LA PREGUNTA DEL MILLÓN: ¿Cuántos puertos requerirá el túnel de Agua Negra?

Publicado bajo: Destacadas,Economía y Desarrollo |

¿Bastará con Coquimbo o habrá que pensar en una nueva terminal? Formulamos la pregunta a personeros de gobierno, la academia, la empresa y la civilidad vinculados con la materia.

Desde que los gobiernos de Chile y Argentina acordaron la construcción del túnel de Agua Negra, que vinculará a la Región de Coquimbo con la Provincia de San Juan y conformará lo que se conoce como el Corredor Bioceánico Central –desde Coquimbo por el oeste hasta Porto Alegre por el este–, se abrió en la zona una serie de debates en torno a la infraestructura que se requerirá para sacar el máximo provecho posible a dicha obra.
Uno de esos temas se plantea en estas líneas: ¿es suficiente el puerto de Coquimbo para atender el tránsito de mercaderías que se derivará de la apertura del túnel; qué pierde o qué gana la región con tener un único puerto mayor; se requiere o no de otra terminal marítima?
Evidentemente, de las respuestas posibles derivan otras interrogantes (¿se requerirían obras adicionales en caso de ser sólo Coquimbo?; y si se necesitaran más, ¿dónde habría que construirlos?). Pero para efectos del presente artículo, nos centramos en lo básico.
Personeros de gobierno, la academia, la empresa y la civilidad vinculados con la materia entregan sus opiniones al respecto.

PUERTOS EN LA HIGUERA
Eso sí, el asunto tiene antecedentes.
Resulta que desde hace años, cuando se empezó a visualizar que, merced al alineamiento de las voluntades políticas a uno y otro lado de la cordillera, la idea del túnel sería tarde o temprano una realidad, en estamentos públicos y privados se visualizaron estas mismas interrogantes. Los ojos se volvieron hacia el litoral de la comuna de La Higuera.
Dicho lugar ha sido visto como propicio para el emplazamiento de uno o más posibles nuevos puertos que, en un futuro, actúen como terminales para cargas que ingresen y salgan por Agua Negra. La existencia de bahías con aguas profundas y abrigadas, así como la abundancia de espacios deshabitados, propicios para la habilitación de infraestructura de soporte, son el principal aval para esa pretensión.
En efecto, al menos desde la pasada administración del Presidente Sebastián Piñera se comentaba abiertamente que dicha zona podía ser la clave para resolver el puzle. Luego, en el actual gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet, el criterio se mantuvo.
Y así se reflejó en el nuevo Plan Regulador Intercomunal (PRI) de la Provincia de Elqui, instrumento de ordenamiento territorial que aborda las zonas no abarcadas en los planos reguladores de las comunas del territorio.
El PRI Elqui –cuyo contenido y alcances han sido abordados en reiteradas ocasiones por Semanario Tiempo– requirió de un arduo trabajo técnico en su formulación, con un costo de $ 122 millones, aportados por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo y el Gobierno Regional, siendo aprobado por el Consejo Regional (CORE) en julio de 2014. Luego de recibir reparos de parte de la Contraloría General de la República (que fueron subsanados por el Minvu), dicho cuerpo colegiado volvió a analizarlo y darle su conformidad en octubre de 2016. Hoy se encuentra en último trámite ante la entidad contralora.
El instrumento definió amplias áreas para el acopio, manejo y distribución de carga, justo frente a las caletas de Barrancones, Cruz Grande y Totoralillo Norte, en la comuna de La Higuera. Autoridades de diversos niveles han reconocido que el PRI acogió de esta forma la “vocación portuaria” de la zona, y precisamente con la intención de, en algún momento, vincularla con Agua Negra.
Como es de público conocimiento, Cruz Grande fue elegida por la CAP Minería para construir un puerto para el embarque de graneles de hierro. El proyecto, aprobado por la Comisión de Evaluación Ambiental regional en enero de 2015, permanece hasta hoy en pausa mientras se resuelve un recurso de reclamación en su contra en el Tribunal Ambiental de Santiago.
Luego, la caleta de Totoralillo Norte fue seleccionada por la compañía Andes Iron para levantar una terminal de embarque de concentrado de hierro para su proyecto minero Dominga. Como se sabe, la iniciativa completa fue rechazada por la mencionada comisión regional, el pasado 9 de marzo. El argumento principal fue, precisamente, los daños que podría provocar la construcción y operación del puerto en la vida silvestre marina, y en especial las especies residentes en la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt y la reserva marina que circunda las islas Damas y Choros, ubicadas en el borde norte de La Higuera.
Ahora, los ambienta-listas de la zona persiguen que se decrete una zona de protección ambiental de 60 kilómetros, lo cual dejaría fuera cualquier obra portuaria en la comuna.
Aunque suene obvio, vale recordar que tales reservas naturales ya existían al momento de elaborarse y debatirse el PRI Elqui, así como cuando se votó el Puerto Cruz Grande. La explicación para el cambio de perspectiva sigue pendiente.

CLAUDIO IBÁÑEZ INTENDENTE REGIONAL
La primera autoridad regional pone de relieve los esfuerzos que se están desplegando para aprovechar la oportunidad histórica que abre el túnel, tales como el Plan Territorial de Integración (PTI). También para el desarrollo portuario, como la reactivación del Consejo Ciudad Puerto de Coquimbo y obras de conectividad (como el Eje Varela-Videla).
Respecto a la pregunta de Semanario Tiempo, sostiene que “Coquimbo tiene, además, el puerto de La Herradura, pero es importante señalar que no funcionan en su plena capacidad, tienen tiempos importantes sin usar y es la demanda la que impulsa y justifica estas inversiones. Por lo tanto, lo que hoy estamos haciendo como Gobierno Regional es explorar las posibilidades de uso del territorio de la provincia. A través del Plano Regulador Intercomunal de Elqui (PRI Elqui), se estudiaron las zonas geográficas con mayor potencial, que conforman una planificación integrada y las posibilidades de uso en los territorios. Este documento lo presentamos al Consejo Regional, que aprobó el documento y la propuesta se encuentra en proceso de toma de razón por la Contraloría”.

