Con precisión astronómica, LSST exhibe avances de obras y comienza a levantar estructura que soportará su telescopio

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El LSST verá más asteroides, estrellas, quásares y galaxias en el Universo, y emitirá más alertas, que todos los telescopios anteriores combinados. Se proyecta operaciones definitivas para el 2023, cuando logre mapear el cielo dos veces en la semana.

visor de vigilantesContemplar la materia oscura invisible y la misteriosa energía oscura; buscar asteroides que amenacen a la Tierra; descubrir cómo se formó la Vía Láctea, y ver cómo el cosmos se desarrolla. Esos son los objetivos del Gran Telescopio de Exploración Sinóptica (LSST), un telescopio que se alza en el Cerro Pachón de Vicuña, en el prístino cielo del valle de Elqui, como un motor de descubrimiento, transformador en ciencia basada en datos y ciberinfraestructura.
Diseñado para realizar una exploración dinámica del Universo a diez años, el LSST poseerá tres grandes espejos telescópicos y lentes de cámara refractiva, que realizarán un verdadero scanner del cielo con excelente calidad de imagen. Su cámara de 3.200 millones de pixeles será la más grande que se haya construido para la astronomía óptica terrestre. Durante la década de operaciones, se adquirirán cientos de exposiciones profundas de cada parte del cielo a más de 18 mil grados cuadrados. El LSST producirá 15 terabytes de datos sin procesar por noche, almacenando una base de datos total de 150 Pentabytes.

Cada noche aportará más de 800 imágenes panorámicas y será 100 veces más capaz de descubrir explosiones cósmicas que las exploraciones actuales. Y es que su capacidad no para de sorprender: en solo un minuto descargará una cantidad similar a la información contenida en la Biblioteca Nacional y podrá apreciar los detalles de una pelota de golf con una distancia de la Tierra a la Luna.

El astrónomo Mario Hamuy, director del Observatorio AURA en Chile, cuenta que el LSST es un telescopio futurista. “Es un telescopio que va a revolucionar la astronomía, por sus características ópticas. A diferencia de los telescopios tradicionales, el LSST es una especie de gran angular, en cambio los tradicionales hacen un zoom, en una zona del cielo. Entonces, al tener un campo amplio, y a su vez considerando que ese campo está pavimentado con 3.200 millones de pixeles, vamos a tener la cámara digital más poderosa del mundo”.
El LSST es un proyecto de construcción interinstitucional con el financiamiento de la Fundación Nacional de Ciencias de los Estados Unidos y el Departamento de Energía de ese mismo país. Todo con un acuerdo cooperativo con AURA. Su costo supera los US$600 millones. Durante el primer año de funcionamiento, el LSST verá más asteroides, estrellas, quásares y galaxias en el Universo, y emitirá más alertas, que todos los telescopios anteriores combinados. Los productos de los datos de cada noche estarán disponibles para todos los astrónomos estadounidenses y chilenos.
Durante esta semana comenzó el trabajo para levantar una estructura que soportará el telescopio. Se espera que el impacto del LSST –cuando entre en operaciones el 2023 para explotaciones científicas– sea transformador en todos los campos de la astronomía y la astrofísica y, a través de su estudio de la materia oscura y energía oscura, también será revolucionario para la física.

Mapeará el cielo dos veces por semana
“En una sola imagen tomada por el LSST van a caber 36 veces la luna llena, es un campo gigantesco”, dice Hamuy, Premio Nacional de Ciencias Exactas en 2015, quien detalla que en solo tres días el telescopio puede tomar una imagen completa del cielo austral. Al cuarto día, comienza nuevamente el ciclo, y así sucesivamente por diez años.
“Como este telescopio futurista es único en su tipo, vamos a poder descubrir cosas que nuca nadie antes había visto. Objetos que varían en escala de tiempo breves o asteroides que se mueven que eventualmente podrían ser una amenaza para la Tierra; se van a poder detectar exoplanetas, o sea planetas externos al Sistema Solar; se van a poder descubrir supernovas, que son estrellas que explotan, y con esta gigantesca base de datos, también se va a poder abordar preguntas fundamentales como qué es la materia oscura y qué es la energía oscura, que constituyen el 96% del universo, y todavía no sabemos qué es”, precisa.

En ese sentido, si tomamos como referencia que una imagen típica de celular pesa 1 mega, este telescopio producirá 15 millones de veces la cantidad de datos contenidas en la captura del Smartphone. El desafío en tanto, expresa Hamuy viene desde la Ingeniería e Informática, pues se requiere transportar los datos desde el Cerro Pachón a La Serena; La Serena a Santiago y Santiago a los Estados Unidos.
“Se requiere analizar cada imagen nueva que toma el telescopio en solo un minuto para compararla con la imagen de registro y poder ver en esa diferencia con todo aquello que haya cambiado. Y se estima que en una sola noche de observación, se van a producir algo así como 10 millones de alertas de objetos que han variado por alguna razón u otra. Por lo tanto, hay un desafío informático para transportar datos, almacenarlos, procesarlos y desarrollar algoritmos para poder analizar esos enormes y gigantescos volúmenes de datos. Un verdadero tsunami de datos que se vienen encima”, sentencia.

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