Entrevista: Boris Bakulic: 50 trabajadores y 30 años de trabajo familiar en la Avenida del Mar

Publicado bajo: Turismo |

Con un marcado sello heredado de su padre, Bakulic recuerda sus inicios el año 1989 , con un pequeño neogocio de pollo con papas fritas. Hoy es todo un referente gastronómico de La Serena, tradición que pasa ahora a la tercera generación. 

ccDe sonrisa afable. Boris Bakulic, dueño del restaurant Bakulic de la Avenida del Mar nos estaba esperando en el frontis, con su sencillez característica y dispuesto no sólo a analizar la contingencia, sino además a abrir su corazón y contarnos una historia de trabajo, tradición familiar y amor por lo que hace. En más de una ocasión se emocionó con su relato, al recordar el apoyo que recibió de sus amigos y con el recuerdo de su padre con quien compartió por más de 15 años el trabajo diario.

“Mi papá trabajó acá conmigo durante 15 años, él era a la antigua siempre había que trabajar todos los días. Hace 13 años partió y su ausencia se notó –nos cuenta muy emocionado-, esa es una gran pena. Pero él dejó su legado y eso es lo uno enseña a los hijos”.

¿Si pudiera resumir en una frase lo que le gustaría que la gente conociera de su historia, de su negocio, cuál sería?
Mi padre me dijo que había cuatro palabras que uno siempre debía tener, tengo todavía guardado en mi oficina el papelito donde lo escribió: calidad superior, atención excelente, precios convenientes y ambiente familiar.
Siempre recuerdo cuando agarró un papel de cigarros, lo dobló y como tenía buena letra lo escribió aquí –nos muestra el cuadro en donde guarda como reliquia esas frases-. Siempre hemos tratado de seguir esa línea.
No se pierde nada con intentarlo
El año 89, un amigo lo invitó a comenzar un negocio de pollo con papas fritas en la Avenida del Mar, se lo comentó a su padre quien le dijo que lo hiciera “total no se pierde nada con intentarlo”, fueron sus palabras. Eso hace 30 años, y nunca más salió de aquí. “Partimos en este mismo lugar, en un local mucho más chiquito, que el año dos mil se quemó entero, nos levantamos y partimos nuevamente; pero el año 2015 sufriríamos los efectos del tsunami y de nuevo perdimos casi todo”.
Primero en el incendio donde perdieron todo una de las lecciones más significativas que le dejó ese episodio fue la ayuda de sus amigos, “no teníamos un peso y todo esto nos regalaron; los palos, los vidrios, el cemento”, don Boris se emociona hasta las lágrimas al recordar el apoyo que recibió en esos momentos.

cc3Su local, construido después del tsunami que afectó a las costas de la región el 2015, es un punto de encuentro tradicional en la Avenida del Mar, para desayunar mirando el mar, un café a media tarde, un plato de su carta preparada por su nieto Branko quien ha transformado la cocina de Bakulic en un lugar con sabores únicos, con productos tradicionales y que se caracteriza por la calidad y buena atención. “Recuerdo cuando mi madre me dijo: hijo esta es la posibilidad de irte para tu casa, has trabajado tanto. Estaban mis dos hijos conmigo, y ellos me dijeron “no papá tenemos que levantarnos, tenemos que trabajar, y así recomenzamos. Desde ese año ellos han tomado un poco la fuerza y yo los sigo apoyando”.
Boris Bakulic tiene 4 hijos, 2 hombres y dos mujeres; “de ellos 2 trabajan conmigo y las dos mujeres no”. Llegó el año 72 a La Serena con sus padres y sus 4 hermanos desde Rancagua, aunque todos son nacidos en Santiago. “Nos vinimos a La Serena porque mi papá estaba sin trabajo y unos primos dueños del Fundo Loreto le ofrecieron trabajo como administrador y ahí partimos todos con él”.

¿Uno de los recuerdos más importantes de estos 30 años?
“Es la familia que se ha mantenido siempre unida a pesar de todo, y la calidad de los trabajadores que han estado con nosotros. Al otro día después del tsunami yo llegué a las 7 de la mañana y ya había trabajadores esperándome, aunque no les tocaba trabajar ese día, les pregunté por qué tan temprano y me dijeron “Queremos ayudar, venimos a limpiar, a levantar esto”. Es gente así, con harto compromiso y la verdad que estimula, no es por decirlo, pero realmente me impresiona, sobre todo nuestro equipo de mujeres, porque lo que más trabajan acá son mujeres todas ellas muy comprometidas”.
Hoy trabajan 50 personas, de ellos un 20% corresponde a trabajadores de temporada, el más antiguo tiene 11 años trabajando en el local.

Compártenos en las redes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *