Erick Chulak, SISS: “En emisario (de aguas servidas) de La Serena no han existido problemas recientes”

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El jefe de la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) de la Región de Coquimbo, afirmó que la planta de tratamiento ubicada en la capital regional nunca ha presentado una falla que amerite una sanción por parte de ellos. Además, señaló que en época estival el agua vertida por los emisarios de la conurbación puede llegar a aumentar en un 25%. 

Muchos son los mitos que se tejen en torno a las plantas de tratamiento de aguas en todo el mundo. Contaminación evacuada al mar, malas prácticas dentro de estos recintos y saber qué sucede con los residuos depurados del recurso hídrico; aparecen como algunas de las interrogantes de algunas personas que viven cerca de estos emisarios submarinos. En la Región de Coquimbo son tres las plantas que vierten lo tratado al océano; en Los Vilos, Coquimbo y en La Serena.
Los recintos de depuración ubicados en la conurbación, pertenecen a la empresa sanitaria Aguas del Valle y se encuentran bajo la supervisión de la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) de la Región de Coquimbo. A razón de las interrogantes antes mencionadas y el funcionamiento en general de los emisarios, Erick Chulak, jefe de la SISS conversó con Semanario Tiempo.
“En el emisario de La Serena no han existido problemas de forma reciente (…) como todo sistema mecánico presenta fallas que se van reparando y se van reponiendo los mecanismos”, afirmó Chulak.
Agregó que la planta ubicada en las cercanías de la población “Mermasol”, “nunca ha presentado una falla que haya sido objetable, cuestionable por nosotros y que haya ameritado una sanción. Sino que son fallas normales de los mecanismos”.
Asimismo, la autoridad sanitaria afirmó que durante el año el promedio de aguas vertidas al mar por los recintos de La Serena y Coquimbo es “de unos 700 a 900 litros por segundo”. Lo que en promedio es de 77 millones 760 mil de litros de diarios.
Sin embargo, en el período estival la descarga aumenta hasta un 25%; llegando a los 1200 litros de agua por segundo. O sea, durante los meses de enero y febrero, los emisarios vierten 103 millones 680 mil litros diarios cada uno en promedio.
Dramático aumento que se debe a que en verano se da el mayor uso de la red de alcantarillado y por consecuencia de las plantas de tratamiento. “La explicación es porque en verano aumenta la demanda de agua, llega más gente, más turistas, más población flotante, por lo cual hay más uso y en consecuencia aumenta el uso del sistema”, añadió Chulak.
“Los volúmenes de tratamiento dependen de las variaciones de consumo de la población. En verano se consume más agua y en invierno menos (…) en la curva de consumo, esta es altísima en enero y febrero, luego comienza a bajar en el período antes mencionado, en octubre alcanza su mínimo y luego vuelve a subir. La misma situación durante todos los años”, finalizó el jefe de la Superintendencia de Servicios Sanitarios de la región.

¿CÓMO FUNCIONA ESTE SISTEMA?
La planta de tratamiento de La Serena es alimentada por dos sistemas de alcantarillado, uno del sector de la Avenida del Mar y otro correspondiente resto de la ciudad (Las Compañías, La Antena, La Pampa, Casco Histórico, etc.), los que se unen formando un gran tubo de alcantarillado en la rotonda ubicada en la Avenida Francisco de Aguirre con la Ruta 5, estructura que finalmente llega a la planta de tratamiento. En ella, las aguas se encuentran con dos mallas, una delgada y otra gruesa, las cuales “atrapan” los sólidos que esta trae. Tras eso, el recurso hídrico pasa a una piscina, en donde una paleta que va rotando separa la grasa y la arena, para después el elemento ser descargado mediante un tubo (emisario submarino), que se adentra 1,6 kilómetros en la bahía de la ciudad.
En tanto, la planta de Coquimbo, ubicada en La Pampilla, es alimentada por cuatro sistemas de alcantarillado (de la “Parte Alta”, Borgoño, unitario y de Guayacán), los que son propulsados hasta el recinto de depuración. Allí el agua pasa por un proceso similar de “limpieza” de sólidos y después puede ser tratada en uno de los seis estanques (a diferencia de La Serena, que tiene uno), los cuales se van habilitando dependiendo del volumen de agua que llegue. Tras esto, son vertidos mar adentro por el emisario de 1,2 kilómetros.
En cuanto a los sólidos estos son “secados” y luego trasladados diariamente como basura doméstica hasta el vertedero situado en el sector de El Panul.

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