Expertos dialogan sobre zona de riesgo de tsunami en zona costera norte de La Serena

Publicado bajo: Economía y Desarrollo |

Tramitación del Plan Regulador de la capital regional quedó paralizado desde el 27 de julio de 2015 (luego de tres años de trabajo), cuando el concejo comunal de La Serena aceptó una serie de observaciones ciudadanas, entre ellas una interpuesta por la inmobiliaria Serena Golf y que en la práctica obliga a revisar el estudio de inundabilidad y riesgo para la zona norte de La Serena, cuestión que hasta hoy no se ha podido terminar. 

cchcEl lunes recién pasado la Cámara Chilena de la Construcción realizó un interesante conversatorio para analizar y profundizar en los puntos de vista y alcances del estudio de riesgo pendiente para poder concluir la tramitación del Plan Regulador de La Serena (ver nota en página siguiente).
En este conversatorio se presentaron especialistas en tsunamis, oceanógrafo y asesores urbanistas tanto de la empresa, como del MINVU y el municipio, además de representantes del proyecto inmobiliario Serena Golf.
Cabe recordar que desde el año 2015 el proceso quedó entrampado por observaciones y diferencias respecto del estudio de inundabilidad y riesgo presentado por la consultora Bórquez y Burr Territorio y Ciudad, para la zona costera norte de la bahía de Coquimbo. Según dicho estudio, la zona de riesgo definida llegaba muy cerca de la ruta 5 (Panamericana) sin embargo, uno de los argumentos de la empresa fue que según el plano de inundabilidad del Servicio Hidrológico y oceanográfico de la Armada (SHOA) la zona inundable es considerablemente menor en ese sector, por lo cual la zona de riesgo y eventuales restricciones urbanísticas, también debería ser menor.
El tema finalmente hoy retrasa a toda la ciudad, tal como lo señaló el presidente de la Cámara de la Construcción, Sergio Quilodrán. “Contar con un plano regulador comunal actualizado es prioridad, ya que no podemos tomar decisiones o propiciar políticas públicas si no tenemos las reglas claras. Sin esta herramienta se afectan iniciativas como la estrategia regional de desarrollo y varios fondos para infraestructura e inversión pública. Las áreas de riesgo no son áreas no edificables, sino que sólo necesitan estudios fundados de riesgo, pero no está definido el organismo competente para calificar estos estudios, ya que el SHOA definió que no lo es, pero además no están definidos los alcances para las medidas de mitigación ya sea física o de gestión y sólo existen guías de emergencia para la evacuación pero no para la planificación urbana”.

¿ZONA INUNDABLE?
Entre los argumentos presentados, está en que en casi todos los modelos predictivos de terremoto y tsunami (incluso en los presentados por el especialista Marcelo Lagos y Rafael Aránguiz ) la zona de Serena Golf, es la que menos inundación sufriría, debido en parte que tiene una mayor altura promedio y cuenta con una zona de dunas que actúa como defensa natural.
De hecho el especialista Rafael Aranguiz, presentó diversos modelos predictivos extremos, que consideran terremoto de 8.8º Richter frente a La Serena y que si bien implica una penetración del mar, sigue siendo la menor distancia en toda la Bahía.
Indepedientemente de aquello, según el gerente de la inmobiliaria Serena Golf, arquitecto Cristian Colacci, el proyecto Serena Golf tiene consideradas las medidas de resguardo como son las vías de evacuación y la construcción de infraestructura sobre esas mismas vías.

¿EN QUÉ AFECTA SI SE DECLARA UNA GRAN ZONA DE RIESGO?
En principio, el proyecto considera todas las medidas de mitigación y vías de evacuación como si fuese zona de riesgo, y la declaración no afectaría la posibilidad de construir casas y departamentos, tampoco infraestructura de servicios como strip center, clínicas o colegios. Entonces la pregunta de fondo es, entonces ¿Cuál es el problema?.¿en qué afectaría si es declarada zona de riesgo?.
En principio todos reconocen que hay un factor comercial y probablemente de seguros asociados, ya que es muy distinto ofrecer zona de riesgo que ofrecer la zona más segura de toda la bahía.
Sin embargo, Colacci, señaló que es importante tener en cuenta que el norte de la ciudad fue un proyecto licitado por la municipalidad con mirada de largo plazo, que busca generar un polo de desarrollo que necesita autonomía en disponibilidad de servicios. “Cuando este proyecto se consolide y esté en régimen –estimamos que en el 2040- tendrá tres grandes sectores en sus 461 hectáreas, con cerca de 12.500 viviendas construidas (hoy van 1.000), por lo cual es un barrio que necesita equipamiento y servicios como educación, salud y seguridad(…) es una proyección mejorada de la avenida del Mar porque respeta la duna…”
Para Colacci el principal problema de establecer la zona de riesgo extendida es que se restringe la posibilidad de realizar inversión pública como instalación de bomberos, carabineros, hospitales y consultorios. “La médula de la discusión es una visión de ciudad, porque el proyecto es de gran envergadura, un nuevo polo de desarrollo para la zona norte de la ciudad e incluye sectores de casas con subsidio, es decir que abarca todos los segmentos socioeconómicos y que necesitan todos los soportes y servicios asociados (…) nuestro postura es que se utilice el mismo criterio que se ha usado en el resto del país, que es la carta del SHOA, y que inclusive incluye 201 hectáreas bajo área de inundación de las 461 hectáreas totales que tiene el sector, pero es muy distinto que se considere un área inundable a que sea todo una zona de riesgo”.
Según el asesor urbanista de la empresa, Pablo Jordán, “en la legislación chilena no existe ninguna duda sobre cuál es la autoridad competente para determinar las zonas de inundación por tsunami, no hay duda de que es el SHOA”, pero confirma que no hay un organismo claro para definir y evaluar las medidas de mitigación en zona de riesgo, que en principio sería la dirección de obras municipales.

SE ABRE UNA VENTANA
Uno de los puntos clave del encuentro es que los asesores del MINVU y especialistas en tsunamis, dijeron no haber podido tener acceso a los estudios de base que tuvo en cuenta el SHOA para fijar su área de inundabilidad, cuestión que se podría zanjar accediendo a ellos para lograr una visión compartida entre especialistas y un cierto consenso técnico respecto del eventual impacto de un gran terremoto y tsunami frente a las costas de La Serena.

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