EDUARDO ALCAYAGA PRESIDENTE DEL CORE
El presidente del Consejo Regional advierte que “puede resultar temerario” tomar partido por una u otra opción frente a esta pregunta, dado que todavía “se está construyendo la información necesaria para tomar decisiones” en materia de infraestructura vinculada al túnel.
“A lo mejor el puerto de Coquimbo es suficiente por un tiempo determinado”, apunta, recordando que éste se encuentra “en un proceso de expansión, que le permitirá atender barcos de gran calado. También se indica que el sistema de carguío para granos es mucho más rápido, en cuanto a rendimiento de toneladas/hora. Hay que ir viendo de manera concienzuda, planificada y con datos duros”.
Pese a ello, recalca que “dentro de la planificación de ordenamiento territorial, ya tenemos un Plan Regulador Intercomunal en la Provincia de Elqui, que ha solicitado alternativas para la construcción de puertos y puertos secos. (…) Hay considerados territorios en la comuna de La Higuera para acoger esas alternativas, si así se considerase necesario”.

MARCELO CASTAGNETO CONSEJERO REGIONAL.
El consejero regional, integrante de las comisiones de Cooperación Internacional y Ordenamiento Territorial, Planificación y Infraestructura (entre otras), sostiene que aún falta más información técnica precisa para responder a la pregunta. Aun así, comenta lo siguiente:
“Las grandes exportaciones que requiere sacar Argentina (básicamente, productos agrícolas) salen a través de (el puerto fluvial de) Rosario; pero quedó atrás por la capacidad del río para aceptar buques de alto tonelaje. Acá tenemos la profundidad para atender ese tipo de buques, en principio en Coquimbo, y eventualmente otro puerto, que podría estar en La Higuera”.
El personero precisa que, de acuerdo con los antecedentes ahora disponibles, no parece necesario tener un nuevo puerto, al menos dentro de una década, que es cuando comenzaría a operar el túnel.
“No en este minuto. Puede ser en varios años y de acuerdo con estudios muy acabados, para no hacer un elefante blanco”, sentencia.

CRISTIAN MORALES ACADÉMICO E INVESTIGADOR UCN
El director de la Escuela de Ciencias Empresariales de la Universidad Católica del Norte ha participado en variados estudios sobre el impacto económico posible de Agua Negra.
En su opinión, “la infraestructura portuaria actual de la región está planificada sólo para la carga de los proyectos de esta región, por lo que la carga adicional que genere el futuro túnel, por menor que sea, requerirá infraestructura portuaria nueva”.
Consultado respecto a si aquel nuevo equipamiento debiera consistir en una hipotética expansión de Coquimbo o, al contrario, por un puerto nuevo, el académico precisa que “resulta mejor el que genere más beneficio a la región. El movimiento de carga trae consigo costos y beneficios, que hay que poner en la balanza. Por ejemplo, ¿que es menos costoso: la congestión en la ciudad puerto o el ecosistema marino si la carga sale por La Higuera?”.
De paso, deja una duda en el aire: “El puerto de la ciudad de Coquimbo tiene posibilidades de incrementar su carga, aunque no de manera significativa. La pregunta es: ¿está preparada la infraestructura vial para ingresar la carga al puerto?”.

JAIME POZO CORPAN
Como presidente de la Corporación Paso Agua Negra, el conocido académico ha impulsado la concreción del túnel desde el mundo ciudadano.
A su parecer, para un plazo breve –por ejemplo, los diez años que se espera transcurran hasta la apertura del túnel– probablemente bastará con el puerto de Coquimbo. Pero en una mirada más proyectiva, dada la dimensión, complejidad y velocidad de crecimiento de la conurbación, cree difícil eludir la necesidad de un nuevo puerto.
“Miremos la conurbación de aquí a 50 años, y mientras tanto, vamos mejorando lo que tenemos. ¿Cómo podrá convivir un puerto de gran atractivo turístico, con muchos cruceros, y naves de carga? En una visión de largo plazo, creo que la región debiera empezar a pensar en un puerto mucho más grande. (…) Hay que jugar a esos juegos, de cómo nos imaginamos el desarrollo de nuestra región, nuestra ciudad, cómo nos relacionamos con el mundo, las interconexiones que debemos tener. El problema es que en Chile no damos la mirada de largo plazo; si hace 30 años hubiéramos mirado la educación con 80 años de proyección, estaríamos en otra cosa”, declara.

GONZALO FUENTES GERENTE TPC
El gerente de la concesionaria Terminal Puerto de Coquimbo señala que “si hoy tuviésemos que recibir las cargas provenientes del Corredor Bioceánico, tendríamos espacio y capacidad suficiente para responder con eficiencia y manteniendo operaciones seguras y de calidad. Durante estos cinco años de concesión, hemos hecho las inversiones necesarias para que el puerto de Coquimbo esté en condiciones de atender cargas en diferentes formatos (break bluk, granel y contenedores). Pero también sabemos que es determinante para la región lograr un desarrollo mayor del puerto, que le permita competir con otras regiones del país y también a nivel internacional. Debemos considerar que la realidad portuaria exige instalaciones que faciliten la llegada de naves de mayor tamaño y por eso estamos trabajando junto a EPCO (Empresa Portuaria de Coquimbo, propietaria a nombre del Fisco) en la búsqueda de la mejor solución para el crecimiento portuario de la zona”.

Compártenos en las redes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *