El abogado haitiano que defiende los derechos de sus compatriotas en la Región de Coquimbo

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El jurista llegó hace tres años a Chile en busca de reunirse con su esposa que se había venido antes en busca de una mejor calidad de vida para ella y su hija. Comenzó trabajando como copero y hoy en día, junto con su trabajo de auxiliar de aseo y traductor para sus compatriotas que concurren hasta el Cesfam de Tierras Blancas, se ha erigido como uno de los líderes en cuanto a visibilizar la situación que enfrentan quienes llegan desde Haití. Identifica a la diferencia idiomática, como el principal problema que enfrentan sus coterráneos en nuestro país.

Desde los años 90 que el fenómeno de la inmigración se ha intensificado en Chile. Si a finales del siglo pasado eran peruanos y bolivianos quienes llegaban hasta nuestro país en búsqueda de mejorar su calidad de vida, en los últimos años los colombianos y sobretodo, los haitianos son quienes han migrado en mayor número. En la Región de Coquimbo, según estimaciones, la mayoría de las personas provenientes de esta nación del Caribe viven en la conurbación La Serena-Coquimbo especialmente en el sector de Tierras Blancas, donde se contabilizan más de 3 mil.
Uno de ellos es el abogado Romeo Gabaud, de 52 años, quien es originario de la capital Puerto Príncipe y que desde su llegada hace tres años, ha luchado por el respeto y la defensa de los derechos de sus compatriotas, en un país donde estos muchas veces estos son pasados a llevar.
“Nunca tuve como plan venirme a vivir a Chile. Yo en Haití trabajaba como abogado de Derechos Humanos, me dedicaba a la defensa de los derechos civiles y sociales, sin embargo, debido a esta labor, tuve problemas con la policía y con el Gobierno.  Además, la policía asesinó a un muy querido amigo; tras lo cual yo decidí salir del país con destino a República Dominicana”, afirmó Romeo.
En esa nación vecina a su país natal, conoció a su esposa y tras un tiempo decidieron volver a Haití. Allí se vivía una grave crisis social y política, por lo que su mujer decidió emigrar a Chile, trayéndose a la única hija que tenían. Después de un par de años viviendo solo, Romeo tuvo que elegir entre quedarse trabajando en lo que había estudiado y le apasionaba o su familia que estaba instalada ya en Coquimbo. Eligió la última opción, contó emocionado.
“Antes de venir me pongo a pensar: ¿Romeo que vas a hacer en Chile? Porque en mi cabeza no estuvo jamás la idea de irse a vivir a otro país…mi papá también me decía que iba a hacer, que en Haití tenía un futuro y acá prácticamente sería un ‘don nadie”, agregó.
Al llegar se encontró con que para ejercer como jurista debe estudiar dos años para aprenderse la jurisdicción que rige en nuestro país e igualmente realizar una prueba que compruebe su conocimiento, pero debido al alto costo de la educación en Chile, prefirió no hacerlo.
Así que comenzó trabajando como copero en un conocido restaurante de La Serena, en el que estuvo cuatro meses, mientras esperaba recibir su visa definitiva. Estuvo desempleado un tiempo y posteriormente entró a trabajar al Centro de Salud Familiar (Cesfam) de Tierras Blancas, lugar en el que se desempeña hasta hoy como auxiliar de aseo y traductor para los haitianos que llegan en busca de atención.
“Desde que llegué a Chile me encontré con personas buenas y malas, pero prefiero quedarme con lo bueno que me han entregado”, añadió.

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