba a bajar los valores de transportes y fletes, incluso más que otras sedes de la compañía en Pennsylvania y Cuba. “Ellos produjeron muchas armas”, dice la profesional. Agrega que la empresa realizó posteriormente un giro del negocio, ya que si bien en sus comienzos Bethlehem se enfocaba en la elaboración de rieles para ferrocarriles, pasó a la producción de armas, y años más tarde se expandió el rubro de la construcción de barcos. “Los minerales de El Tofo se fueron de Chile para la Primera y la Segunda Mundial”, aclara.

LÁ DÁRSENA
Reitera Fischer-Hoffman que el transporte era uno de los factores que más éxito contribuyeron al auge de El Tofo. En ese sentido, la investigadora cree que incluso la compañía pudo tener una intervención en la construcción del Canal de Panamá, previo su edificación. Según sus datos, en 1914, Bethlehem comenzó a transitar por el dique, cuyo espacio tenía las proporciones “exactas” a la dársena del sector de Cruz Grande. A eso se suma, constriñe, a que los barcos que construía Bethlehem eran los Panamax, embarcaciones cuyo tamaño estuvo determinado por las dimensiones de las cámaras del corredor panameño, esto es: 33,53 metros de ancho, por 320 metros de longitud. El tonelaje típico de un barco Panamax de carga es casi las 65.000 toneladas.

EMPIRE STATE
Y GOLDEN BRIDGE
tofo_1Y es que además existe la posibilidad que el hierro extraído desde las entrañas de La Higuera sirviera para la construcción de dos obras emblemáticas de Estados Unidos: el Empire State Building de Nueva York y el Golden Bridge de San Francisco. “Eso fue construido por Bethlehem y es posible que fuera el hierro chileno –no sé si puedo confirmar exactamente– dado que en esos momentos la compañía se encontraba importando y produciendo hierro de este país”, asegura.

En ese sentido, Fischer-Hoffman reflexiona que hay muchas cosas en la historia de Bethlehem que también configuran en la historia del norte de Chile. Ya sea por la transcendencia de los tofinos y su conexión fuerte con el desarrollo del mineral, reflejada en sus relatos, proceso de pertenencia similar al “sello” de la personalidad estadounidense.

“Eso es más que nada es lo que quiero mostrar. No es solamente una historia local, es una historia transnacional, entonces estoy trabajando ese tema, hacer conexiones, enlaces, puentes, con el contexto de Bethlehem, como decir y preguntar ¿el Golden Bridge fue construido con hierro chileno? Ver las conexiones de la compañía. Y desde la perspectiva de allá, Bethlehem se conoce mucho como por lo que se dice un all american company, es decir, como puro Estados Unidos, que tiene el sello como de compañía gringa, que fue más una compañía ya globalizada, ya transnacional”, sentencia.

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